Con el oído agudo
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EL DINERO DE TODOS
En el marco de la imposición del nombre Francisco Juldain al Jardín de Infantes 924 del barrio Las Tunitas, que tuvo lugar el viernes en las instalaciones de Bolivia y Thomas, el intendente Miguel Lunghi abrió su discurso con un comentario que provocó la risa de los presentes, luego de que un profesor brindara también unas palabras alusivas a la ocasión y explicara el contexto histórico local en el cual el homenajeado desarrolló su profesión en el ámbito docente.
Fue así como el jefe comunal salió a aclarar que “la Municipalidad no tiene plata, la plata es de los vecinos. Lo que tiene la Municipalidad son buenos administradores, regulares administradores o malos administradores. Así que en ese tiempo posiblemente el delegado, el Intendente o el alcalde, no sería como el que tienen hoy”, resaltando de manera irónica su gestión gubernamental.
Luego, también de un modo chistoso, el jefe comunal se encargó de contar que la directora del Jardín de Infantes 924, Silvia Inorreta, “ha realizado sobre mi persona una marcación de forma diaria y permanente durante unas cuantas semanas para conseguir cosas necesarias e importantes para darles a los chicos. Algo hemos podido traerles; otras cosas no”.
Así, el pediatra dio cuenta una vez más de la ya conocida utilización de su recurso discursivo por excelencia: el lenguaje coloquial. Esta vez, sirvió para marcar las injerencias y entrever que las necesidades aún persisten pese a la buena, regular o mala administración de quien corresponda.
¿ARREPENTIDA?
Esta semana resultó bastante agitada para la jefa Distrital de Educación, quien debió responder múltiples llamados de la prensa por dos casos que captaron la atención de la comunidad: el del adolescente de 13 años que mató y filmó a un perro agonizando y el de la docente que le habría aplicado una cachetada a un alumno de 6 años.
Cierto es que como máxima autoridad educativa en Tandil, este Diario consultó a Andrea Etulain el martes por la situación del estudiante de la Escuela Técnica 3 y se excusó de realizar declaraciones. Y eso fue lo que reflejó este medio…
Resulta que el jueves colegas la visitaron para consultarla sobre los hechos de la Escuela 21 y la profesora de educación física se mostró molesta porque este Diario “la mandó al frente” por no hacer declaraciones.
Minutos más tarde, la llamamos y dijo lo que pudo sobre el caso, lo que le permitía el sumario administrativo y el preservar al menor de 6 años.
Aparentemente, la funcionaria entendió que desde la prensa no se busca dejar en evidencia a nadie sino cumplir con los lectores, que merecen información de primera mano.
MI SOBRINO EL INSPECTOR
Una situación realmente llamativa se vivió el jueves, durante la manifestación de trabajadores de la empresa Filardi que reclamaban por su puesto de empleo o una indemnización.
Alertado por el Sindicato de Choferes de Camiones, la delegación Regional del Ministerio de Trabajo envió a dos inspectores para verificar las condiciones laborales y dejar asentado si se trataba de la misma firma que el 24 de abril había sido declarada en quiebra.
Tras instantes tensos que ameritaron la llegada de varios policías, uno de los inspectores salió del galpón y, para sorpresa de todos, vociferó: “¿Qué le hicieron a mi tío? ¿Había necesidad de tanta violencia?”. Se refería a Daniel Filardi, titular de la firma, quien acusó que le habían aplicado un golpe.
Luego del episodio, y ya con más calma, el funcionario admitió que es sobrino por parte de la esposa de Filardi.
Los trabajadores no se vieron sorprendidos e indicaron que “casualidad, cada vez que hay una inspección le toca venir a él”.
Más allá de las razones del Ministerio para enviar a un pariente a realizar las actuaciones, resulta al menos desprolijo… ¿no?
BUEN GESTO CON SUGERENCIA
El jueves pasado se estrenó en Tandil la película de Trapero que tiene en su rol principal a Ricardo Darín, “Elefante blanco”. Gran expectativa generó el film no sólo porque se comenta que es el mejor estelar que el argentino ha protagonizado hasta el momento sino porque en la ciudad, más precisamente en Don Bosco, se filmaron importantes escenas de un retiro espiritual de monjes con la presencia de Martina Gusmán, la batalladora asistente social de la película.
Y llegó el jueves y en las redes sociales se hablaba del tema y algunos de los extras se mostraban emocionados porque desde Cinemacenter se les había dado un lugar para disfrutar de la proyección, un buen gesto más que merecido por todos los que trabajaron en la peli.
Sin embargo, la cadena de cines se olvidó de un detalle importante, invitar a la prensa para que participara de la función dando a conocer las jugosas perlitas que se dan en estos casos.
Ha habido oportunidades donde se ha invitado a la prensa; no obstante, en ésta no ocurrió. A este Oído Agudo llegó el comentario de que más de un periodista quiso comprar entradas de prensa, pero que estaban agotadas y se quedaron con las ganas de acompañar a los extras como lo habían venido haciendo a través de sus medios.
Será para la próxima, pero que no sea un tanque del norte sino de algo bien nuestro como es “Elefante blanco”, Trapero, Darín, Ciudad Oculta, Don Bosco y nuestros 9 extras tandilenses.
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