Condenaron a cuatro años y dos meses de cárcel al joven que intentó robar a sus vecinos en Las Tunitas
El Tribunal en lo Criminal de esta ciudad, representado por el magistrado Guillermo Alberto Arecha, condenó a cuatro años y dos meses de cárcel a Roberto Carlos Mendoza, alias ?Gringo?, en una pena única que contempla otras condenas.
El juez encontró al imputado penalmente responsable del ?Robo agravado por efracción en grado de tentativa? cometido el 11 de enero de 2009 en la vivienda de Del Libertador 470 y lo condenó a un año y seis meses de prisión en el marco de la presente causa.
Por otro lado, le impuso una pena única de cuatro años y dos meses de cárcel, considerando la condena actual y los tres años de prisión condicional que estaba cumpliendo el acusado y que le habían sido impuestos el 29 de marzo de 2006.
El juez consideró que ?se acredita suficientemente? que el 11 de enero de 2009 a las 20, dos personas de sexo masculino violentaron la puerta de chapa de acceso a la cocina de la casa de Del Libertador 470 ?con la finalidad de apoderarse de elementos robados, lo que no pudieron concretar al ser sorprendidos? por la moradora, que estaba descansando.
El doctor Arecha sostuvo que la ?exteriorización material del hecho se encuentra suficientemente abastecida con la declaración? de la damnificada y los aportes de otros dos testigos.
Además, remarcó la ?contundencia? del testimonio de la víctima, que identificó a ?Gringo? Mendoza como una de las personas que ingresó a su casa, a quien conocía desde chico.
Mendoza había declarado que salía de su vivienda sólo para ir al Juzgado y a cumplir con su empleo como albañil, desde las 4 a las 14, ya que cumplía prisión morigerada.
En este punto, el juez argumentó que la coartada invocada por el damnificado quedó desacreditada a partir de los dichos de su ex empleador, quien afirmó que hacía más de un año que ya no trabajaba con él, entre otros testimonios.
Los agravantes
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailEn su sentencia, el letrado encontró como atenuantes el buen concepto del imputado entre sus relaciones.
En cuanto a los agravantes, mencionó la condena anterior que ?debió haber funcionado, al menos en cierto grado, como inhibidor de nuevas conductas delictivas, lo que pone en evidencia una mayor culpabilidad con un grado de peligrosidad que corresponde ser valorado?.
En este último aspecto, no hizo lugar al pedido del defensor Carlos Kolbl, quien había definido como una ?vieja política? del ministerio fiscal el utilizar los antecedentes como agravantes, como si fueran indicios de la autoría de un delito.*
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