Con una nueva marcha al Municipio, familiares pidieron justicia por la tragedia en Metalúrgica
Con escaso acompañamiento gremial, la tercera convocatoria ocurrió el mismo día en que se conocieron detalles de la causa penal que está dando cuenta que se habría producido una falla humana, lo que habría desencadenado la explosión que terminó con la vida de los tres trabajadores.
La noticia repercutió entre los familiares, que expresaron su molestia por la difusión de la información el día de la movida.
Más allá de este aspecto, lograron una audiencia con el intendente Miguel Lunghi a quien le reclamaron acompañamiento pero que desligó responsabilidades.
Una nueva marcha, la tercera
La concentración tuvo lugar en la esquina de Rodríguez y España. Más de un centenar de personas, entre familiares, amigos y allegados y grandes carteles, emprendió la marcha en dirección hacia la sede de Gobierno.
A paso lento y bajo un respetuoso silencio, avanzaron por las calles del centro bajo la mirada atenta de vecinos, comerciantes y eventuales transeúntes que recibían los folletos confeccionados para esta nueva convocatoria. La frase “La desidia de los empresarios de turno se llevó tres vidas injustamente. Siempre en nuestros corazones. Prohibido olvidar” se replicaba en cada papel en que el además quedaron plasmadas las imágenes de las víctimas del incidente laboral.
Los carteles que acompañaron la movilización no sólo recordaron a los jóvenes sino que además sirvieron para expresar el pedido de justicia, para que el caso no quede impune.
“Lunghi: ¿fábrica modelo u obreros descartables? Hacete cargo”; “Queremos justicia”; “Ministerio de Trabajo = seguridad laboral. ¿Dónde están?”, reclamaron los familiares a través de las banderas que portaron a lo largo de la marcha.
La movida contó con el acompañamiento de personal policial, que en cada intersección ordenó el tránsito para evitar inconvenientes con los participantes de la manifestación.
Con el Intendente
Minutos después, al llegar a la esquina de Rodríguez y Belgrano, los participantes -cuyo número había aumentado considerablemente- encararon hacia la sede de Gobierno, donde los aguardaba el director de Defensa Civil, Pablo Esquivel, y uno de los colaboradores de Lunghi, Roberto Pérez, junto a un grupo de policías.
Inmediatamente los familiares se ubicaron sobre la calle y ocuparon parte de la explanada del histórico edificio. Mientras, dos de ellos se encargaron de ingresar una de las banderas, que colocaron en el hall del palacio comunal, justo sobre la escalera de la parte posterior.
Allí se concretó el primer contacto. Los funcionarios comunales se acercaron y les sugirieron que les entregaran -en caso de existir- un petitorio o que, por el contrario, el Intendente estaba dispuesto a recibir a un reducido grupo.
Así, las esposas de Lucas Serén, de Luciano Vargas y de Juan Cruz Andrade: Analía Donini, Soledad Bastarrica y Natalia Fiori, respectivamente, ingresaron al despacho. Se sumaron Zulma Martínez y Oscar Serén, los padres de una de las víctimas. Para quienes quedaron afuera, los minutos pasaron en completo silencio.
Sin respuestas
Con cierto desazón, los familiares salieron de la espontánea audiencia con Lunghi y parte de su Gabinete con “nada positivo”. En medio de un cerrado aplauso, Oscar Serén expresó sobre la reunión: “Dicen que no tienen responsabilidades sobre la fábrica”, a lo cual Zulma Martínez agregó que “no tenemos Intendente, no tiene responsabilidad de nada”.
Casi sin expectativas, una de las mujeres repitió que “la Municipalidad no puede hacer nada”.
Entre abrazos y escenas de dolor, los familiares y amigos permanecieron en el lugar durante algunos minutos más. u
Más de 143 años escribiendo la historia de Tandil
Este contenido no está abierto a comentarios