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El jefe de prensa
Nunca, como esta vez, la designación del jefe de prensa de la Municipalidad se dilató tanto. La situación mantenía en vilo a los colegas periodistas y a los que sonaban como candidatos.
Ayer, alguien del riñón lunghista, le susurró a este Oído que hubo por lo menos dos que se autopostularon para el cargo, pero Marcos Nicolini les bajó el pulgar a sabiendas de que eran muy resistidos y aprovechando que no les tiene mucha simpatía.
El propio Nicolini habría decidido entonces priorizar afectos y contactos (“Mejor que venga alguien amigo de los que trabajan en los medios de El Eco, por los contactos”, habría dicho, como si aquí retaceáramos información del Gobierno municipal), decidiéndose por Juan Pablo Rodríguez.
El problema fue que le dieron… ¡48 horas hábiles para empezar! El bueno de nuestro ahora ex compañero se moría de vergüenza al explicarle al director lo ocurrido, jurándole que había pedido -por respeto a la empresa- que le permitieran al menos un mes para “acomodar los tantos”.
Pero el nuevo período arranca el lunes y no hubo prórroga posible.
Lunghi y Nicolini, que se dedican a la política pero que de gestos políticos parecen conocer poco y nada, ni siquiera tuvieron la gentileza de llamar al Multimedios El Eco para avisar o pedir disculpas por la desprolijidad.
Chau, Lino
Después de muchos amagos, el veterano funcionario Lino Fernández deja la función pública. El hombre que resistió a las críticas y desconfianzas por su nunca negada ideología peronista, dejará su cargo al frente de Servicios, un área clave en la administración local, si se tiene en cuenta que una de las prioridades de los electores tandilenses pasa por los servicios esenciales, entre ellos la recolección de residuos domiciliarios.
Es un hecho que desde la irrupción de un nuevo mandamás en el área, el radical Claudio Fuentes, comenzaron a sucederse inconvenientes en el normal desarrollo del servicio. Con retrasos en los recorridos y camiones que se fueron rompiendo sin solución de continuidad. Es más, el propio Fuentes reconocía que todos los días que llegaba al predio de Santamarina uno de los camiones tenía siempre la misma tuerca floja.
La “elegante” retirada de Lino debería dejar el área algo más despejada para que Fuentes tome el mando con mayor fortaleza y los empleados sabrán a quién obedecer.
Jueza en la picota
De un tiempo a esta parte el halo inmaculado que reinaba en los actores judiciales fue diluyéndose, a partir de decisiones de letrados y sectores que optan por la estrategia comunicacional más que la legal a la hora de resolver sus entuertos y litigios.
En ese escenario ha sido expuesta ahora la jueza de Familia, Silvia Monserrat, que no sólo fue blanco de críticas por parte de un par de letradas que le iniciaron un proceso de jury a resolverse, sino también generó incluso el debate interno y más allá de las fronteras de los espacios colegiados, de la propia Asociación de Abogados, con posturas que generó más de un encono entre sus propios asociados.
Pero como toda polémica de este tenor, parece que ya no alcanza con exponerlo en los medios locales, sino más allá también. Por eso ya no resulta extraño lo ocurrido en la última edición de una revista porteña El Guardián, que aprovechando la venida del Indio Solari ilustró su tapa con el ícono del rock nacional. Lo llamativo fue cuando los lectores que comenzaron a ojear la revista se encontraron con otro informe de neto corte tandilense: el de la jueza en cuestión, cuya nota se titula “La señora que adopta fallos tremendos”, acompañada por una foto de la magistrada a cuerpo entero.
La publicación no hace más que refrescar las dos denuncias en su contra que llevaron precisamente a que se hable del posible jury.
La fuente menos pensada
A propósito de dicha publicación, lo que más despertó la atención del caso, más allá de la sorpresa que depara que un medio capitalino le dedique una página a un asunto de una ciudad del interior, fue indagar desde dónde habría surgido la fuente para que precisamente el medio, que sería del empresario Moneta, pusiera interés en una magistrada tandilense.
Mientras las abogadas involucradas juraron hasta el cansancio al negar que ellas se dedicaron a exponer el asunto para que se publique en dicha revista, otros se detuvieron a leer quién resulta ser el jefe de redacción de la misma. Sí, es creer o reventar, pero el hombre sería nada más y nada menos que hermano de uno de los colaboradores directos de la mismísima jueza. ¿Se tratará de una interna? ¿O pura casualidad?
Un trapito “famoso”
Que el show del Indio Solari deparó más de una sorpresa, es innegable. Ya lejos quedaron aquellos años zanatellistas en que los vecinos enrejaban sus casas, “crecía la venta de armas” (según rezó un titular del diario en la previa) cuando se conoció que los Redondos venían a Tandil a tocar en el San Martín. En las últimas ediciones en el Hipódromo, ya ningún vecino quiere quedarse a afuera, pero no del show, si no del negocio que depara la legión de fanáticos de cada rincón del país, y más allá también, que llegan a la ciudad.
Ya prácticamente nada sorprende, por eso se lo vio con total normalidad cumplir el rol de “trapito” a uno de los últimos referentes futbolísticos locales que traspasó las fronteras serranas. Se trató de Leonel Martens, que antes de iniciar factiblemente su pretemporada para el club de la Estación, en lo que será la presentación en el Argentino C (Torneo del Interior), no tuvo empacho en lucir su torso desnudo y ofrecer estacionamiento en la zona del monumento al Gaucho, por avenida Espora.
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