Con un alto número de condenas por trata de personas, apuntan a reinsertar a las víctimas
La periodista especializada en temas de justicia Fernanda Balatti, quien a su vez escribió el libro “Vivir para juzgarlos”, consideró que en los últimos años se ha avanzado en la desarticulación de las redes de trata sólo en determinadas líneas.
En ese sentido, planteó que “desde el año 2008 nosotros tenemos legislación específica contra la trata, entonces a partir de ese momento se comienza a investigar tipificando el delito de manera específica y esto es claramente un gran avance, empiezan a haber investigaciones, juicios, las primeras condenas. Tenemos actualmente más de cien condenados por trata y explotación de personas en diferentes modalidades, en la mayoría de los casos es por explotación sexual pero también laboral”.
Un gran
avance
“Se ha avanzado muchísimo en la asistencia a las víctimas, se está avanzando en los operativos de la AFIP, ciertos mecanismos de sensibilización de la sociedad; me parece que está mucho más presente el tema y que la gente ya no es indiferente a que exista el hábito masculino de ir al prostíbulo, ya no es tan indiferente a la explotación en el campo o en un taller. Todo eso yo lo registro como un gran avance, pero a la fecha no hemos encontrado grandes redes”, señaló.
Y agregó que “todos los juicios que ha habido, que son muy importantes, han sido en general por organizaciones familiares o grupos de personas, pero no ha habido grandes organizaciones detectadas hasta el momento. Eso no ha existido hasta ahora y eso es muy difícil en todo el mundo”.
Deudas
pendientes
Si bien opinó que en Argentina estamos “por el buen camino”, existen “complicidades policiales, políticas, todavía mucha cuestión arraigada en el imaginario social de que la prostitución siempre existió o que se puede explotar a personas de otro país porque en su lugar viven peor. Ese tipo de creencias, que fortalece todo el circuito de trata, todavía está bastante arraigado”.
“En eso todavía estamos en deuda y también con las víctimas una vez que las rescatamos. Lo que tiene que suceder ahí es que no vuelva a la situación de vulnerabilidad en cual la captaron, en eso todavía falta bastante”, reflexionó.
En cuanto a la emblemática lucha de Susana Trimarco, la madre de Marita Verón quien fue secuestrada en abril de 2002, destacó que “es asombroso que ella haya podido hacer todo lo que hizo criando a su nieta. Cuando comenzaron a buscarla, el padre de Marita, para que la policía la saliera a buscar, tuvo que salir a comprar una rueda y la nafta para el patrullero. No hay ninguna duda de que nosotros tenemos la ley porque esta mujer insistió, descubrió, investigó y finalmente, tuvimos una ley de trata”.
“Esta problemática la hace visible Marita a través de la lucha de su mamá”, remarcó.
Y sostuvo que “hay una idea de que se hizo justicia, pero es relativa porque en realidad justicia sería saber qué pasó con Marita. Igual está bueno que tengan castigo, porque sí se ha probado que esta organización familiar explotó a muchísimas mujeres”.
Nuevas
ideas
En cuanto a las jornadas, destacó que “no sólo sirven para que la comunidad vea qué sucede con este delito que está en expansión en todo el mundo, sino también para que los organizadores escuchen lo que la sociedad tiene para decir”.
Y compartió que “por ejemplo, me contaban que en uno de los talleres (dirigidos a adolescentes) un niño sugirió que en los preservativos haya una inscripción sobre la trata, así como se hace en los cigarrillos que producen cáncer. Y la verdad es que me pareció una idea brillante”.
Reincorporar a
las víctimas
Por su lado, el fiscal general del fuero federal de Mar del Plata, Daniel Adler, consideró “muy positiva la participación de adolescentes, profesores, intelectuales, funcionarios públicos, del mismo Intendente de la ciudad con un gran compromiso para erradicar este fenómeno a través de la mejor herramienta que es la prevención”.
En cuanto a los hechos de trata en la zona sostuvo que “hay muchas investigaciones en curso, pero es información reservada y sólo se da a luz en los juicios”.
“En líneas generales las víctimas son mujeres. Es un delito que se vincula a una situación de discriminación y donde tiene un claro componente machista. La franja etaria va desde los 14 años hasta las edades en que dejan de ser útiles para las redes, los 35 ó 37 años. Los imputados son hombres y mujeres de todos los niveles sociales”, precisó.
Por otra parte, destacó que si bien hay “un alto número de condenas, no tenemos que fijarnos solamente en la aplicación del Derecho Penal sino también en que las víctimas no vuelvan a ser víctimas de las redes y para esto hay que tratar de reincorporarlas a la sociedad, a los circuitos lícitos”.
A su turno, la coordinadora del área de prevención de la explotación infantil y trata de personas del Ministerio de Desarrollo Social de la Nación, Gloria Bonatto, subrayó que “estos últimos años la publicidad, la prevención, la respuesta del Estado han permitido que la gente se atreva a denunciar y cuanto más denuncias tenés, más posibilidades de desarticular redes existen”.
“Falta trabajar más sobre la educación y los derechos, y sobre la cultura. De esa manera, va a ser más fácil erradicarlo. No podemos permitir que se esclavice a alguien, que se lo use como una mercancía”, manifestó.
Por último, recalcó que desde la sanción de la ley en 2008 hasta la fecha se han rescatado más de 6 mil personas en situación de trata, de las cuales un 52 por ciento era víctima de explotación laboral y el 48 restante de explotación sexual. Estos rescates son producidos por acciones del Estado, tanto del Poder Judicial como del Ejecutivo en su conjunto”. u
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El emblemático juicio que
ventiló un caso en Tandil
En noviembre de 2010 se llevó a cabo en Mar del Plata el primer juicio oral de un caso de trata de personas. El delito fue cometido en Tandil y cuatro personas fueron condenadas luego de que una mujer de origen paraguayo declarara en el debate tras haber huido del departamento en el que era obligada a ejercer la prostitución.
La periodista Fernanda Balatti hizo mención a ese caso en su libro “Vivir para juzgarlos” y recordó que “el caso de los Romero, que está en un capítulo de mi libro, que se llama ´Put… serás´ y el escenario es Tandil, tiene ese nombre porque cuando se dicta condena el juez usa esa expresión cuestionando ciertas estrategias de la defensa y el juez dijo: ‘Nos intentan hacer creer que hay ciertas mujeres que nacen put…’”.
“En este caso era una organización a partir de una pareja, que vivía en Tandil; puso un privado y trajo mujeres desde Paraguay. No era una gran organización pero es importante tener en cuenta la logística que tenían, trajeron gente de Paraguay, las engañaron, las trasladaron, las alojaron, les hicieron todo un trabajo de ablande para convencerlas de que vengan a trabajar a un geriátrico cuando en realidad las iban a explotar sexualmente”, detalló.
A su vez, rememoró que “en este juicio uno de los testigos que declaró dijo que le indignaba la fanfarronería de ciertas personas que se jactaron de la cantidad de prostíbulos que había en Tandil. Un testigo dijo que había más de 30 privados. Fue un juicio muy importante que tuvo un final bastante bueno porque están todos condenados y las mujeres pudieron regresar a Paraguay. En esto se ha avanzado porque eso estuvo pasando mucho tiempo y no nos enteramos o nos importaba menos o no había figuras específicas en el ámbito penal”. u
Más de 143 años escribiendo la historia de Tandil
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