Con el oído agudo
¿MUCHO MAS QUE
UN “TRAPITO”?
Mucha improvisación se notó el martes frente a la Municipalidad, cuando los Gauchos Peregrinos de Tandil fueron a despedirse del Intendente antes de partir Luján, en su travesía a caballo. No había agentes que ordenaran el tránsito, que un día hábil a media mañana siempre es complicado.
La presencia de los equinos y del carro con la imagen de la Virgen, más los familiares que iban y venían y los fotógrafos que intentaban hacer su trabajo generó algunos embotellamientos y bocinazos. Fue así que uno de los “trapitos” de la cuadra decidió improvisar un operativo, haciendo señas poco claras para que los automovilistas avanzaran o se detuvieran.
En determinado momento, un conductor intentó pasar y el hombre de chaleco verde reflectante, enojado, comenzó a gritarle una catarata de improperios y le cuestionaba adónde iba tan apurado. Rehén de la situación y temiendo una represalia mayor, el automovilista evitó contestar y esperó a que lo dejara seguir su marcha.
Una escena lamentable, teniendo en cuenta que no había trabajadores debidamente autorizados y capacitados para ordenar la circulación por Belgrano entre Fuerte Independencia y Chacabuco.
Pero más llamativo fue que una vez superada la discusión, el “trapito” -que se movilizaba con muletas- abrió la puerta de una camioneta de la Dirección de Atención Primaria de la Salud que se encontraba estacionada en la Plaza Independencia, se sentó al volante con las piernas hacia el exterior y prendió la música a un volumen altísimo, prácticamente como si se tratara de su vehículo. Alguien le dejó las llaves, descuidando la unidad que forma parte del patrimonio comunal.
EN LA TRINCHERA
Esta semana estuvo marcada por los conflictos laborales en dos empresas de fundición, noticias que lamentablemente se vienen repitiendo en forma cíclica desde el año pasado. El martes se desató la protesta en Aleaciones Simón, ubicada en el Area Industrial, y hasta allí se dirigió el secretario de Desarrollo Local del Municipio para ofrecer apoyo oficial a siete obreros.
Los analistas más filosos celebraron que Pedro Espondaburu decidiera “salir a la trinchera” frente a inconvenientes donde están en juego las fuentes de trabajo, pero también observaron que la rápida acción del funcionario se dio justamente en un caso en el que los dueños de la firma no son de Tandil.
Al final, nada parecería dejar conformes a algunos, que enseguida recordaron la pasividad que mantuvo el secretario ante los reclamos de los familiares de las víctimas de la explosión del horno 6 de Metalúrgica Tandil.
TODOS CONTRA MARCOS
Hace días que el jefe de Gabinete del Gobierno municipal no la pasa bien. Es que varios de los secretarios y subsecretarios de Miguel Lunghi le están haciendo la vida bastante difícil, intentando sostener algunas situaciones muy presentes en la agenda pública y que a futuro podrían restarle algún punto al lunghismo.
Esta semana arrancó complicada, con la ampliación de la declaración en la causa penal de Desarrollo Social -donde Rubén Diéguez habría oscurecido antes que aclarar el procedimiento para entregar los subsidios-, el informe desfavorable que la Dirección de Personas Jurídicas remitió acerca de la presidencia de la Usina y las críticas que recibió el proyecto de la Sapem, disparadas desde todos los ángulos. Todos esos temas se abordaron el mismo lunes, en la habitual reunión de Gabinete. A juzgar por los autos que estaban estacionados frente a la Municipalidad, nadie se atrevió a faltar.
Mientras los laderos del secretario de Gobierno intentaron bajarle el tenor a las consecuencias que podría tener el no cambiar el rumbo a tiempo, Marcos Nicolini viene manteniéndose firme en las reuniones de Gabinete y plantea abiertamente la necesidad de dar un corte definitivo a los temas que podrían “lastimar” la imagen del pediatra.
Claro que esa lucha es casi quijotesca, ya que del otro lado han logrado sumar -entre otros- a Miguelito Lunghi, quien como actual subsecretario de Gobierno trabaja muy cerca de Matías Civale.
NECESITA UN CAMBIO
Varios años al frente del Consejo Escolar pueden desgastar a cualquiera. Máxime aun cuando todo, pero absolutamente todo, depende del visto bueno de la Dirección General de Escuelas y su escaso presupuesto. Y sí, Susana González está un poco cansada, o tal vez aburrida, y siente que le gustaría seguir trabajando junto al proyecto de Miguel Lunghi pero en otra área, con nuevos desafíos que la renueven.
De espíritu inquieto, la fastidia depender de la Provincia hasta para las cuestiones más mínimas. Para dar sólo un ejemplo, hace algunos días se prendió fuego la oficia de Secretaría de Asuntos Docentes (SAD). El origen del siniestro fue la sobrecarga de la instalación eléctrica, debido a la cantidad de caloventores, computadoras y pavas eléctricas que se enchufan en simultáneo. La solución sería colocar otro medidor y dividir el circuito eléctrico. Hace meses que el pedido está hecho, pero el Gobierno bonaerense no lo autoriza y es el que debe hacerse cargo de pagar la factura a la Usina.
En estas pequeñas cosas el trabajo se hace cuesta arriba y se cosechan más críticas que palabras de reconocimiento…
DECEPCIONADO
La nueva gestión del Hipódromo arrancó con gran empuje e intentando sumar a todos aquellos entendidos en el mundo del turf. De todos modos, tras la firma del contrato con el club Hípico, quedaron algunas heridas que aún no logran cicatrizar. Ergo, si bien algunos nombres reconocidos fueron invitados a aportar al flamante proyecto, rechazaron el convite.
Por estos días, Julio Roca le pidió a su amigo Raúl Pérez Roldán -una de las voces autorizadas en el tema- que integre la Comisión de Carreras. Sin dudas, su participación iba a prestigiar al órgano encargado de fiscalizar la actividad hípica porque además de su conocimiento, ha demostrado compromiso para denunciar cuando las cosas no se hacían del todo bien.
Aunque agradeció la convocatoria, no aceptó. Es que en principio había formado parte de otra propuesta que fue puesta a consideración de la comisión directiva del club, integrada por varios de sus amigos, y se sintió un poco traicionado por el sorpresivo anuncio de la firma del contrato con Hipódromo de Tandil SA, que se concretó a sus espaldas.
DE JEFE A
COORDINADOR
Mientras se definen múltiples los aspectos relacionados a la implementación de la Policía de Prevención Local de la Bonaerense, el Ejecutivo insiste con la convocatoria del policía retirado José Fabián Pagge.
Como se publicó a través de esta sección en ediciones pasadas, el nombre del ex titular de la Jefatura Distrital y Departamental sonó como alternativa para convertirse en el jefe de la nueva unidad de prevención, dada la cercanía que mantuvo con el gobierno del intendente Miguel Lunghi durante su gestión.
Sin embargo, una cuestión vinculada al rango en el cual se jubiló Pagge en la Jefatura de Seguridad Interior Centro Este obligó a los funcionarios locales a pensar en otra alternativa.
Mientras se sostiene como hombre de consulta, junto a otros especialistas, para el desarrollo de lo que será el plan preventivo de seguridad, el ex policía sería propuesto por el Municipio para ocupar el cargo de coordinador operativo de la nueva fuerza dependiente de la bonaerense.
Según pudo saber este Oído, esta designación sería resuelta en los próximos meses, al igual que el cargo del jefe, que aún es una incógnita.
LA GUERRA DE LOS PERROS
En las redes sociales arden las denuncias contra la Dirección de Bromatología del Municipio. Es que para algunas de las organizaciones proteccionistas toda medida que adopte Omar Olivera es repudiable y en la mayoría de los casos, con fundamentos bastante caprichosos.
Mientras el funcionario intenta capear la tempestad, que incluyó el pedido público de su renuncia, la Protectora de Animales Tandil (PAT) decidió acompañar la iniciativa de ofrecer en adopción cuatro perros alojados en los caniles municipales. Se reunieron en la Plaza Independencia, donde las mascotas se mostraron muy amigables con todos aquellos que se les acercaron.
Sin embargo, integrantes de Mascotandil aparecieron en escena y convocaron a los medios de prensa para denunciar que estaban regalando perros de desconocida procedencia, pero que además no se sabía cómo se iban a comportar en contacto con niños y con otros animales.
Allí, los integrantes de las dos organizaciones que velan por los animales se cruzaron, acusándose en graves términos.
En principio, tanto los miembros de PAT como los trabajadores de Bromatología conocen a los ejemplares y su comportamiento, por lo que descartaron cualquier riesgo de entregarlos a vecinos interesados en ofrecerles un hogar.
UNA DE LAS BATALLAS
Y entre fuertes entredichos, se difundió a través de Facebook que el último martes la veterinaria Leticia Fernández labró un acta a una trabajadora de la Terminal por alimentar a un perro que suele ingresar al edificio.
Seguidoras de Mascotandil aseguraron que existe una persecución y celebraron que la funcionaria de Bromatología se equivocó al fechar el acta, ya que le puso 16 de septiembre de 2012. “¡Capaz que los perros que ahora andan por la Terminal ni siquiera habían nacido!”, destacaron en los comentarios.
En la notificación del Municipio -que se realizó luego de denuncias de pasajeros por las molestias que causaban los canes- le advirtieron a la mujer que “no debe alimentarlos bajo ninguna circunstancia. De lo contrario, los canes seguirán viniendo a la misma”.
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