Con la presencia de Estela de Carlotto, las comisarías Primera y Segunda quedaron señalizadas como centros clandestinos de detención
Desde ayer las comisarías Primera y Segunda cuentan con una placa que las identifican como sitios que funcionaron como centros clandestinos de detención entre 1976 y 1983.
Recibí las noticias en tu email
Accedé a las últimas noticias desde tu emailEl encuentro contó con la presencia de Estela de Carlotto, presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo, que dio testimonio de su lucha por los derechos humanos y por la recuperación de los nietos apropiados.
Además participó el titular de la Secretaría de Derechos Humanos de la Provincia de Buenos Aires, Guido Carlotto; el director nacional de Formación, Matías Facundo Moreno; concejales del Frente para la Victoria y de la Unión Cívica Radical; autoridades nacionales, provinciales y municipales.
A los promotores del encuentro, la Multisectorial por la Memoria, Verdad, Justicia y Alegría, se sumaron los sobrevivientes Juan José Prekel (vecino de la ciudad de Mar del Plata que estuvo detenido en Tandil), Hugo Tornatore (quien pasó dos meses en la seccional de Independencia al 200), Walter Fernández, familiares e integrantes de diversos organismos de derechos humanos, sindicales y políticas.
Cabe indicar que la Secretaría de Derechos Humanos señaliza y preserva los ex centros clandestinos de detención para hacer visible la función que cumplieron durante el terrorismo de estatal.
En la Segunda
La cálida jornada comenzó minutos antes de las 15 con una concentración frente a las instalaciones de la Seccional Segunda, ubicada en avenida Colón 1274.
Encabezados por Flor de Murga, que aportó su colorido y alegría a lo largo de las actividades, allí se reunieron jóvenes militantes de distintas agrupaciones políticas, referentes de organizaciones de derechos humanos de la ciudad, ex detenidos, sobrevivientes y familiares de desaparecidos.
El lugar quedó señalizado con una placa que relata lo que sucedía por aquellos años en la dependencia policial.
Minutos después, la columna de personas perfiló hacia el siguiente punto de encuentro: la comisaría Primera, ubicada en Fuerte Independencia 261.
El acto central
Con una tarde primaveral, gran cantidad de personas se congregó frente a la Primera.
Las banderas de La Cámpora, la Juventud Peronista, Kolina, sostenidas por jóvenes militantes dieron un marco al encuentro acompañado por Estela de Carlotto. Se descubrió la placa y se escucharon los discursos de los presentes.
Para el cierre, y utilizando las características arquitectónicas del edificio, se presentó una obra de teatro y una intervención artística de estudiantes de la carrera de Teatro de la Unicén, dirigida por Pilar Jaureguiberry.
La jornada representó un importante momento para la historia de la ciudad y la región en materia de derechos humanos ya que las comisarías integraban un circuito represivo que incluía a otras localidades de la zona. u
El relato de un sobreviviente
Hugo Tornatore pasó dos meses detenido en los calabozos de la Primera por haber ocupado un cargo dentro de la seccional del Sindicato de Luz y Fuerza mientras desempeñaba tareas en una cooperativa eléctrica de la ciudad.
Bajo la atenta mirada de los presentes, muchos de los cuales se emocionaron con su historia, contó que ingresó con 28 años cuando “estaba dando mis primeros pasos en el gremio”.
“Acá pasamos más malas que buenas”, expresó. Sus días pasaron entre interrogatorios y malos tratos hasta que “un día me dejaron ir. Salí de esta comisaría, no quería ni mirar para atrás”.
“Me costó muchísimo recuperarme”, dijo atravesado por una emoción difícil de ocultar, que fue acompañada por el cerrado aplauso de los presentes.
Destacó la labor de los organismos de derechos humanos, la lucha “inclaudicable” de las Abuelas de Plaza de Mayo y del Gobierno nacional desde la asunción de Néstor Kirchner en 2003.
“Sigamos unidos para terminar de construir la patria que soñamos”
El director de Formación, dependiente de la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación, Matías Facundo Moreno, hijo del abogado olavarriense asesinado en abril de 1977 en la ciudad, destacó que se cumplió con la señalización número 68 en el país y que se condenaron “a 440 genocidas desde la anulación de las leyes de Obediencia Debida y Punto Final”.
“Pero todo este presente que hoy tenemos el orgullo de estar transitando, tiene un pasado”, dijo, en el cual “las Abuelas, las Madres, los familiares y sobretodo los sobrevivientes tienen mucho que ver”.
Subrayó la lucha colectiva de las mujeres y repasó los distintos hitos históricos que se sucedieron hasta la asunción de Néstor Kirchner, y a partir de entonces el Gobierno asumió la demanda de los organismos de derechos humanos “y las transformó en políticas de Estado”.
Por último llamó a profundizar “las políticas de memoria, verdad y justicia, de inclusión social” y a continuar “unidos y organizados para terminar de construir definitivamente la patria que soñamos”.
Guido Carlotto y la crítica por el monumento en la quinta de los Méndez
El secretario de Derechos Humanos, Guido Carlotto, retomó un episodio ocurrido meses atrás en relación al monumento ubicado frente a la quinta de los hermanos Méndez, lugar donde el abogado laboralista Carlos Alberto Moreno permaneció detenido antes de su asesinato.
Irónico, dijo que a tres días de la inauguración de la primera señalización que tuvo la ciudad “nos enteramos que la mole de concreto se había caído por un viento”.
Apuntó que la posible teoría por la cual la viga que atraviesa los tres pilares había cedido se la comunicó el Intendente. Y agregó su respuesta y posterior reclamo: “Sé que los vientos son fuertes y que los hierros son un poco más finos. Pero te pido un favor: poné la plata, arreglalo, protegelo e iluminalo. Hizo todo menos la plata, que la pusimos nosotros, que no es nada para recordar una cosa así”.
Por último, el funcionario provincial asumió el compromiso de continuar con la señalización de los lugares que funcionaron como centros clandestinos de detención para “seguir haciendo justicia”.
Estela de Carlotto llamó a “no abandonar la lucha”
En medio de interminables muestras de cariño y admiración por la lucha que encarna, Estela de Carlotto tomó la palabra para expresar su mensaje y recordó a su hija Laura, quien “me dijo que su proyecto estaba en este país, que todos tenían un proyecto y nadie quería morir. Pero que miles iban a morir y que su muerte no será en vano. Y no ha sido en vano, por eso estamos acá”.
En otro pasaje de su alocución, dijo que “se nos va la vida y algunas todavía no hemos podido abrazar a ese nieto tan querido y buscado”.
Sin embargo, realzó la recuperación de 109 nietos que “son de todas, que las abuelas afortunadas nos lo prestan para que los disfrutemos, para que los veamos ser libres, realizarse sabiendo quiénes son y con el orgullo enorme de saber quiénes eran sus padres”.
Finalmente, la titular de Abuelas de Plaza de Mayo exhortó “a no abandonar la lucha con amor y en paz, y a “seguir caminando para que este país siga creciendo”.
Repudian la agresión recibida
Sobre el final del acto, desde la Multisectorial repudiaron el ataque que sufrió una militante durante la marcha hacia la dependencia policial, aparentemente perpetrado desde el interior del Colegio San José.
De acuerdo a lo expresado, una de las personas que participó de las actividades recibió el impacto de una piedra que habría sido arrojada por un estudiante de la institución.
Como consecuencia, se radicó una denuncia en la Primera, posteriormente ratificada por el secretario de Derechos Humanos provincial, Guido Carlotto.
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