Con maniobras para despistar, tres adultos robaron dinero de una estación de servicio
Un hecho de inusuales características ocurrió durante la lluviosa tarde de ayer, cuando cuatro personas, un hombre y tres mujeres de entre 40 y 50 años, se llevaron la recaudación de la playa de estacionamiento de una pequeña oficina de la estación de servicio Sanmalén, ubicada en la esquina de San Martín y Alem.
La secuencia comenzó exactamente a las 17.45 de ayer, cuando un Peugeot 307, color gris, de cinco puertas, con vidrios polarizados, ingresó a la playa de estacionamiento con intensiones de cargar combustible.
Inmediatamente, los cuatro ocupantes del rodado descendieron, tres de los cuales se dirigieron hacia el sector de los baños, a los que se accede por un pasillo. Una de las mujeres se quedó al lado del auto distrayendo al playero que la atendió y cargó nafta. Las otras dos se dirigieron hacia los baños junto con el hombre.
Una de las personas entró a los sanitarios seguida por el hombre cincuentón que, mientras la segunda pasó por el pasillo, aprovechó para quitarse la gorra que llevaba puesta, se agachó y gateando entró a la pequeña oficina, y retiró el dinero de la caja, producto de la recaudación de la tarde.
Enseguida, una de las personas de sexo femenino salió de los baños y el hombre aprovechó para incorporarse, se puso la gorra y se dirigió nuevamente para los sanitarios donde terminó de acomodarse y, seguramente, de guardar el dinero. En ese preciso instante, un cliente ingresó a la oficina donde segundos antes se habían llevado el efectivo, a dejar las llaves de un auto.
Así, los dos que quedaron, la mujer y el hombre, salieron, ingresaron al vehículo y se retiraron por Alem en dirección a avenida Avellaneda.
Cabe resaltar que todos los movimientos quedaron registrados por las cámaras de seguridad que ha instalado la empresa.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailCon ?naturalidad?
Según las fuentes a las que accedió este Diario, las cuatro personas actuaron con tanta ?naturalidad?, por lo que fue imposible que alguien sospechara lo que minutos después iban a realizar.
Además, confirmaron que este modus operandi nunca se vio en una estación de servicios, puesto que generalmente actúan con violencia. Fue tal la naturalidad con la que se movieron las personas que los playeros se percataron 45 minutos después, cuando se dirigieron a la pequeña oficina y vieron el faltante, aún no determinado porque no se había efectuado el arqueo de la caja.
El propietario del lugar, Marcelo do Cobo, efectuó la denuncia en la comisaría Primera, en tanto que los efectivos realizaron un intenso rastrillaje para tratar de localizar a los perpetradores del singular hecho que, según estimaron, no serían de la ciudad.
Gracias a las cámaras de seguridad con que cuenta el lugar, se pudo conocer la secuencia exacta del hecho y las maniobras que los adultos realizaron durante el pequeño lapso en que duró todo.
Toda la situación no demoró más de dos minutos. ?Fue todo muy rápido?, contó uno de los trabajadores de la estación de servicio. Cargaron nafta, pagaron y se fueron con el dinero en efectivo, en un momento en el que el comercio registraba gran movimiento. Un robo de película, de inusuales características.*
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