Con un “cuento del tío”, engañaron a una mujer y le robaron unos 8 mil pesos
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Mediante la modalidad del “cuento del tío” una mujer mayor fue víctima de un engaño, que terminó con el robo de unos 8 mil pesos bajo la falsa advertencia de que los billetes de 100 pesos vigentes fueron sacados de circulación.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailCon inteligencia previa, ya que los responsables del hecho contaban con datos precisos, la damnificada recibió un llamado de una supuesta nieta, que le aseguró que trabajaba en un banco y que los billetes de Evita iban a ser reemplazados por los nuevos. Una vez que la historia cobró consistencia, envió a un compañero a retirar la suma reunida y entregar el mismo monto con billetes válidos.
El hecho ocurrió en una vivienda ubicada en Almafuerte al 700, donde su propietaria, una mujer de 69 años, fue despojada de unos 8 mil pesos que tenía reservados para realizar una mejora en su propiedad.
Sin embargo, no fue el único caso que se registró en la jornada del lunes. Según pudo averiguar este Diario, una mujer mayor que habita en Ugalde al 2300 también fue víctima de la misma modalidad. En ese caso se contactó una sobrina que expuso los mismos argumentos y entregó unos 4 mil pesos.
La conversación telefónica
La historia se desarrolló este lunes al mediodía cuando Luisa Castro, la dueña de una casa ubicada en Almafuerte al 700, recibió un llamado al teléfono fijo. Del otro lado la voz de una joven, que se presentó como su nieta, con quien entabló una larga conversación.
En los primeros minutos la comunicación pasó por consultas sobre el estado de algunos de los familiares, “nombre por nombre”, circunstancia que no le permitió sospechar. “Para mí era mi nieta”, confesó.
En determinado momento la joven del otro lado del teléfono le comentó a la damnificada que trabajaba en un banco, que los billetes de cien pesos de Evita estaban por salir de circulación y que había que reemplazarlos por los nuevos.
Dado que se presentó como empleada en una entidad financiera le ofreció un mecanismo para cambiar los billetes y evitar el trámite bancario. “Me preguntó cuánto tenía y le dije que venía de cobrar la pensión y que tenía unos pesos que estaba juntando para cambiar la membrana”, recordó la damnificada sobre la conversación.
El retiro del dinero
Contó 8 mil pesos y se lo transmitió a su nieta, que en seguida le pidió que “los cuente bien, que le tome el número de serie a unos cuantos, no sé porqué, y que los tenga preparados arriba de la mesa”, y le dijo que “iba a pasar Pablo Sandoval” a retirar la suma reunida.
“Todo el tiempo insistía en que no le cortara”, expresó, y que en un momento escuchó cómo la joven le indicaba a su cómplice, sin perder la historia, que su abuela tenía todo listo.
A los cinco minutos escuchó el timbre y se lo informó a su supuesta nieta, que le pidió que se mantuviera en línea. Así, dejó el tubo sobre el modular ubicado en el comedor donde apoya el teléfono, abrió la puerta y se presentó un joven de pelo corto, con pantalón de vestir azul y camisa a cuadros. “Me dijo que era Pablo, que venía de parte de mi nieta, que me traía el dinero. Lo hice pasar y enseguida agarró mi plata”, describió.
Fue en ese momento en que el enviado por su supuesta nieta le pidió que pusiera sus datos en un papel y lo firmara. “En cuanto me agaché para responder a su pedido desapareció”, contó.
“Lo único que me dejaron fueron 30 pesos”, lamentó Luisa. Al advertir la fuga del individuo salió hasta la vereda pero no había rastros y fue allí que se percató que había sido víctima de un engaño.
Su siguiente reacción la llevó hasta el teléfono, donde su ‘nieta’ la aguardaba en línea mientras completaba el trámite, “pero cuando tomé el tubo ya me había cortado”, y allí fue que “me agarró un ataque de nervios”.
“No dudé en nada”
Más tranquila luego del episodio, la vecina evaluó que “tuve al ladrón en casa y por suerte no me pasó nada, la plata va y viene”, pero mostró especial preocupación por la información con que contaban “de toda mi familia”.
“Como todo lo que me decía era perfecto, no dudé en nada”, admitió la damnificada, que se comunicó al sistema de emergencias 101 Mejorado para alertar sobre lo sucedido.
Posteriormente se acercó hasta la comisaría Segunda, donde radicó la denuncia y allí le sugirieron que solicitara a la empresa de teléfonos el listado de los llamados recibidos, pero no obtuvo respuestas favorables. “Me dijeron que sólo me pueden dar el detalle de los números que yo marco”, indicó
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