Con otra marcha, familiares de Mario Maciel reclamaron respuestas ante el Municipio
Recibí las noticias en tu email
Accedé a las últimas noticias desde tu emailEl punto de concentración fue a las 19 en la esquina de avenida España y 9 de Julio, donde una veintena de personas se apostó con carteles y centraron nuevamente sus cuestionamientos en torno a las cámaras de seguridad del boliche y el accionar de los agentes de la Dirección de Inspección que actuaron esa noche.
Minutos después comenzaron a caminar hacia Rodríguez acompañados por efectivos policiales en moto y cuatriciclos que cortaron el tránsito conforme avanzaban por las calles céntricas.
Así, a paso lento y observados por los eventuales transeúntes que dedujeron por los carteles las razones de la marcha, llegaron hasta Belgrano y se apostaron sobre el veredón a la espera de ser recibidos por las autoridades para plantear un nuevo petitorio.
Allí los esperaba un importante operativo policial. En concreto, un cordón de seis mujeres policías flanqueó el histórico edificio a cada lado de la escalinata. En la puerta de acceso, en tanto, se encontraba la cúpula policial representada por el jefe Departamental, comisario mayor Claudio Ilundayn, su par de la Distrital, comisario inspector Jorge Giménez, y el titular de la comisaría Primera, comisario Jorge Gómez.
Reclamo
Disconforme con la respuesta que el intendente Miguel Lunghi entregó al primer petitorio, la hermana de la víctima, Marcela Aranda volvió con un segundo escrito en el cual cuestionó algunos puntos vinculados al funcionamiento de las cámaras de vigilancia del boliche.
Tras el arribo a la sede de Gobierno, los manifestantes fueron recibidos por el director de Protección Comunitaria, Pablo Esquivel, por el chofer del Intendente, Roberto Pérez, y las autoridades policiales.
Allí se reeditó aquel primer encuentro encabezado por el jefe comunal, que esta vez no participó. Enseguida, Marcela Aranda comenzó a interpelar a los funcionarios en un intento por aclarar sus dudas.
La respuesta fue la misma. “El Intendente en este momento no está. Tenía otros compromisos. Si querés, me entregás el petitorio y después se te responderá por escrito”, ratificó varias veces Pablo Esquivel.
En el interior, propusieron los funcionarios, la esperaban el jefe de Gabinete, Marcos Nicolini, y el director de Inspección General, Gabriel Bayerque. “Si querés entrar, ellos te van a recibir”, dijeron.
Marcela Aranda pidió, en efecto, ingresar acompañada por los medios, situación que le fue denegada, y le plantearon que lo haga con alguna de las personas que la acompañaron durante la movilización, a lo cual indicó que iba a grabar la conversación con su celular.
Los puntos del petitorio
Tras la insistencia, finalmente Marcela Aranda leyó el petitorio. “Vuelvo con un nuevo petitorio ya que el anterior fue contestado pero no he quedado conforme. No responde lo que reclamo, no recibo respuestas a lo que solicito”, aseguró.
Dijo que aún “no logro entender cómo hay un acta firmada por los inspectores donde dice que el 3 de marzo fueron a verificar que el circuito de TV estaba en funcionamiento cuando no es así. El archivo en DVD no se puede abrir, ni el fiscal pudo”.
Expresó después su inquietud respecto a las cámaras de seguridad ubicadas por el Municipio en la zona del boliche de avenida Del Valle: “¿Por qué no hay una cámara que apunte directo a Sol Disco y sus alrededores?”, se preguntó, ante lo cual Pablo Esquivel ensayó una espontánea respuesta: “En su momento, cuando se instaló la cámara de seguridad, todos los problemas se suscitaban en la plaza misma. Entonces el criterio de ubicación fue específicamente ese”.
Por último, la hermana de Marito expresó: “Ya que usted (Intendente) salió a decir que ‘estos hechos se encuentran esclarecidos’, quiero pensar que se encuentra mal informado acerca de la investigación y no que inescrupulosamente concibe una torcida e irracional idea de Justicia”.
“Considero esto una ofensa y falta de respeto a mi hermano asesinado, a mi familia y a toda la comunidad de Tandil. Por eso exijo respuestas porque esta causa aún no está esclarecida”, cerró Marcela Aranda.
Puertas adentro
Tras el escenario protagonizado sobre la explanada del palacio comunal, finalmente Marcela Aranda accedió a la invitación e ingresó a la sala de reuniones donde fue recibida por Marcos Nicolini y Gabriel Bayerque.
“Pedí explicaciones por las cámaras pero no supieron qué contestar”, dijo la mujer, que aseguró que “no hay respuesta y nadie se hace cargo. Es una vergüenza”.
Al finalizar, las autoridades se comprometieron a responder por escrito el petitorio y así cerró una nueva marcha por justicia.
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