Concejales opositores denunciaron la posible malversación de fondos en Desarrollo Social
El concejal de Unión Pro Claudio Ersinger confirmó ayer a El Eco Multimedios que el miércoles fue oficializada ante la fiscalía de turno la denuncia tendiente a la investigación de la comisión de posibles delitos en el área de la Secretaría de Desarrollo Social de la comuna.
Se trata de la derivación de las manifestaciones públicas y posteriores ratificaciones ante los ediles por parte del delegado de los trabajadores del área, Marcelo Hidalgo.
En la presentación –de 27 carillas- los concejales de los bloques de Unión Pro y del Frente para la Victoria reclamaron a la Justicia que investigue la posible comisión de delitos de acción pública por funcionarios municipales.
Ersinger explicó que “como concejales, al tomar conocimiento de los relatos de este agente municipal sobre un sinnúmero de situaciones que pueden convertirse en un delito de esa naturaleza, la obligación nuestra es llevar esta documentación para que la Justicia –que es quien tiene que llevar adelante la investigación- tome cartas en el asunto e inicie una causa”.
El edil destacó que “lo que hacemos es cumplir con nuestro deber: ante la posible comisión de un delito vinculado con los caudales públicos, nuestra responsabilidad es llevarlo a la Justicia y que ésa inicie una causa y haga las investigaciones pertinentes”.
En el escrito se mencionan casos concretos, con nombre y apellido de personas que ha realizado algún tipo de servicios al Municipio y que lo han cobrado a través de subsidios. De esa forma se habrían abonado –por ejemplo- trabajos de herrería y albañilería, además de servicios de baños químicos.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailAcotó que “cada nivel de gobierno tiene un presupuesto a través del cual se asignan partidas para cada uno de los fines. Subsidios, evidentemente va destinado a las familias en riesgo, quienes necesitan el apoyo social desde el gobierno en el nivel municipal”.
Aclaró que “la contratación de servicios o la adquisición de productos o insumos que el gobierno local demanda para su trabajo se hace con otras partidas”.
El concejal acotó que tal situación es “alguna de las que están mencionadas y serán las que deben ser investigadas para determinar si se respetó el procedimiento de pagos”.
Ersinger acotó que “vimos la documentación, pero no puedo decir si eso constituye o no prueba. La Justicia deberá determinarlo. Eran papeles originales de puño y letra, con mucha documentación y muy profusa, de mucho tiempo”.
El edil añadió que “la Justicia tendrá el trabajo de determinar si esos elementos son una prueba y -a partir de allí- el fiscal deberá ver que camino toma para llevar adelante una investigación”.
Finalmente Ersinger especuló “que por tratarse de una situación tan delicada, la Justicia –que tiene mucho trabajo- le dará una prioridad a este tema”.
Los posibles delitos
La denuncia presentada bajo al patrocinio del abogado Ariel Pellegrino hizo referencia a la posible comisión de “Malversación de caudales públicos” y pidió que “se amplíe la pesquisa a otros tipos penales protectores de la administración pública”.
Los concejales afirmaron que “los caudales destinados –conformes partida presupuestaria municipal- al otorgamiento de subsidios para personas indigentes o de bajo recursos, y que se encarga de distribuir la Secretaría de Desarrollo Social conforme estrictas pautas, han sido desviados (´aplicados´) en reiteradas oportunidades para diferentes fines, adquiriéndose y pagándose dichos servicios”.
Se acotó que dichos subsidios “fueron otorgados sin el informe socio-ambiental que se requiere para el otorgamiento de los mismos o –lo que es peor aún- firmando el profesional sin constatar la real indigencia del beneficiario que en muchos de los casos tiene una situación holgada económicamente”.
Se consideró que tal posible conducta delictual perjudica al Municipio en varios aspectos, principalmente a los sectores vulnerables, ya que se ven privados de un importante porcentaje de esa ayuda social.
Por otra parte, los funcionarios “no necesitan rendir cuentas de los caudales desviados ya que se entiende que fueron para subsidios”.
Además, los bienes adquiridos no son inventariados y “se realizan contrataciones con personas que no revisten el carácter de proveedores del municipio y los requisitos que ello conlleva”.
En otro apartado se plantea la “sospecha” de que los montos abonados “exceden la contraprestación obtenida” y la posibilidad de que la tarea “pueda ser desarrollada por la propia planta de empleados municipales”, lo que determinaría el delito de “Peculado”.*
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