Con el oído agudo
El futuro del Cervantes
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailCuando cayó parte de la mampostería del cada vez más alicaído teatro Cervantes, le preguntaron a Manuel Martínez Martínez si se iba a reparar el frente. Este comentó que no, ya que primero debían responder a los compromisos contraídos por la Sociedad Española. Posiblemente se habrá referido a juicios de empleados que todavía estarían en veremos.
Este Oído habría escuchado que ante la imposibilidad de conseguir fondos públicos o privados para poner el lugar en valor y de no revertirse la situación presente, podría ser puesto nuevamente en venta y uno de los posibles adquirentes sería Armani, el empresario de la construcción que ya compró el ex Banco Comercial y la sede de la Sociedad Española (en canje por el Teatro). También se habría comentado que una vez adquirido -con la condición de reciclarlo-, Tandil podría volver a contar con el emblemático lugar. Habrá que esperar y ver qué pasa.
¿Y Gambini?
El actual entrenador de Santamarina, Mario Gambini, llegó al club como bombero para apagar ciertos desaciertos dirigenciales que desencadenaron en que un día hubiera dos técnicos y al siguiente ninguno, tras la ida de Christian Daguerre. Ni Luis Murúa ni dupla técnica fue lo que llegó, sino que, tras un interinato, la institución aurinegra optó una vez más por el hombre de la cabellera rebelde y la suela plagada de pasto y empedrado.
Y así, Santamarina comenzó, de a poco, a revertir notablemente su desempeño en el actual torneo Argentino, en el que arrancó arrastrado, sin resultados, sin juego y sin rumbo.
Y a partir de las buenas nuevas, son muchos los que aspiran entre la dirigencia Santa a que continúe el año próximo al frente del plantel, apuntando a que el final sea similar al que, allá por junio de 2006, culminó en el ascenso al Argentino A, cuando también su punto de partida había sido desastrozo.
La hormiga atómica
La ciudad se convulsionó una vez más por la presencia de centenares de moteros, que participaron del décimo encuentro. A estas alturas, un verdadero clásico. Ayer, en la recorrida principal, y con el ruido de los escapes resonando por doquier, finalmente la caravana se apostó frente a la Municipalidad, para el acto formal principal. Allí, por ejemplo, fueron varias las imágenes que se recordarán por tiempo. De lejos, alguno le gritó ?¡Hormiga atómica!?. Pero no, era el intendente Miguel Lunghi, quien se había colocado el casco negro que le regalaron los organizadores.
La edad y el viagra
Pero hubo más durante la ceremonia, con la Plaza Independencia tan llena de motos como de curiosos disfrutando del evento. Y tuvo que ver con sexo. O la previa.
Es que el Intendente, como suele hacerse ante determinados personajes o personalidades, le hizo un regalo a la ?abuela motera?, Nelly, quien a los 82 años volvió a la ciudad a participar de la fiesta. Y así, tan sueltita de cuerpo como de acelerador, tomó el llavero de manos del jefe comunal y le disparó: ?¿No me habrás regalado viagra??.
Motero concejal
Otra de motos e Intendente: Tras agradecer el regalo del casco y pedir para el año que viene una moto que complete el cuadro, Lunghi no dejó de pensar en política. Y mientras le agradecía a Hernán Istillarte, en representación del grupo por la donación del sillón odontológico ?todos los años llevan adelante acciones para la ciudad-, lo definió como ?un buen candidato a concejal?. No se sabe si el Intendente pensó en el año próximo y las conflictivas listas que se vendrán, pero no le habrá causado mucha gracia el comentario siguiente a los actuales ediles, o los candidatos a serlo: ?Me dan y después me sacan el doble?.
Bombero manso
En Ayacucho, la definición del torneo de la Unión Regional de Ligas se puso brava. Como buena final, la jornada de ayer se complicó a medida que se acercaba el final del partido, y por ende, de la definición. Y en medio de los incidentes, apareció el personal de seguridad encargado de velar por la tranquilidad. Bueno, hubo uno, un bombero, para más detalles, que hizo un culto de la tranquilidad. El hombre, de abdomen tan prominente como trascendente es su tarea, no hizo de la movilidad su norte. Y pese a que no eran más de una docena los encargados de resguardar el orden, no se inmutó demasiado por separar a los más exaltados en medio de la pelea entre policías y jugadores de Excursionistas.
Referí reincidente
Justamente en el Estadio José Barbieri de la vecina localidad hubo un protagonista clave, que fue el árbitro Jorge Ocaño, de habitual desempeño impecable. También lo venía siendo en este encuentro definitorio, salvo en un penal que concedió contra Excursionistas, faltando un minuto, y con el partido a punto de ir a la definición. Y esa sanción desafortunada, por una supuesta mano en el área que muchos todavía no entienden, desencadenó las agresiones, los incidentes, y que todo finalmente terminara con el título para Atlético Defensores. Sin embargo, algunos recordarán eso de que la vida da revancha enseguida. Y otros se preguntarán ?¿cómo puede ser??. Porque el bueno de Ocaño, hoy, ni más ni menos, será el encargado de dirigir por el torneo Argentino B a Grupo Universitario frente a Ferro de Olavarría.
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