Con la inauguración del Salón de Arte Sacro arranca la actividad cultural de Semana Santa
Con blues en una de las salas, se lo encontró a Nelson Castro y su dúo, acompañando con música este emblemático salón y la entrega de premios.
Muchos de los artistas premiados, provenientes de la ciudad y de distintos puntos del país, llegaron a Tandil para disfrutar de una noche de gala y conocer las serranías bellas como una pintura plasmada en un cuadro de Ernesto Valor o en una acuarela de Jorge Enríquez.
Todos los momentos que se vivieron anoche –el mal tiempo quedó tras las puertas- fueron de mucha fraternidad entre artistas y de emoción a la hora de recibir el premio o la mención. A la hora de ser saludado por familiares y amigos, a la hora de ver que una obra que se hizo con tanta pasión y trabajo quedó en galería.
Palabras en la noche
Luego de la entrega de premios vinieron los discursos formales –que por formales no fueron menos sentidos-, como el de la referente museísta Indiana Gnocchini, quien entre otros conceptos señaló que “cada nueva edición es un desafío que plantea diferentes revisiones en torno a lo temático, articulando la posibilidad de integrar miradas de formación académica, experiencias no formales y artistas que surgieron de colectivos independientes, unidos en la construcción de un discurso común acerca de las nuevas tendencias en torno al arte y en particular al argumento de reflexión del Salón Nacional, pero sobre todo en compartir el resultado de sus investigaciones con el público visitante”.
La directora del Mumbat agregó que “la escena actual contiene el gesto de muchos artistas, que con sus exploraciones en pintura, pintura digital, textil y objetos bidimensionales, componen el híbrido complejo que denominamos ‘religioso’ en el marco del salón”.
Y agregó que “la colección que abriga el Mumbat, en sus cuarenta y tres años de reedición, es un activo testimonio de la conjunción entre arte contemporáneo y espiritualidad. El Primer Premio adquisición constituye el acrecentamiento del acervo patrimonial de dicho espacio y un estimulante premio a la labor de nuestros plásticos, comprometidos muchos con los espacios de debate artístico del orden nacional”.
Por otra parte, en el marco de las propuestas diseñadas para Semana Santa, recalcó que “visitantes, amantes del arte y peregrinos podrán encontrar en esta propuesta una opción de altísimo nivel, que posiciona al Museo Municipal de Bellas Artes entre los más distinguidos del país”.
Calidad y
cantidad
Por su parte, el intendente Miguel Lunghi no dejó de mencionar que cada año el salón que recibe cientos de envíos mejora en calidad y cantidad, con un jurado que interpreta fielmente el sentido de lo sacro en los tiempos que corren, así como las nuevas corrientes plásticas.
También hizo alusión a la importancia del viaje a Roma para llevarle una réplica del Cristo en las Sierras al Santo Padre, quien le ha imbuido su impronta a la Iglesia Católica.
Luego se refirió a la importancia de los artistas a lo largo de los tiempos y en la sociedad actual, rematando su alocución con un cálido aplauso.
Luego de las palabras, la música y los premios, los asistentes disfrutaron de una animada charla en el marco del clásico vernissage. u
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