Con el oìdo agudo
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FUNCIONARIOS A JUICIO
Desde hace tiempo el controvertido abogado Claudio Castaño viene fagocitando pormenores de lo que deparará el venidero juicio a desarrollarse en el Tribunal criminal por el “famoso” caso de Picu López, quien está sindicado de un par de ilícitos. Fiel a su estilo, el letrado amenaza con hacer ruido desde la periferia más que por el nudo del debate: la responsabilidad penal de su pupilo. Es que ya ha citado para las audiencias como testigos al mismísimo intendente Lunghi, además de sus colaboradores Oscar Teruggi, Rubén Dieguez, Guillermina Cadona y hasta el concejal Claudio Ersinger. Sobre quienes el abogado pretende respuestas sobre la contención que se hizo para con el muchacho para que no reincidiera en el delito.
Las audiencias están previstas comenzar en agosto y para el día 16 está citado el jefe comunal a declarar frente al Tribunal. Eso sí, se pautó que Lunghi no aguarde en los pasillos como el común de los mortales hasta tanto lo dispongan los jueces, sino que será llamado telefónicamente media hora antes de que sea convocado a pasar a la sala de acuerdos.
TUVIERON QUE PAGAR
Suele suceder que ante la convocatoria de funcionarios de primera línea los dirigentes del pago aprovechen para pasar un buen momento sin necesidad de sacar la billetera a la hora de costear un café o un encuentro gastronómico.
Así parecía que iba a suceder con la venida de Diego Bossio junto al vicepresidente Amado Boudou. Incluso algunos se regodeaban al anoticiarse del programa anticipado que hablaba de una comida en una parrilla céntrica.
Hasta allí entonces fueron los dirigentes locales y algunos de más allá también, con la sorpresa que una vez sentados en la mesa advirtieron que los popes no iban a formar parte de la comida, ya que los Bossio habían preparado algo más íntimo. También asado, pero en la casa paterna de los hermanos. Por lo que se dijo, no les quedó otra a los comensales de la parrilla céntrica que sacar la billetera y pagar lo que finalmente consumieron, sin más. Seguramente que alguno se le atragantó una costilla.
ALCEN LA BARRERA
Habiéndose anunciado en las páginas de todos los medios locales el arribo a la ciudad del vicepresidente de la Nación, Amado Boudou, junto a su par de la Cámara de Diputados Julián Domínguez y al director ejecutivo de la Anses Diego Bossio, sólo restaba acudir al primer punto de encuentro.
Ya en las puertas de Cagnoli, donde los funcionarios recorrerían las instalaciones y recibirían un agradecimiento de los productores locales por la certificación de la Denominación de Origen del salame tandilense, todo parecía estar listo.
Pero no. Surgió un imprevisto, al menos para los periodistas y reporteros gráficos, no sólo aquellos que jugaron de local sino también para otros que habían viajado desde otros destinos para cubrir el evento. “No pueden pasar”, dijo uno de los encargados de seguridad, aún con la barrera de ingreso baja, mientras concejales y representantes de distintas entidades estatales se dirigían sin problemas al edificio principal.
Sorprendidos ante la desprolijidad, habiendo sido convocados para cubrir el acto, los periodistas tuvieron que aguardar más de media hora en la puerta, con frío, alguno hasta diciendo en voz alta “esto es un papelón”.
Después de algunos extensos minutos, entre llamados y caras de enojo, se acercó el mismo vocero –sí, el hombre de seguridad- para advertir amablemente a los reporteros –también al de la agencia Télam- que la orden, o mejor dicho la negativa, había sido de Ceremonial de vicepresidencia. No importaba de quién, importaba cubrir el evento. Importaba el tiempo de traslado, el trabajo planificado. Había que entrar.
Ya casi por abandonar la posta, apareció un joven. “Hola, soy el encargado de prensa de Boudou, pasen pero no va a haber acto”, dijo, y los acompañó hasta pocos metros más adelante.
Tras algunas charlas y una larga espera, sólo permitieron el ingreso de fotógrafos y camarógrafos por el reducido espacio físico. Salvando los obstáculos, en síntesis y luego de un momento poco agradable, El Eco Multimedios consiguió el broche de oro, siendo el único medio local que se armó de paciencia y fue fiel a los “gajes del oficio”. Entrevistó al vicepresidente Boudou, le cuestionó varios puntos del panorama político y económico nacional, cumpliendo así con su objetivo principal: informar.
CONVOCATORIA
Mucho se dijo sobre las ausencias del justicialismo vernáculo en el acto encabezado por el gobernador Daniel Scioli, con la llegada del tren Constitución-Tandil. Como se informó, todo lo contrario pasó con la presencia de Boudou y compañía el viernes, cuando nadie quiso estar ausente y se dejó sentado de qué lado están -por ahora- en esta tirante relación kirchneristas-sciolistas. Pero más allá de la presencia de toda la dirigencia local, el justicialismo -o los justicialistas-, siempre tienen algo para criticar puertas adentro, aunque se encargan luego de ventilar hacia afuera.
Es que más allá de que estaban todos, parece que no fue suficiente a la hora de manifestar el apoyo a los representantes del proyecto nacional, cuando no más de un centenar de militantes aguardaban en la Cámara Empresaria con banderas para inaugurar la muestra fotográfica del ex presidente Néstor Kirchner. No faltó quien lanzó dardos hirientes para quien presuntamente organizó la movida, José Rubén Sentís.
“DARLE MANIJA”
El reclamo de los vecinos del barrio Rodríguez Selvetti, quienes alzaron la voz para denunciar la presunta contaminación ambiental producida por el polvillo que despide la planta de silos de la Cooperativa Agrícola Ganadera de Tandil y Vela Limitada, ya se instaló en la agenda pública.
Hasta el momento y aún sin resolverse en su totalidad, se plasmaron en las páginas de este Diario las declaraciones de los propios vecinos y de Verónica Fernández, la directora de Medioambiente. Sólo restaba conocer la voz de algún responsable de la empresa en cuestión. Para escuchar su versión. Para ofrecerle el espacio. Para conocer en detalle los avances que se han realizado; en primera persona.
Así fue como este Diario se acercó a las oficinas ubicadas en 4 de Abril y Marconi. Preguntó por un representante, que se sabía había participado de la última reunión con vecinos del lugar, Verónica Fernández y demás actores implicados, celebrada este último miércoles en la Salita de Caseros al 1700.
“Está con gente”, dijo la chica de recepción y fue a avisarle. A los pocos minutos, un hombre joven apareció en escena. Era él. Se le explicó el por qué de la presencia periodística. “No voy a dar declaraciones, es una política de la empresa”, explicó, y continuó: “menos a ustedes, que le dieron manija al tema”.
A simple vista algunas cosas parecieran malinterpretarse. El deber de la prensa es informar ante todo, buscar campanas y voces, ir a las fuentes. Aunque no siempre esta información sea la que algunos quieren saber, escuchar o leer.
Más de 143 años escribiendo la historia de Tandil
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