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La llegada de Ricardito
Dicen que el elevado tono de la conversación telefónica se escuchó más allá de las paredes que encierran el despacho del jefe comunal. Dicen que no fue la mejor de las conversaciones entre Miguel Lunghi y el senador Carlos Fernández. ¿El motivo? La visita “inoportuna” que por estas horas se daba con el candidato a presidente Ricardo Alfonsín, cuya performance en las elecciones dejó tecleando la convivencia interna como el propio futuro del centenario partido. Al parecer, nada le gustó al Intendente que después de semejante derrota el senador organice un encuentro en Tandil de la Quinta Sección, donde el mismísimo Lunghi tuvo que remar –otra vez- contra la corriente de votos k y logró sacar el 50 por ciento para retener la intendencia, a pesar de los apenas 15 puntos del candidato nacional.
Parece que Lunghi hasta amagó con no participar del acto, haría una visita de rigor y no mucho más. Al parecer, las relaciones volvieron a fojas cero. Más precisamente al 2003, cuando en sus insistentes recorridas por la ciudad, a Alfonsín, que sigue siendo Ricardito, apenas lo recibían Hugo Escribano y Luciano Grasso. El propio veterano edil solía ironizar: “Las reuniones las hacíamos en una cabina telefónica”.
Coordinadores
Dentro de lo que configurará la nueva estructura de la administración lunghista, se promueve la creación de más dependencias dentro de las secretarías existentes.
A saber, se habla de tres áreas que tendrán un coordinador respectivamente. Uno para la industria, otro para el sector agropecuario y un tercero para el comercio y servicios. Para la industria, ya hay un candidato, se trataría de un hombre que participó de las misiones comerciales, que conoce al sector al dedillo, proveniente del sector bancario.
Para el ruralismo, se elegiría a uno de los productores que supo ganarse protagonismo en el agropiquete tandilense. El hombre, de doble apellido, siempre se dijo de identidad radical, de hecho se lo vio en actos partidarios, por lo que ahora le habría llegado su turno dentro del Municipio.
Usina de rumores
La Usina, fundamentalmente por su composición societaria, siempre resulta caldo de cultivo para los mentideros del empedrado. En este caso –como en casi todos- por las malas relaciones y pujas entre los directores públicos y privados, aunque a estas alturas debiera decirse también entre los propios públicos.
Para que no cunda el pánico: parece que Lunghi los va a dejar a todos donde están, lo que no quita que las diferencias entre ellos permanezcan. Algunos observadores detallan que por momentos la convivencia entre los funcionarios resulta insoportable, hasta incluso se traduce a la hora de votar determinados asuntos que, casualmente terminan 4 a 1. ¿Por qué? Porque el vicepresidente se lleva mejor con los privados que con su par público, el presidente.
No, no y no
A propósito de la Usina y sus actores, trascendió que en los últimos días habría surgido una propuesta de uno de los públicos para que los directores tengan una obra social. Pero una vez más se encontró con el rechazo de los privados, quienes le aclararon que los directores cobran honorarios por su tarea técnica administrativa, no salarios. Pero el director lunghista fue por más entonces: cambiar el estatuto, a lo que recibió un rechazo aún mayor. Se barajó incluso que la propia Usina, a través de la figura de Usicom podría crear la obra social, y ¿saben qué? Los privados volvieron a decir no.
Disculpas por el desplante
Uno de los actos políticos de la semana resultó el lanzamiento en Buenos Aires de la denominación de origen Salame de Tandil, del cual participaron los empresarios tandilenses y autoridades nacionales, no así del Municipio.
Desde el lunghismo confirmaron que no fueron invitados a la cita, en lo que resulta un nuevo gesto del Gobierno nacional para con las frías relaciones con el lunghismo. Pero desde el Municipio también se encargaron de decir que algunos empresarios involucrados involuntariamente en el entuerto político protocolar llamaron para pedir disculpas y que no estaba a su alcance variar una escena poco feliz.
La joyita de la abuela
Pocos espacios recreativos quedan sin explotar por el Tandil soñado pergeñado por la gestión lunghista. Públicos y privados han congeniado en transformar los espacios verdes en verdaderos atractivos para el vecino y los turistas. Tal vez por eso la Quinta Belén sea por estos días la “joyita de la abuela” a la hora de poder explotar, habida cuenta de su belleza natural y potencial.
Es sabido que el Sindicato de Trabajadores Municipales tiene aún años como concesionario, tras el acuerdo sellado con el otrora intendente fallecido Julio José Zanatelli por nada más y nada menos que tres décadas. Ante ello, algunos privados se mostraron interesados en acceder a un acuerdo con el gremio para poder manejar el lugar, incluso pensando en una inversión importante que coloque al espacio como verdadero atractivo para el tandilense pero especialmente para el turista.
Es tal el interés que uno de los potenciales inversores se entrevistó con un concejal radical para ver la viabilidad de llegar a un acuerdo, y allí se encontró con la noticia: “No creo, Lunghi lo quiere para él”, en alusión al interés del propio Municipio para acordar con el gremio y explotar el predio sin intermediarios.
Plazoleta
Mientras que durante este fin de semana el centro comercial A Cielo Abierto comenzará a lucir como peatonal, también empieza a delinearse cómo recuperar el espacio público al fondo del pasaje Fournier, más precisamente la Plaza de las Artes.
Para el espacio hay en carpeta algunas propuestas de privados, una, por ejemplo, de los mismos inversores que recientemente inauguraron el resto bar en la Galería de los Puentes. Su idea versaría sobre un pequeño centro comercial “tipo Cariló” con locales rodeando la placita.
La iniciativa debería complementarse con otra idea que tiene la comuna, que es montar un pequeño auditórium para espectáculos artísticos de la generosa agenda cultural que tiene la ciudad.
Todo está en pleno estudio, de hecho de explotar el predio debería llamarse a licitación. Por lo pronto, la comuna ya limpió el espacio que otrora funcionara como depósito de escombros, basura y otras yerbas que hacen a la inseguridad de los vecinos
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