Con estos títulos?
El pasado sábado el argentino Jorge Heiland tuvo la chance de pelear por el llamado ?título interino? de la categoría mediano frente al alemán Sebastián Zbik. La pelea fue intensa pero sin pasajes emotivos. El ?Gauchito? peleó como sabe, una mano detrás de otra y con una defensa descuidada. El alemán, lo midió hasta el cuarto round con un eficiente trabajo de contragolpe, certero y productivo. A partir de ese round, aparentó cansancio y Heiland siguió arremetiendo durante todo el tiempo que duraban los rounds, mientras Zbik trataba y lo logró, de impresionar a los jurados con descargas en los últimos segundos. Le dieron la pelea al alemán con tres tarjetas que por lo exageradas podrían integrar el comité de los que hace quince días le robaron la pelea al mejicano Torres en Neuquén y ahora se repite con Heiland. No sólo es mi opinión sino la de dos periodistas de primera línea a los que consulté, que el triunfo correspondía al argentino. Y no es patrioterismo, son muchos años de ver peleas. La falta de experiencia de Heiland, el hecho de salir por primera vez del país, enfrentar a alguien medianamente calificado y no rivales ?bien elegidos? a los que podía aporrear, lo privaron de hacer un trabajo más prolijo. Seguro que le servirá de lección.
Lo inaudito fue escuchar repetidamente dado que el nivel de estos boxeadores no es más que de mediana calidad, una repetida afirmación que no encuentra correlato con la realidad: ?el campeón comparte la media corona con Sergio Martínez?. ¿Acaso alguno de los dos pasa más de cinco rounds frente a Maravilla? ¡Ni con la ayuda de Mandrake! Tampoco están en el nivel de Paul Williams, Kelly Pavlik o Félix Sturm ni de más de cuatro medianos junior. Esa repartija igualitaria de méritos es una falta de respeto total para el real campeón al que se debería defender de su condición de tal, por su trayectoria, por los notables triunfos que ha tenido, por las catedrales donde ha peleado y su exquisito boxeo.
Pero si odiosas son las comparaciones, a veces no hay más remedio que rendirse ante ellas. Ese mismo día, en el Mandalay Bay dos medianos se disputaron el título vacante de la OMB. Con una espectacular derecha el ruso Dimitry Pirog, noqueó técnicamente a Daniel Jacob mostrando ambos boxeadores -más aún el ganador- una diferencia de calidades boxísticas con respecto a ese ?interino del Consejo Mundial? entre Zbik y Heiland, como la que podría haber entre un boy-scout y Napoleón.
El campeón es el mejor, posee una superioridad que no se comparte con nadie. Ostenta un título indivisible, aunque muchos creen y quieren hacer creer que es como una pizza especial que puede partirse en porciones y repartirla alegremente como en un cumpleaños. Seamos sinceros, los títulos interinos, en receso, alternativo o como quieran llamarse son un invento comercial que no tiene el valor que se le asigna, aunque se empeñen en hacer creer lo contrario. Es un kiosquito aparte atendido por la ventana.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailEl Artillero Velazco
El sábado, luego de dos años de ausencia en los rings, volvió a picarle el bichito a Héctor Velazco, ex campeón del mundo de los medianos, y como medio pesado se fue a Ghana a combatir contra el local Braimah Kamoko que había prometido llegar dentro del ring en un ataúd. Contrariamente a lo prometido lo hizo en una silla de ruedas. Patricio Retondaro, el rincón de Velazco, al ver que ya no podía levantar las manos por el cansancio, y de haber caído en el noveno round, lo retiró del combate. El geselino aclara que tuvo nada más que un mes y medio para entrenarse y que hizo un buen combate donde tuvo sentido a Kamoko, pero el cansancio lo venció. Velazco es una tipo formidable como persona, uno se apena por esta derrota pero tal vez lo mejor será alegrarse si le ha servido para recordar el axioma de Jack Dempsey: ?Nunca se vuelve?.
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