Condenaron a 18 años y medio de prisión al acusado de liderar los asaltos en el Parque
Los jueces Pablo Galli, Gustavo Agustín Echevarría y Guillermo Alberto Arecha resolvieron ayer condenar a la pena única de 18 años y medio de prisión a Claudio Jorge Silva Villafañe, y a once años de prisión a Pedro Fernando Calderón, quienes fueron juzgados por dos atracos cometidos en Villa del Parque hace prácticamente dos años.
Fueron hallados penalmente responsables de los delitos de ?Robo calificado por el uso de armas cuya aptitud para el disparo no se pudo acreditar y privación ilegal de la libertad agravada en concurso ideal ?dos hechos- en concurso real?, hechos ocurridos el 22 de diciembre de 2007 y el 5 de enero de 2008.
La sanción impuesta a Silva Villafañe es comprensiva de una de trece años correspondiente a la causa analizada, a la que se suma una de seis años y nueve meses de prisión impuesta oportunamente por el Tribunal Criminal N° 4 del Departamento Judicial de La Matanza, por ?Robo agravado por el uso de arma?.
La condena anterior había sido dictada en mayo de 2005, y fue cumplida parcialmente en condición de penado, hasta que recuperó la libertad en forma condicional el 22 de junio de 2007.
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Al momento de probar los hechos analizados, los magistrados tuvieron en cuenta las declaraciones de las víctimas, las diversas diligencias llevadas adelante a lo largo del proceso y el reconocimiento de responsabilidades formulado por los damnificados al momento de declarar ante los integrantes del cuerpo letrado.
Los jueces consideraron probado que alrededor de las 0.30 del 22 de diciembre de 2007 se produjo el primer atraco, en una vivienda en la que estaban reunidas dos familias. Sus jefes fueron interceptados por Pedro Fernando Calderón y por Claudio Jorge Silva Villafañe, quienes esgrimieron sendas armas de fuego e iniciaron un delito que duró varias horas.
Las familias fueron privadas de su libertad y los asaltantes se apoderaron de dinero, celulares y efectos de valor.
Posteriormente, en la camioneta de una de las víctimas, uno de los autores del delito trasladó el botín, mientras un cómplice mantenía a las familias de rehenes.
El otro hecho también afectó a dos familias que estaban reunidas en la zona de la Fuente de los Vascos. Dos hermanos fueron interceptados por tres hombres armados que finalmente redujeron a otros mayores y niños del grupo.
Inicialmente lograron la entrega de dinero, celulares y joyas, tras lo cual obligaron a una de las víctimas a recorrer cajeros automáticos con las tarjetas y códigos del grupo. Dos cómplices, en tanto, quedaron manteniendo cautivos a los restantes componentes del grupo familiar.
Tras regresar a la casa, la misma víctima fue llevada a su vivienda, donde debió entregar una importante suma de dinero.
Dentro de la extensa sentencia -50 fojas- no se dejó de lado que en un primer momento Pedro Fernando Calderón dijo llamarse Daniel Núñez y ser menor.
Dudas despejadas
Los jueces también se refirieron a un reconocimiento en rueda que dio positivo sobre el padre de los acusados al marcar que ?en un primer nivel de análisis podría ensuciar o quitar fuerza a los reconocimientos posteriores realizados sobre Claudio Jorge Silva Villafañe. Pero a poco que se profundice y se meriten las aseveraciones vertidas por los testigos de cargo en la audiencia de debate, el grado de seguridad que exhibieron al rescatar el último de los reconocimientos sobre Claudio Jorge Silva Villafañe como el correcto, permitió despejar toda duda?.
Además, ello ?se vio corroborado, por la propia confesión del hecho de Silva Villafañe y por la propia aceptación del señor defensor oficial quien en su alegato final no puso en crisis la autoría y responsabilidad de sus defendidos?.
El Tribunal Oral Criminal no halló eximentes de la conducta delictiva, en tanto que al analizar circunstancias atenuantes mencionaron el pedido público de disculpas hacia las víctimas, ?realizado de manera sentida, con manifiesto arrepentimiento?.
El mismo criterio se utilizó para el trato brindado a las víctimas, ya que evitaron ?cualquier exceso en el uso de la violencia?.
Como agravantes se mencionó la pluralidad de ilícitos con múltiples víctimas, entre ellas menores de edad; el daño psicológico sufrido por los menores, la nocturnidad, la pluralidad de intervinientes, el haber venido de otra ciudad a delinquir empleando una modalidad delictiva (moradores tomados como rehenes) que sorprende y conmociona por lo infrecuente.
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