Con el oído agudo
Estado físico
Recibí las noticias en tu email
Accedé a las últimas noticias desde tu email
Justo delante del ministro de Salud provincial, el intendente Miguel Lunghi casi sufre una dolencia que podría haber demandado atención médica.
En el marco de los actos por el aniversario de la ciudad, realizados en la cima del Parque Independencia, el jefe comunal se subió a unas piedras cercanas al monumento a Martín Rodríguez para saludar al jefe de la Banda.
Ahí, entre risas y bajo un sol espléndido, el Intendente dijo, en relación a algunos de sus funcionarios, que esperaban cerca: “Estos no creen en mi estado físico”. Y tras ensayar la pirueta fuera del asfalto, el pediatra, al descender, casi tropieza y cae.
Comedidos y subordinados, ni los más cercanos, conteniendo la risa, le devolvieron el comentario.
En el marco de los actos por el aniversario de la ciudad, realizados en la cima del Parque Independencia, el jefe comunal se subió a unas piedras cercanas al monumento a Martín Rodríguez para saludar al jefe de la Banda.
Ahí, entre risas y bajo un sol espléndido, el Intendente dijo, en relación a algunos de sus funcionarios, que esperaban cerca: “Estos no creen en mi estado físico”. Y tras ensayar la pirueta fuera del asfalto, el pediatra, al descender, casi tropieza y cae.
Comedidos y subordinados, ni los más cercanos, conteniendo la risa, le devolvieron el comentario.
Ojos cegetistas
En medio de la reunión que se realizó en la noche del lunes en la sede de la CGT, uno de los líderes sindicales con más voz entre sus 28 pares, sorprendió cuando, al finalizar el encuentro con la paz ya sellada, pidió hacer uso por última vez de la palabra y ante algunos compañeros dijo: ”¿Me prestás esos ojos? Con esos ojos el fin de semana hago estragos”.
Tamaño elogio sindical, cuya autoría se mantiene en reserva para no alterar hábitos familiares, no estuvo dirigido, claro, a sus compañeros cegetistas, entre los que no sobran las damas, sino a una joven periodista que, por más que se lo propuso, todavía no logró abandonar su rostro colorado ni las maldiciones sobre la mecánica figura del sindicalista.
Tamaño elogio sindical, cuya autoría se mantiene en reserva para no alterar hábitos familiares, no estuvo dirigido, claro, a sus compañeros cegetistas, entre los que no sobran las damas, sino a una joven periodista que, por más que se lo propuso, todavía no logró abandonar su rostro colorado ni las maldiciones sobre la mecánica figura del sindicalista.
¿Ubach se va?
En las últimas semanas, este Oído pudo saber que ha cobrado mucha fuerza el posible traspaso de Graciela Ubach al bloque de concejales Unión PRO. Más allá de cuestiones ideológicas, se supo que operarían factores de índole personal, aunque también políticos.
La concejal justicialista venía manifestando en las reuniones de comisión de las que participa que estaba de acuerdo con algunos temas propuestos por los oficialistas, pero había comenzado a preguntar todo en su bloque antes de prestar acuerdo pues un par de veces recibió cuestionamientos importantes de sus pares de bancada.
Hasta ahí se sabía que la relación no era la mejor, pero eso no es tan raro, ya que, como en todo bloque, hay chisporroteos (ni que lo digan los radicales, por ejemplo).
A partir de la llegada de Adriana Calvar a la presidencia del bloque, la cuestión se puso mucho más tensa. Y tuvo como desencadenante la ceremonia de apertura del período de sesiones ordinarias. Ese día comenzó con una demora importante porque había una banca vacía: la de Ubach.
Finalmente, la sesión comenzó sin ella, que llegó hacia el final. Se acercó a Lunghi, lo saludó y le pidió disculpas por no haber asistido. Adujo que no le habían avisado. Un vacío, para llevarlo al terreno gastronómico.
Y en la reunión que se hizo luego de la sesión, rodeada de radicales y los ediles de Unión PRO, se sinceró y blanqueó todo su malestar. Ni lerdo ni perezoso, Ersinger la abordó para buscar sumarla a su sector. Y ahora espera una respuesta.
En las últimas semanas, este Oído pudo saber que ha cobrado mucha fuerza el posible traspaso de Graciela Ubach al bloque de concejales Unión PRO. Más allá de cuestiones ideológicas, se supo que operarían factores de índole personal, aunque también políticos.
La concejal justicialista venía manifestando en las reuniones de comisión de las que participa que estaba de acuerdo con algunos temas propuestos por los oficialistas, pero había comenzado a preguntar todo en su bloque antes de prestar acuerdo pues un par de veces recibió cuestionamientos importantes de sus pares de bancada.
Hasta ahí se sabía que la relación no era la mejor, pero eso no es tan raro, ya que, como en todo bloque, hay chisporroteos (ni que lo digan los radicales, por ejemplo).
A partir de la llegada de Adriana Calvar a la presidencia del bloque, la cuestión se puso mucho más tensa. Y tuvo como desencadenante la ceremonia de apertura del período de sesiones ordinarias. Ese día comenzó con una demora importante porque había una banca vacía: la de Ubach.
Finalmente, la sesión comenzó sin ella, que llegó hacia el final. Se acercó a Lunghi, lo saludó y le pidió disculpas por no haber asistido. Adujo que no le habían avisado. Un vacío, para llevarlo al terreno gastronómico.
Y en la reunión que se hizo luego de la sesión, rodeada de radicales y los ediles de Unión PRO, se sinceró y blanqueó todo su malestar. Ni lerdo ni perezoso, Ersinger la abordó para buscar sumarla a su sector. Y ahora espera una respuesta.
Lunghi, el angurriento
También alrededor de esa sesión se tejió un asunto gastronómico.
Las escaleras del palacio municipal no recuerdan demasiados pasos del Intendente hacia los despachos de los concejales o el recinto. Algunos incluso dicen que sólo una vez al año, para abrir las sesiones.
Una vez allí, en terreno visitante (sólo un poco, claro), reprendió a su delfín Nicolini porque, pese a la hora, no había previsto ningún copetín mañanero para acompañar la espera. O un café. Allí, este Oído escuchó que el presidente del cuerpo aprovechó para justificar la ausencia de un ágape en cuestiones de austeridad republicana.
Aunque de inmediato mandó comprar a una panadería cercana medialunas y bizcochitos, como para satisfacer a su mentor tras el discurso. Sin embargo, el jefe comunal le cobró el gesto. Y, con picardía, tomó el paquete completo y advirtió que iba a disfrutar de esa invitación… pero en su despacho.
Cosa que, se asegura, hizo.
También alrededor de esa sesión se tejió un asunto gastronómico.
Las escaleras del palacio municipal no recuerdan demasiados pasos del Intendente hacia los despachos de los concejales o el recinto. Algunos incluso dicen que sólo una vez al año, para abrir las sesiones.
Una vez allí, en terreno visitante (sólo un poco, claro), reprendió a su delfín Nicolini porque, pese a la hora, no había previsto ningún copetín mañanero para acompañar la espera. O un café. Allí, este Oído escuchó que el presidente del cuerpo aprovechó para justificar la ausencia de un ágape en cuestiones de austeridad republicana.
Aunque de inmediato mandó comprar a una panadería cercana medialunas y bizcochitos, como para satisfacer a su mentor tras el discurso. Sin embargo, el jefe comunal le cobró el gesto. Y, con picardía, tomó el paquete completo y advirtió que iba a disfrutar de esa invitación… pero en su despacho.
Cosa que, se asegura, hizo.
Club de rugby
Imprevistamente, “saltó” el tema de la investigación del Banco de la Provincia de Buenos Aires que involucraba a quien a su vez era el tesorero de Los Cardos RC, justo días antes de la asamblea que consagraría a la nueva comisión directiva.
Como era previsible, el hombre no asistió, y como -además- tenía en su poder más de 60 mil pesos de las rifas, decidieron comunicarse telefónicamente con él. Todo terminó bien -al menos para el club-, ya que prontamente la cifra se puso a disposición de la entidad, y como nadie es culpable hasta que se demuestre lo contrario, en virtud del buen concepto que siempre todos tuvieron de él, se decidió mantenerlo en la nómina de la comisión, aunque como suplente.
Como era previsible, el hombre no asistió, y como -además- tenía en su poder más de 60 mil pesos de las rifas, decidieron comunicarse telefónicamente con él. Todo terminó bien -al menos para el club-, ya que prontamente la cifra se puso a disposición de la entidad, y como nadie es culpable hasta que se demuestre lo contrario, en virtud del buen concepto que siempre todos tuvieron de él, se decidió mantenerlo en la nómina de la comisión, aunque como suplente.
Club de golf
Los socios del Tandil Golf Club están que trinan. Y ni hablar de quienes integran su comisión directiva.
El profesional del club inició, con el patrocinio de un letrado de Buenos Aires, una demanda laboral millonaria que incluye no solamente presuntas diferencias de haberes, sino reclamos por problemas físicos que habría tenido mientras trabajaba para el club y que le habrían dejado determinada incapacidad.
Las dos cartas documentos fueron escaneadas y enviadas a todos los socios del club, algunos de los cuales también las hicieron conocer en los medios.
El club se mantiene -obviamente sin ganancias- sólo con el aporte de sus asociados y, de prosperar la demanda, serán ellos en definitiva los damnificados.
Dicen que, mientras tanto, el citado profesional, que sería de Coronel Pringles, continúa viviendo en una casa dentro del predio del propio Tandil Golf.
Los socios del Tandil Golf Club están que trinan. Y ni hablar de quienes integran su comisión directiva.
El profesional del club inició, con el patrocinio de un letrado de Buenos Aires, una demanda laboral millonaria que incluye no solamente presuntas diferencias de haberes, sino reclamos por problemas físicos que habría tenido mientras trabajaba para el club y que le habrían dejado determinada incapacidad.
Las dos cartas documentos fueron escaneadas y enviadas a todos los socios del club, algunos de los cuales también las hicieron conocer en los medios.
El club se mantiene -obviamente sin ganancias- sólo con el aporte de sus asociados y, de prosperar la demanda, serán ellos en definitiva los damnificados.
Dicen que, mientras tanto, el citado profesional, que sería de Coronel Pringles, continúa viviendo en una casa dentro del predio del propio Tandil Golf.
Se viene un café
Después de varios años en la esquina de Yrigoyen y Pinto, el Video Plaza cerrará sus puertas, presuntamente, a fines de mayo. A raíz de las facilidades que otorga internet para bajar películas y música (recordar lo que en esta misma sección publicamos acerca del “ocaso” de Musimundo y de Blockbuster), cada vez son menos los negocios del ramo que persisten.
De acuerdo a lo que pudo conocer este Oído, el mismo dueño actual del video y un amigo encararían un café bar a partir de mediados de julio de este mismo año.
Para los amantes del cine, vale acotarlo, es una buena ocasión, ya que en el lugar se están vendiendo películas a muy buen precio.
De acuerdo a lo que pudo conocer este Oído, el mismo dueño actual del video y un amigo encararían un café bar a partir de mediados de julio de este mismo año.
Para los amantes del cine, vale acotarlo, es una buena ocasión, ya que en el lugar se están vendiendo películas a muy buen precio.
Más de 143 años escribiendo la historia de Tandil
Este contenido no está abierto a comentarios