Con el oído agudo
Voló, llegó, habló y se fue
Recibí las noticias en tu email
Accedé a las últimas noticias desde tu emailEl acto del martes en el barrio Arco Iris dejó bastantes colores por desandar. Minutos después de las 9.30, tal lo pactado, el gobernador Daniel Scioli estaba en el predio Arco Iris. Una hora más tarde emprendía el regreso porque 11.30 tenía un acto en José C. Paz junto a Cristina Fernández.
En el medio, caminó rodeado de micrófonos y cámaras; saludó a quienes se interpusieron, llenó sus bolsillos de cartas que algunos hasta irrespetuosamente le dejaron mientras daba su discurso, habló sin leer y mencionó en igual cantidad de ocasiones al Intendente y a la Presidenta. Bien político. Bien a su altura.
Ante todo respeto
El Intendente fue precedido de una silbatina por parte de los justicialistas presentes (no todos, sino quienes habían llegado con bombos y banderas partidarias), pero igualmente comenzó a leer su discurso sin inmutarse pese a que los redoblantes tapaban por momentos sus palabras. Precisamente porque sus palabras se extendieron demasiado -el calor era insoportable, además- volvieron los gritos, los cánticos y los bombos. Entonces sí, Lunghi pidió silencio y respeto, pero sólo lo logró a medias.
Otro round
Contento debe haberse retirado Diego Bossio. Al margen de haber tenido entre los asistentes a su propio orgulloso padre, contó con el apoyo de la ?hinchada kirchnerista? y las palabras de alabanza del Gobernador. Además, como quedó expresado, se plantó definitivamente en el plano político y se mostró como nunca abiertamente enfrentado a Lunghi. Lo ninguneó en público, doblando aquella apuesta que tiempo atrás hizo en El Eco. Después el Intendente esquivó saludarlo, pero con la ?sinceridad? de los políticos, dijo que había sido por estar encandilado… Tan cierto como que a Diego Bossio se le pasó mencionarlo. Un round más…
A puro celular
En su momento, la imagen de Rogelio Iparraguirre asistiendo como distante al acto de inauguración de la escuela del barrio Arco Iris había sorprendido a unos cuantos. Incluso, cuando el gobernador Scioli llegaba caminando al lugar, le pasó por al lado y no cruzó un saludo. Iparraguirre sólo hablaba por su celular. El gesto, que podría haberse leído como un destrato político, o al menos un dejo de antialcahuatería, luego tuvo su significado claro. En el mismo momento en que el Gobernador llegaba a Tandil, desde la Presidencia de la Nación ?según contó el mismo a El Eco Multimedios- reclamaban su urgente presencia en Villa Soldati para colaborar a destrabar el conflicto por la ocupación. Porque, como relató, tenía una vieja relación de amistad con el padre de uno de los líderes del conflicto, Salvatierra.
Palabras más, palabras menos
Los discursos del Intendente, según lo que hemos podido escuchar tras los últimos actos, se están extendiendo demasiado.
Sin que ello signifique una crítica a los contenidos, ni a la sintaxis por supuesto, quizás debiera revisar quien los escribe el lugar en los cuales habrán de ser leídos.
Como quedó expresado, en la inauguración de la escuela del barrio Arco Iris se hizo más largo aún por todo lo que circundaba al acto en sí, con una tribuna muy politizada en contra, pero también en la entrega de los premios Movediza más de uno comenzó a removerse en su silla.
Apenas un detalle para que tengan en cuenta. Escuchar al Intendente debe ser un momento especial y grato; nunca tedioso.
Y ya que al acto de la entrega de premios al deporte nos referimos, sorprendió que no haya asistido ningún funcionario de la oposición. La pregunta que surge entonces es: ¿fiesta del deporte o fiesta del radicalismo?
El sucesor
El Intendente, seguro candidato para las elecciones del 2011, ya estaría eligiendo a su sucesor. Y parece que no quiere perder tiempo, aún cuando se niegue a anunciarlo públicamente. Sin embargo, en el discurso que pronunció el viernes en la entrega de los Movediza, llamó la atención la especial mención que hizo de una persona: Marcos Nicolini. Por supuesto que ni siquiera lo esbozó en el sentido que le queremos dar desde esta columna, pero por las dudas… guarde este recorte el amigo lector.
Acceso demorado
Ojalá esta vez llegue a buen puerto, pero es difícil. Días atrás, mediante un proyecto de declaración el senador provincial Carlos Fernández insistió una vez en un viejo pedido local. Le reclamó al gobernador Scioli, a través de la Dirección Provincial de Vialidad, la implementación del asfalto de la Ruta Provincial 80 en el tramo R.P 74, correspondiente al paraje María Ignacia (Vela).
Se trata, ni más ni menos, que el único acceso desde esa localidad a la ciudad de Tandil y que, cada vez que un funcionario provincial anda por la zona, se compromete a acompañar el reclamo.
El senador justificó su pedido en que María Ignacia es una localidad rural con una fuerte explotación ganadera y dicho camino es utilizado para sacar su producción a diferentes destinos, logrando además en los últimos años un perfil de destino turístico rural. Es por esto que se hace necesario poder tener un acceso adecuado.
?Recibe a diario la concurrencia de trabajadores de la ciudad cabecera de Tandil, entre ellos, docentes y médicos que van a cumplir con sus actividades diarias?, destacó.
Además, en algo poco común, recordó: ?Este es un reclamo que lleva años de insistencia sobre el mismo; los senadores, mandato cumplido Diana Alicia Zeballos y Néstor Auza presentaron en este sentido los proyectos F 678-2004/2005 y el F 632-2008/2009 respectivamente, como así también figura entre los antecedentes de reclamos el expediente 1888/10 que elevó el Honorable Concejo Deliberante de Tandil a la Dirección de Vialidad?.
Más de 143 años escribiendo la historia de Tandil
Este contenido no está abierto a comentarios