Con el oído agudo
¿Nace una nueva fuerza?
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En uno de los más importantes gremios de Tandil, ubicado sobre calle Yrigoyen, se juntaron el viernes por la noche un gran número de militantes sociales, dirigentes gremiales, educadores, deportistas, referentes barriales, entre otras personas.
¿El motivo? ¿Se entregaban netbooks? No, se discutía de política y fuerte.
Se consensuó diagramar un proyecto electoral para Tandil, pero aún no se sabe si será por dentro o por fuera del peronismo.
Además de las nuevas oficinas que se están levantando en este gremio de calle Yrigoyen, algo más se comenzó a construir el viernes por la noche y seguramente va dar que hablar en política por estos lares…
¿El motivo? ¿Se entregaban netbooks? No, se discutía de política y fuerte.
Se consensuó diagramar un proyecto electoral para Tandil, pero aún no se sabe si será por dentro o por fuera del peronismo.
Además de las nuevas oficinas que se están levantando en este gremio de calle Yrigoyen, algo más se comenzó a construir el viernes por la noche y seguramente va dar que hablar en política por estos lares…
Amado y la inflación
El ministro de Economía se convirtió en uno de los principales “atractivos” en la inauguración del Centro de Estudios Néstor Kirchner, el viernes, en esta ciudad. Sobre todo, para las jóvenes militantes peronistas que coparon el local de Sarmiento al 700.
En un momento, Amado Boudou estaba contestando las inquietudes de los periodistas locales y cortó para tomarse unas fotos con sus seguidoras, desplegando toda su simpatía en una mezcla de dirigente y sex symbol de la política.
Pero hubo una trabajadora de los medios que se quedó esperando una última respuesta. Luego de esquivar a una jovencita que intentaba pararse justo al lado del ministro, la periodista lo miró y lanzó la pregunta sobre la inflación estructural en la Argentina. El funcionario le corrió el grabador y salió hacia la masa de chicas que lo aguardaban entre gritos eufóricos para adularlo. Sabido es que los integrantes del Gabinete nacional suelen usar cualquier artilugio para esquivar las situaciones incómodas…
En un momento, Amado Boudou estaba contestando las inquietudes de los periodistas locales y cortó para tomarse unas fotos con sus seguidoras, desplegando toda su simpatía en una mezcla de dirigente y sex symbol de la política.
Pero hubo una trabajadora de los medios que se quedó esperando una última respuesta. Luego de esquivar a una jovencita que intentaba pararse justo al lado del ministro, la periodista lo miró y lanzó la pregunta sobre la inflación estructural en la Argentina. El funcionario le corrió el grabador y salió hacia la masa de chicas que lo aguardaban entre gritos eufóricos para adularlo. Sabido es que los integrantes del Gabinete nacional suelen usar cualquier artilugio para esquivar las situaciones incómodas…
Edil colabora con Tránsito
El horario de entrada y salida de los colegios son espacios de conflicto para los padres, los chicos y los agentes de Tránsito. Más aún, si la institución se encuentra ubicada en pleno centro, como el San José.
Un episodio de singulares características tuvo lugar esta semana, cuando un periodista fue a buscar a sus hijas y estacionó en las inmediaciones del centenario edificio.
Al regresar al auto, encontró que le habían hecho una multa, aunque estaba en regla en cuanto a las condiciones del estacionamiento medido. En ese momento apareció una concejal y con frases altisonantes le marcó al hombre de la pluma que había “pegado” su vehículo al de ella, no respetando los centímetros reglamentarios.
El hombre, enojado, le reclamó. Y la mujer sacó chapa enseguida: “¿Sabés quién soy yo? Graciela Ubach”, dijo de inmediato sacando a relucir su cargo de concejal.
Enseguida, el periodista le contestó “y vos averiguá quién soy yo”. Sus palabras provocaron un cambio en la expresión de la legisladora.
Un episodio de singulares características tuvo lugar esta semana, cuando un periodista fue a buscar a sus hijas y estacionó en las inmediaciones del centenario edificio.
Al regresar al auto, encontró que le habían hecho una multa, aunque estaba en regla en cuanto a las condiciones del estacionamiento medido. En ese momento apareció una concejal y con frases altisonantes le marcó al hombre de la pluma que había “pegado” su vehículo al de ella, no respetando los centímetros reglamentarios.
El hombre, enojado, le reclamó. Y la mujer sacó chapa enseguida: “¿Sabés quién soy yo? Graciela Ubach”, dijo de inmediato sacando a relucir su cargo de concejal.
Enseguida, el periodista le contestó “y vos averiguá quién soy yo”. Sus palabras provocaron un cambio en la expresión de la legisladora.
La calle que fue avenida
Durante la visita a la ciudad, como representante del gobernador Daniel Scioli para los actos por el centenario de Villa Italia, la ministra de Infraestructura, Cristina Alvarez Rodríguez, anunció obras para Tandil.
Pero también, tuvo tiempo para realizar un repaso por los proyectos financiadas por la Provincia que se encuentran en ejecución y las ya concretadas, como la repavimentación de Quintana.
En el marco de la celebración, la funcionaria calificó en dos oportunidades de “avenida” a la calle principal de la populosa barriada, una ante la prensa y una frente al auditorio.
Así, la calle Quintana vivió una jornada en que fue avenida, al menos en la cabeza de la ministra bonaerense.
Pero también, tuvo tiempo para realizar un repaso por los proyectos financiadas por la Provincia que se encuentran en ejecución y las ya concretadas, como la repavimentación de Quintana.
En el marco de la celebración, la funcionaria calificó en dos oportunidades de “avenida” a la calle principal de la populosa barriada, una ante la prensa y una frente al auditorio.
Así, la calle Quintana vivió una jornada en que fue avenida, al menos en la cabeza de la ministra bonaerense.
Un reflejo y una gran llave
Uno de los que estuvo presente el sábado 12 de marzo en Unión y Progreso fue el senador Carlos Fernández. Atento a lo que sucedía en el lugar, también tuvo tiempo para bromear e intercambiar comentarios con la concejal del PJ-FPV, Adriana Calvar.
En instantes en que comenzó la entrega de escrituras, subió al escenario una joven pareja con una niña quien, al quedar un tanto excluida del cuadro, fue levantada en brazos por el intendente Miguel Lunghi.
“Un acto reflejo de los pediatras”, valoró el ex jefe de Gabinete de la gestión sobre el gesto del pediatra.
Más adelante, a la hora de los reconocimientos, miembros de la comisión pro festejos por el centenario de Villa Italia le entregaron a la funcionaria provincial la llave del barrio, que despertó la curiosidad por su gran tamaño. “No estarán un poco agrandados los de la Villa?”, se preguntó Fernández.
En instantes en que comenzó la entrega de escrituras, subió al escenario una joven pareja con una niña quien, al quedar un tanto excluida del cuadro, fue levantada en brazos por el intendente Miguel Lunghi.
“Un acto reflejo de los pediatras”, valoró el ex jefe de Gabinete de la gestión sobre el gesto del pediatra.
Más adelante, a la hora de los reconocimientos, miembros de la comisión pro festejos por el centenario de Villa Italia le entregaron a la funcionaria provincial la llave del barrio, que despertó la curiosidad por su gran tamaño. “No estarán un poco agrandados los de la Villa?”, se preguntó Fernández.
¡Unos análisis por acá!
Días atrás una persona fue a buscar al laboratorio de la Nueva Clínica Chacabuco sus análisis. Después de esperar unos minutos le fue entregado el conocido librito lleno de guarismos que sólo entienden los profesionales de la salud.
Sin embargo, la protagonista es de las muchas que leen e interpretan a gusto y “piacere” el hemograma, los eritrocitos, triglicéridos, entre otras cuestiones que se incluye en un estudio bioquímico. Enorme fue su sorpresa cuando llegó a su casa y dispuesta a desgranar los resultados -comparando con otros análisis de años atrás- todo le daba ¡muy mal! según sus conocimientos. Alertando a su cónyuge de las malas nuevas, le estiró el librito y fue en ese momento cuando vio en la tapa algo que le llamó poderosamente la atención: los estudios habían sido pedidos por un médico que no era el suyo para una persona con su mismo apellido pero diferentes nombres.
Pasó del pánico a la euforia y presto volvió al nosocomio y le contó lo sucedido al empleado, que se disculpó como pudo. Todo bien, le dijo y se quedó esperando con una sonrisa y hasta le hizo una broma “pero que esta vez sean los míos, eh”. Pasó el tiempo y al ver que el joven no volvía y la cola se iba haciendo larga tras él, intentó otro chiste: “No me diga que ahora no encuentra mis análisis”. Y fue justamente en ese instante que el atribulado empleado volvió con las manos vacías, diciéndole, efectivamente, que sus estudios no aparecían por ningún lado. Todavía los están buscando.
Días atrás una persona fue a buscar al laboratorio de la Nueva Clínica Chacabuco sus análisis. Después de esperar unos minutos le fue entregado el conocido librito lleno de guarismos que sólo entienden los profesionales de la salud.
Sin embargo, la protagonista es de las muchas que leen e interpretan a gusto y “piacere” el hemograma, los eritrocitos, triglicéridos, entre otras cuestiones que se incluye en un estudio bioquímico. Enorme fue su sorpresa cuando llegó a su casa y dispuesta a desgranar los resultados -comparando con otros análisis de años atrás- todo le daba ¡muy mal! según sus conocimientos. Alertando a su cónyuge de las malas nuevas, le estiró el librito y fue en ese momento cuando vio en la tapa algo que le llamó poderosamente la atención: los estudios habían sido pedidos por un médico que no era el suyo para una persona con su mismo apellido pero diferentes nombres.
Pasó del pánico a la euforia y presto volvió al nosocomio y le contó lo sucedido al empleado, que se disculpó como pudo. Todo bien, le dijo y se quedó esperando con una sonrisa y hasta le hizo una broma “pero que esta vez sean los míos, eh”. Pasó el tiempo y al ver que el joven no volvía y la cola se iba haciendo larga tras él, intentó otro chiste: “No me diga que ahora no encuentra mis análisis”. Y fue justamente en ese instante que el atribulado empleado volvió con las manos vacías, diciéndole, efectivamente, que sus estudios no aparecían por ningún lado. Todavía los están buscando.
Más de 143 años escribiendo la historia de Tandil
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