Con la cabeza de Michel, Santamarina cumplió el objetivo de clasificarse a la Copa Argentina

Santamarina volvió a ganar y se abrazó a un objetivo que parecía lejano algunas fechas atrás: la clasificación para la Copa Argentina.

El 2-1 conseguido frente a Atlético Paraná, anoche en el estadio San Martín, le permitió al aurinegro cerrar la primera rueda de la B Nacional entre los doce primeros de la tabla, con lo cual accedió al torneo que involucra a equipos de todas las categorías.

Y lo logró con dos cabezazos de Martín Michel, su gran símbolo. El de los goles a Boca Juniors en 2012 y 2016; y a Estudiantes de La Plata en 2015. El de tantas jornadas gloriosas, que volverá a tener acción en Copa Argentina en este 2017.

Más allá de la clasificación, el equipo tandilense estiró a nueve su número de partidos seguidos sin perder, coincidente con la llegada de Héctor Arzubialde a la dirección técnica, experimentando una mejoría que se tradujo en resultados.

El de anoche fue un triunfo legítimo y justo, aunque con zozobra en el tramo final. Supo sacar ventaja en un desarrollo inicial parejo, cuando se cumplían los primeros 10′. Sosa maniobró desde la izquierda hacia el medio, abrió a la derecha para Barrionuevo (entre ambos intercambiaron posiciones en esa y otras jugadas) y el centro del cordobés fue certeramente cabeceado por Michel para ponerla junto a un poste. En el inicio de la maniobra, Acevedo había demostrado que es más útil jugar por bajo que revolearla a dividir, protegió la pelota y aportó la salida prolija que permitió armar un ataque ventajoso.

Después, el visitante tuvo un poco más de tenencia. Aunque solamente amenazó en una trepada de Morales, quien tras desbordar a García Basso se encontró con un cierre justo de Piñero. Santamarina esperó y aplicó otra estocada a fondo a los 39′. Nuevamente hubo centro medido de Barrionuevo, ahora desde la izquierda, y frentazo goleador de Michel en forma de anticipo.

El equipo entrerriano creció en la segunda parte. Los ingresos de Chitero y Pajón le dieron más juego sobre los costados; y el posterior de Borghello le aportó presencia ofensiva.

Santa ya no tenía a Barrionuevo, retirado con una dolencia; y en general pareció sentir el desgaste de tanto viaje y partido. Sumado al tranquilizador 2-0, adoptó una postura conservadora que parecía rendirle buenos dividendos. Entonces, la presión liderada por Pierce ya no fue tan intensa, aunque el esfuerzo colectivo nunca decreció.
Atlético Paraná fue más protagonista y empezó a transformar en figura a Papaleo. El santafesino se lució ante Cadenazzi y sacando un zurdazo de Chitero; aunque fue vencido a los 32′: tapó a medias una definición de Borghello desde el borde del área chica, y Rancez capturó el rebote para empujarla a la red.

La incertidumbre se adueñó del San Martín, porque un empate hubiera echado por tierra la clasificación. Pero Papaleo estuvo firme, como en un violento tiro libre de Cadenazzi que logró mandar hacia un costado.
Después, el aurinegro cerró los caminos hacia su arco y terminó celebrando con su gente.

SANTAMARINA 2-AT. PARANA 1

(8) Joaquín Papaleo

(6) Alfredo González
(7) Lucas Acevedo
(6) Fernando Piñero
(6) Agustín García Basso

(6) Diego Sosa
(7) Milton Zárate
(7) Leonel Pierce
(7) Ezequiel Barrionuevo

(8) Martín Michel
(6) Angel Prudencio

Héctor Arzubialde

Yair Bonnín (5)

Leonardo Morales (6)
Alejandro Manchot (5)
Diego Reynoso (5)
Ricardo Stechina (5)

Gonzalo Cozzoni (4)
Pablo Lencioni (5)

Walter Malzolatti (4)
Diego Ftacla (6)
Guido Rancez (6)

Felipe Cadenazzi (6)

Darío Ortiz

Cancha: Estadio San Martín. Árbitro: Diego Ceballos (6). Goles: PT: 10′ y 39′ Michel (S). ST: 32′ Rancez (AP). Cambios: en Santamarina: PT: 42′ Jonatan Chaves (5) por Barrionuevo. ST: 27′ Facundo Callejo por Michel y 43′ Facundo Castro por Prudencio. En Atlético Paraná: ST: al comienzo, Sergio Chitero (8) por Malzolatti y Mauro Pajón (6) por Stechina; 7′ Iván Borghello (6) por Cozzoni.

La figura
Martín Michel
Dos definiciones cargadas de optimismo y efectividad. Fue a buscar sendos centros de Barrionuevo y los transformó en gol. Aportó lo de siempre: presencia ofensiva, liderazgo y preocupación para los rivales.

Nota proporcionada por :

Deja tu comentario