Con miles de feligreses que se congregaron en el Calvario se desarrolló el Vía Crucis de la Familia
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Ayer, a partir de las 20, miles de fieles se hicieron presentes en el monte Calvario para participar del tradicional Vía Crucis de la Familia. Con sus antorchas en mano, las familias recorrieron una a una las estaciones del Calvario, iluminando la noche en una de las celebraciones más sentidas de Semana Santa.
La procesión fue encabezada por el obispo de Azul, monseñor Hugo Manuel Salaberry, y participaron también del Vía Crucis párrocos de distintas instituciones de la ciudad.
Adriana, una de las feligresas que formaron parte de la ceremonia religiosa afirmó que hace 6 años que vive en Tandil y “desde que vine a vivir acá siempre vengo a esta procesión”. En cuanto a lo que representa esta procesión señaló sobre “la unión de la familia y la petición para todos”.
Por su parte, Daniel García, que se encontraba con su esposa y sus hijos contó que todos los años participan de esta ceremonia y que este año notaron mucha más gente que en otras oportunidades.
El padre Raúl Troncoso a modo de reseña detalló que dicho ritual cristiano “es toda una tradición que comenzó con pequeños matrimonios y se fue acrecentando. Lo tomamos como algo propio de Tandil. Creo que es una reflexión linda que las familias se unan a esta festividad, que en definitiva es reforzar la vida familiar a través de la presencia de Dios. Creo que es un testimonio de fe y que nos va uniendo cada vez más. Estos encuentros religiosos nos van fortificando como miembros de una comunidad que quiere crecer”.
“La mayor parte de la gente que viene de afuera se queda en el centro y hoy (por ayer) nos dábamos cuenta de la cantidad de familias de afuera que vinieron exclusivamente para el Calvario, para hacer esta procesión o para vivir la Semana Santa, porque yo creo que es un centro religioso muy fuerte Tandil, respetando a aquellos que tengan otra fe”, agregó en diálogo con El Eco de Tandil.
Por su parte, el párroco Fabián Gerez señaló que “es una celebración sumamente emotiva, realmente uno ve a la familia completa, los papás, los abuelos, los hermanitos, los nietos, los más chiquitos, los más grandes, es un momento hermosísimo para rezar por las familias”.
El padre Horacio Gómez de la iglesia de Luján afirmó que “damos gracias a Dios rezando muy especialmente en el Vía Crucis por la vida familiar y pedimos por la unidad de la familia. Como dice la gente sencilla que no falte el trabajo y el pan en ninguna mesa y que se afiancen los lazos de unidad y de esperanza que necesitan en este momento los padres y los hijos”.
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