Con el Oído Agudo
EL PRIMER MARTIN FIERRO
El pasado jueves, Mauricio D’Alessandro mandó saludos a los tandilenses desde su lugar de panelista del premiado programa “Bendita TV”, aclarando que "es la primera vez que alguien de Tandil gana un Martín Fierro".
Ayer estuvo en nuestra ciudad y por supuesto trajo la estatuilla. No fueron pocos los que quisieron sacarse fotos con el premio (y con el mediático abogado, por supuesto). Es más: hasta obsequió a sus íntimos una réplica del Fierro.
A media mañana, llegó a una coqueta cafetería céntrica donde se topó con distintos personajes de la ciudad, entre ellos Claudio Castaño, “el abogado de Rodrigo Díaz”, tal cual lo definió en Twitter.
A la red social de los 140 caracteres subió además una fotografía que grafica el encuentro entre colegas. Y en el medio, el galardón que entrega la Asociación de Periodistas de la Televisión y Radiofonía Argentina -Aptra-.
PARECIA VISPERA DE REYES
La previa del día de elecciones se transforma generalmente en un día especial. Y ayer ocurrió eso en Tandil. Como si fuera víspera de Reyes, del Día del Niño o de Nochebuena, el tránsito en el centro fue un verdadero caos. Y pese al frío reinante, no pocos se decidieron por la clásica "vuelta al perro" a pie. Bien abrigados, eso sí.
Muchos toman el día de votación casi como una fiesta, al margen del deber cívico. Organizan el horario para emitir el sufragio y también la reunión familiar. Ayer, por caso, para las carnicerías fue una muy buena jornada.
CELULARES EN PROBLEMAS
En realidad los que estamos en problemas somos los usuarios, tanto los de Claro como los de Personal y Movistar. El 3 G funciona cuando quiere, las líneas dan ocupado, fuera de servicio… Y lo peor de todo es que uno no sabe de qué manera ni a quién quejarse.
Pagar, hay que hacerlo de todos modos. Los números que cada empresa brinda para comunicarse de manera gratuita terminan siendo atendidos por máquinas que brindan opciones fijas. O sea: "Tiene razón, pero marche preso". E incluso: "Pague y después quéjese… si puede".
La trama oculta
Según pudo saber este Oído, varias personas quisieron adquirir el flamante libro de la periodista Sibila Camps: “La red. La trama oculta del caso Marita Verón”, luego de que se realizara la presentación en la Feria del Libro.
Sin embargo, eso no fue posible. Una de las personas interesadas en adquirirlo se acercó a uno de los stands donde la vendedora le confesó que tenía el libro, pero no podía venderlo. Ante esta negativa, se le preguntó cuál era el motivo y respondió que por un inconveniente con la tapa no se podían vender y que los tenían que devolver a la editorial para que modificara la portada del mismo.
“Tengo 60 acá y no los puedo vender”, confesó la mujer que estaba frente al stand con un dejo de indignación, ya que según indicó, tenían las expectativas puestas en vender muchos ejemplares por la presencia de la periodista de Clarín en la ciudad.
Irascible policía
El viernes por la tarde un equipo periodístico de El Eco de Tandil se dirigió hacia un accidente ocurrido en la esquina de Balbín y Edison. Una vez allí, el fotógrafo y la periodista se acercaron al lugar del hecho y, tal como hacen cotidianamente, comenzaron con su tarea de tomar nota de los datos de los vehículos implicados y hacer las fotos pertinentes.
Inmediatamente, se acercó un efectivo policial de la Seccional Tercera que de forma muy poco amigable comenzó a increparlos con una serie de preguntas como: “¿Qué creen que están haciendo?”. “¿Quién les dio permiso para sacar fotos?”. “Yo no me meto en la Redacción de su Diario y me pongo a sacar fotos” y continuó con su actividad inquisitoria realizando más preguntas de las que seguramente debe hacerle a un delincuente.
A lo cual, los trabajadores de prensa intentaron explicarle que es parte de su labor cotidiana tomar fotos cuando hay un accidente, a la vez que obtener los datos de los vehículos implicados y que, además, se encontraban en la vía pública, por lo cual no les podían impedir realizar su trabajo libremente. Sin embargo, el uniformado no quiso entrar en razones y afirmó que “mientras estamos realizando el operativo esta zona es privada”.
Por último, agregó que: “En esta ciudad las cosas se hacen mal”, haciendo referencia a que el resto de los efectivos están equivocados en cumplir la orden de sus superiores de brindar información a la prensa, con lo cual dejó entrever que los comisarios de esta ciudad no saben trabajar.
En fin, en la tarea diaria del periodista cualquier cosa puede ocurrir. Se espera que sólo se haya tratado de un mal día del uniformado, que evidentemente no cursó la carrera de protocolo en la escuela policíaca.
Decisiones judiciales
Fue noticia entre semana la resolución de Casación Penal que dio un vuelco a la causa mediáticamente conocida como “Caso Gonzalo”, cuyas implicancias y actores involucrados fue más allá de los protagonistas judiciales como aquellos sindicados como imputados.
Si bien los funcionarios de calle Uriburu mantienen el culto al bajo perfil, dicha causa expuso ante la opinión pública a buena parte de la comunidad judicial, y por lo bajo dejaron siempre traslucir su pensamiento frente a lo que fue -es- una “pelea” desigual, teniendo en cuenta los intereses que se tocaron, no sólo económicos, sino más bien políticos. Léase: el verdadero poder.
En ese escenario, desde el comienzo dejaron en claro que semejante expediente con los involucrados oportunamente citados, ligados estrechamente a varios funcionarios, iba a salir de la esfera local o, como finalmente ocurrió, algún órgano de alzada iba a torcer la hipótesis primaria en cuanto al delito imputado.
Así las cosas, no sorprendió demasiado la resolución tomada en Casación que, en tiempo record (no más de una semana), decidieron más de dos años de investigación compuesta en un expediente de varios cuerpos y cientos de fojas, dejando entrever que la decisión política ya estaba tomada por sobre la judicial.
Cabe consignar que con el mero cambio de imputación, pasando de una “Sustracción de menores” al mero “Impedimento de contacto”, se transformó en que se trate de un delito excarcelable, lo que permitió la inmediata liberación de los acusados que, a decir verdad, de ellos sólo había uno en Ezeiza y otro en Brasil.
Tampoco se dejó de comentar el serio antecedente que deja tal decisión, habida cuenta que, al parecer y según el criterio judicial impuesto, llevarse una menor y alejarla de la otra parte interesada, además de cambiarle su identidad con falsificaciones de documentos públicos, sería un mero “Impedimento de contacto”.
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