Con las obras de gas ya en marcha, padres del Jardín 906 reclaman medidas para paliar el frío
El jueves 5 de junio se suspendieron las clases en la institución tras detectarse una pérdida de gas, que la empresa Camuzzi corroboró y procedió a retirar el medidor para evitar accidentes. Es que un sector del edificio tiene ya 43 años y presentaba cañerías viejas, pero además luego se agregó el SUM, con dos calefactores, y la biblioteca, por lo que quedó chico el medidor para el consumo actual. Al mismo tiempo, descubrieron que la instalación no cumplía las exigencias actuales.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailLos niños perdieron una semana y dos días de clases, hasta que el martes pasado se reanudó la actividad. Los padres se enteraron por un cartel que fue colocado en las puertas del establecimiento y por Facebook.
Cuando regresaron a la institución, encontraron que “había una cañería nueva hecha sobre un costado que llegaba a todas las salitas, pero tiene que pasar por un montón de inspecciones de Camuzzi y todavía gas no hay. Las clases empezaron sin gas en el establecimiento”, explicó Lorena Adamoli.
En cuanto a la situación en las salas, explicó que dispusieron caloventores que no llegan a entibiar el ambiente. “La señorita de los nenes nuestros (sala de 5) tiene bronquitis y sigue viniendo a trabajar”, señaló la mamá y agregó que hay otra maestra embarazada que padece esta situación.
“Sabemos que hay papás que no les queda otra que venir a traer los nenes al jardín; otros los están dejando en la casa, pero ya tuvimos que estar esperando un mes y medio por el paro docente antes del comienzo de clases y ahora, en estas condiciones, no podemos seguir trayendo a los nenes”, describió.
Como alternativa, un grupo de padres planteó la posibilidad de conseguir radiadores eléctricos de mayor tamaño para colocar uno por sala y calefaccionar como corresponde. Necesitarían conseguirlos a préstamo por unos diez días, hasta que quede solucionado el inconveniente de la red.
“Insalubre para todos”
Lucía Vidal, otra de las mamás, indicó que por la falta de gas los chicos no pueden tomar leche y les dan como merienda jugo o yogur, pero además las maestras mandan mensajes a los padres para que lleven a los niños abrigados.
“Nosotros queremos traer a los nenes y queremos que continúen las clases, pero en estas condiciones no, porque después el gasto en remedios, tratamientos y medicación es peor, tanto para nosotros como papás como para las docentes que están acá. Es insalubre para todos”, consideró Lorena Adamoli.
En este sentido, coincidieron al reclamar la búsqueda conjunta de alternativas para mejorar las condiciones en que se dictan las clases hasta tanto se restablezca el gas, con el objetivo de que todos los chicos puedan asistir a aprender y jugar con sus compañeros. Incluso, mencionaron el caso de un alumno que padece de asma y que se ve impedido de asistir.
En el Jardín 906 funcionan cuatro salas por la mañana, de 8 a 11.50, y cuatro por la tarde, de 13 a 17. Los que asisten al segundo turno no sufren tanto el frío debido a que da el sol en las ventanas sumado al calor que genera la presencia de gente, por eso el clima cambia.
Los avances
Por su parte, la directora Andrea Arias informó que ya terminaron de instalar la cañería de gas nueva y resta cambiar dos calefactores –uno de preceptoría y otro de una salita- porque corresponden a la primera etapa de construcción del jardín y tienen más de 40 años.
“Ahora hay que acondicionar todos los elementos y artefactos a las nuevas reglamentaciones”, explicó y estimó que estarían listos durante el fin de semana, entonces sólo restará esperar la inspección de Camuzzi que sería a partir del lunes.
El personal de la empresa distribuidora revisará las obras y “si encuentran todo en condiciones, los contratistas cierran las canaletas de las bajadas de los caños y ya se pone el medidor”.
En cuanto a los plazos, estimó que todo estará listo para fines de la semana venidera.
“Es soportable el frío”
Al Jardín 906 asisten unos cien chicos por turno. En este momento, la directora explicó que “a la mañana por ahí tenemos la matrícula un poco más baja por el tema del frío y no ocurre lo mismo a la tarde. Por ejemplo, en la sala de 3 que son los más chiquitos, de 25 que son en la sala, hoy había 20; en sala de 4 había 17 ó 18 en cada una”.
Reconoció que a la tarde hay más asistencia porque las temperaturas que anuncian el inicio del invierno son más benevolentes, al tiempo que admitió que pasan un poco de frío porque un caloventor no ofrece la misma prestación que un calefactor a gas.
“No había otra alternativa. Los padres no querían seguir perdiendo más clases, los docentes tampoco, desde Inspección tampoco. Entonces uno va acondicionando como puede y va brindando las oportunidades que se pueden”, sostuvo Andrea Arias.
Y agregó que se analizó la idea de un traslado provisorio, pero “había que dividir el jardín en dos. Había padres que iban a tener que llevar a un lugar al chiquito de 3 a otro al de 5; había que trasladar mesas, sillas, mobiliario. Era mucho más complejo el traslado que acondicionar el jardín en la forma que pudiéramos dictar clases”.
Entonces, consiguieron caloventores que prestaron las inspectoras, maestras y padres, y en algunos casos los donaron por lo que van a quedar en el jardín. Sumado a esto, otra docente aportó un anafe de camping para preparar la leche que toman los chicos.
Por este motivo, pidió “paciencia y buena voluntad, porque en realidad, los pediatras también aconsejan que los chicos no estén demasiado abrigados, y con los caloventores más las salitas que se llenan de chicos, es soportable el frío”.
Reiteró su solicitud a los padres para que “tengan paciencia”, debido a que “ahora dependemos de Camuzzi, que cuando tenga a disposición la observación ocular va a estar todo listo”.
Al mismo tiempo, expresó que “las puertas del jardín están abiertas” para que los papás puedan acercarse a preguntar e informarse sobre las novedades del avance de la obra y los plazos para retornar a la normalidad.rseGpacu Ho el tramo de un refuerzo, teniendo en cuenta las dificultades con la red de gas.
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