Con la participación de más de 200 chicos, cerró el ciclo 2011 del programa Barriadas de la Unicén
Recibí las noticias en tu email
Accedé a las últimas noticias desde tu email
Como ocurre año a año, el programa institucional del rectorado de la Unicén denominado Barriadas realizó el cierre del ciclo 2011 con un acto el viernes por la tarde en la sede de la Universidad Barrial, de Nigro y Darragueira.
Con una buena asistencia, durante la jornada hubo coreografías infantiles y marionetas para los más chicos, a la vez que se exhibió un video a través del cual se mostró lo trabajado. También, tuvieron un momento especial los estudiantes y las organizaciones que participaron de las actividades del programa, a los cuales se les entregó un presente.
En esta oportunidad, la iniciativa, que impulsa el trabajo comunitario en 14 organizaciones en Tandil, Vela y Gardey, contó con un alcance a más de 200 chicos de distintos barrios de la ciudad.
El trabajo
Mientras el acto iba promediando, Emiliano Córdoba, uno de los miembros activos de Barriadas, dialogó con El Eco de Tandil para referirse al proyecto institucional.
“Una vez al año nos juntamos para celebrar la existencia del programa y de las organizaciones”, resumió sobre el motivo del encuentro.
Explicó que se trata de una propuesta de la Unicén que nació “durante el rectorado de Néstor Auza, junto con la Universidad Barrial, como una expresión de la universidad social”, es decir, “comprometida con el entorno y que es funcional a las necesidades de las minorías”.
En forma “cotidiana”, se trabaja con voluntarios en aspectos como “apoyo escolar, recreación, merienda, educación no formal y desde hace un tiempo estadística”, expuso y agregó que ahora tratan de incorporar salud y deportes.
A partir de la segunda mitad del 2003, comenzó como proyecto de la Secretaría de Bienestar y después se transformó en un programa institucional del Rectorado. “Hoy cumplimos el octavo aniversario y lo celebramos acá con este acto”, acotó.
En 14 organizaciones
En sus comienzos, el programa Barriadas se inició en la biblioteca pública Paula Albarracín de Sarmiento, “y después fuimos expandiéndonos a distintas organizaciones, como sociedades de fomento, iglesias, comedores, asociaciones civiles”, contó Córdoba.
Hoy, “tenemos un alcance de más de 200 chicos, 14 organizaciones, unos 25 voluntarios, el equipo integrado por 8 integrantes y el coordinador, Néstor Auza”, resumió sobre la actualidad del programa.
En relación a los aspectos que se incluyeron a lo largo del año, Córdoba enumeró que “aumentó la interdisciplinariedad del equipo”, integrado por profesionales de Ciencias de la Educación, Historia, Trabajo Social, entre otras carreras universitarias. Además, por primera vez se logró la publicación de un libro denominado Juntos pudieron, a través del cual se logró una “reconstrucción de la historia de las organizaciones en donde estamos trabajando como una forma de mostrar como ejemplo la capacidad de la gente común de organizarse y vivir mejor”, agregó.
Impacto del
programa
Al ser consultado sobre el impacto que genera este programa en los barrios en los cuales tiene alcance, Córdoba indicó que “una parte es educativa, muy vinculada con la Asignación Universal por Hijo, con lo que hemos notado una retención de la matrícula en las escuelas y el sostenimiento del alumno durante todo el año”.
Este punto sumado a la propuesta de educación no formal, “han levantado el nivel educativo en Tandil”.
Otro impacto se produce hacia el interior de las organizaciones, puesto que “brindamos asistencia para solucionar cualquier necesidad que tenga”.
También, según indicó, “articulamos con programas del Gobierno de la provincia, la Nación y la Universidad Barrial”.
“Entre todo ese combo, podemos generar algún impacto positivo en las organizaciones de la comunidad, y en lo educativo”, aseguró.
La situación local
“En Tandil vemos que la necesidades materiales son muy grandes y eso dificulta no sólo la educación sino también otros aspectos”, contextualizó Córdoba.
La ciudad, aseguró, “está con niveles altos de pobreza y de desocupación que duplican los de la provincia y eso tienen un impacto en la comunidad”.
Frente a este escenario “ponemos a disposición todos los recursos que el Rectorado pone a disposición nuestra, siempre responsablemente y nunca asumiendo compromisos que no podemos atender”.
De todos modos, Córdoba aclaró que “un programa de una universidad nunca va a poder suplir las deficiencias que tiene el Estado municipal”. *
Más de 143 años escribiendo la historia de Tandil
Este contenido no está abierto a comentarios