Con las antenas de punta
El asesor entró con cara de poker al despacho del Intendente.
-Jefe, tengo dos noticias para darle.
-Mmmm
-Instalaron una antena en el barrio Atepam.
-Aha, ¿y esa es la buena o la mala?
-La mala, jefe, obviamente.
-Entonces dígame la buena.
-La antena no es de la Televisión Digital.
Y es que a poco de conocerse la noticia de la aparición de la enorme torre en una vivienda del barrio Atepam, algunos creyeron que las negociaciones entre Nación y Municipio por la instalación de la Televisión Digital habían llegado a buen puerto.
Todos recuerdan el cortocircuito originado allá por julio pasado por la bendita antena. Hasta Gabriel Mariotto, inminente vicegobernador, intervino en el asunto. Finalmente, debió bajar a Tandil Pedro Panichelli, funcionario de la Comisión Nacional de Comunicaciones para tratar de destrabar el asunto.
Reproducimos a continuación un tramo del diálogo mantenido en aquella oportunidad entre el funcionario nacional y el mismísimo Miguel Angel:
-Mire Panigassi, lo encaró el intendente.
-Panichelli, lo corrigió el visitante.
-Eso, eso. Acá nosotros los tandilenses tenemos una sobrada trayectoria en antenas de televisión. Sin ir más lejos, hasta la llegada de la repetidora veíamos Canal 10 y Canal 8 de Mar del Plata como un espejo. Y en los días de humedad, hasta el Canal 12 de Montevideo.
-Con mi propia antena -ejemplificó Lunghi- pude ver la llegada del hombre a la Luna.
-Vea Intendente, usted me está hablando de una farsa, una puesta en escena, le retrucó Panichelli.
-¿Y esto qué es….?
-No le voy a permitir, lo increpó el funcionario, un soldado de Cristina.
-No se me ponga así, Panigutti…
-Panichelli.
-Eso, eso. Vamos a llegar a un acuerdo no se haga problema.
-No me va a comparar una televisión imperialista con nuestro proyecto nacional y popular -se envalentonó el funcionario-. Esta antena va a ser bien K.
-Sí -dijo Civalleri que justo pasaba por ahí para ver si podía salir en una foto-: van a captar por izquierda y emitir por derecha.
-No le voy a permitir, se volvió a enojar y amagó con irse el funcionario.
-Calma, calma, Paniagua, intercedió Lunghi.
-¡Panichelli!
-Usted ponga la antena y si no anda, mandamos a alguno de los muchachos a que se trepe y de abajo le gritamos ahí sí, ahora no, dale para el otro lado.
Finalmente, se supo que la antena del barrio Atepam nada tiene que ver con la televisión.
El que reapareció, y no por televisión sino en vivo y directo, es Diego (que es Bossio), de quien nada se sabía desde aquella famosa promesa suya de "hagan un asado que yo voy y arreglo la unidad" del peronismo.
El jueves 10, horas antes del anunciado fin del mundo, se lo pudo ver en un acto oficial. Y la oportunidad fue más que propicia, ya que se trataba de la presentación de la denominación de origen "Salame de Tandil". El director de Anses se autoproclamó como un auténtico… tandilense.
El que dicen que también habría reaparecido es Néstor (que es Auza). Y lo hizo, justamente, en el transcurso de ese acto. Eso sí, un tanto avergonzado por la reciente derrota electoral, habría concurrido al evento disfrazado de longaniza colorada.
Por lo demás, más allá de los asaltos, los accidentes de tránsito, las calles que cuando caen dos gotas se tornan intransitables, el inquietante cronograma de peatonalización de calle 9 de Julio, los tandilenses hacen honor de un optimismo categórico. Sin ir más lejos, a uno de los hijos dilectos del pueblo se le está derrumbando la ciudad, pero igual él se muestra chocho: "estoy re contento, hay un solo desaparecido", dijo con sonrisa de oreja a oreja. Va a estar lindo Buenos Aires.
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