Condenaron a un joven por múltiples ilícitos ocurridos entre mayo y diciembre de 2012
Más precisamente cuatro de los ilícitos los cometió entre el 12 de mayo y el 10 de julio de 2012, y otros siete hechos entre el 24 de octubre y el 19 de diciembre del mismo año.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailSe trata de Cristian Raúl Sánchez, alias “Cris”, quien fue condenado a la pena de seis años y seis meses de prisión, al resultar autor penalmente responsable de los delitos de “Robo agravado por el uso de arma en grado de tentativa”, “Robo agravado por el uso de arma”, “Robo”; Violación de domicilio y daño”, “Hurto, portación de arma de fuego de uso civil sin la debida autorización legal y resistencia a la autoridad agravada”; “Robo”; “Lesiones leves”, “Desobediencia a la autoridad (tres hechos) y hurto”.
Los casos
En el primero de los hechos ventilados, el juez dio por acreditado que el 21 de noviembre de 2012, siendo aproximadamente las 12.10, Sánchez ingresó al comercio de calle Quintana 306, y previo exhibir a la empleada del lugar una barra de hierro logró intimidarla e intentó apoderarse de una notebook, propiedad de los dueños del comercio, manifestándole “…poné la notebook acá adentro, que esto es un asalto flaca…”, forcejeando luego con la mujer, sin lograr su cometido ante la resistencia efectiva de la víctima que se hallaba en ese momento sola a cargo del comercio, obligándolo con esa actitud a desistir de su cometido, no sin antes previo a retirarse del local amenazándola diciendo: “…no salgas afuera porque te voy a pegar un tiro…”
La prueba sobre la que pesó sobre el imputado fue el testimonio de la víctima, quien además lo reconoció en fila de fotografías, cuya identificación resultó altamente positivo en atención a los rasgos fisonómicos característicos que posee Sánchez, que son las claramente observables estrellas tatuadas en su rostro.
Ya el 26 de noviembre, alrededor de las 12.15, Carlos Nicolás Merchán se desplazaba caminando por calle Pinto en sentido desde calle Alberdi hacia avenida Rivadavia, cuando al llegar a la esquina fue abordado desde atrás por el acusado, quien se movilizaba en una bicicleta, esgrimiendo en una de sus manos un cuchillo con el que lo intimidó exigiéndole la entrega de la billetera y el teléfono celular, apoderándose de 50 pesos y el celular
También como prueba se tuvo en cuenta el testimonio de la víctima y el reconocimiento de fotografías que realizó sobre el sospechoso.
El día siguiente, cerca de las 12.30, en la plaza San Martín ubicada en la esquina de Monseñor de Andrea y Rivadavia, Sánchez intimidó a Juan Ignacio Sarmiento mediante la expresión “…si no me das el celular te corto…”, advirtiendo Sarmiento en ese momento que el acusado portaba un cuchillo oculto debajo de su manga, circunstancia que le generó temor, entregándole de esa forma su celular
Más hechos
En otra de las causas acumuladas, el magistrado dio por acreditado que a las 20.30 del 12 de mayo, en el interior del domicilio de calle Fortineros 357, Sánchez propinó violentamente golpes con sus puños, patadas y un cabezazo, en diferentes partes del cuerpo a su concubina Valeria Cecilia Munche; asimismo, utilizando un cuchillo de mesa apoyó fuertemente la parte lisa de la hoja sobre la zona de la frente de la mujer, deslizándola repetidas veces, causándole lesiones estas de carácter leve.
Asimismo, se acreditó que aproximadamente a las 6.15 del 26 de mayo Sánchez hizo caso omiso y desobedeció la orden de restricción de acercamiento por la señora juez de Familia y en la vía pública, precisamente en la puerta del local nocturno Sol Disco, abordó a su ex concubina solicitándole entablar una conversación. La mujer se negó mientras continuaba transitando a pie por distintas arterias de la zona, continuando la situación durante todo el trayecto hasta que Sánchez tomó de los brazos a la mujer y la zamarreó fuertemente, momento en el cual se hizo presente en el lugar un móvil policial con efectivos a bordo que impidieron que el imputado continuara con el acoso.
Al mes siguiente
Ya transitando el mes de junio, más precisamente el 25 de junio, alrededor de las 22, el sindicado desconoció la orden de restricción y se hizo presente en el domicilio de su ex pareja, con quien entabló una acalorada discusión en cuya consecuencia aquella debió retirarse del lugar y dar aviso a la policía.
Otro de los casos consumados y probados por el juez ocurrió el 10 de julio, aproximadamente las 22.15, cuando Sánchez se hizo presente en la casa citada, incumpliendo nuevamente la orden judicial, ingresó a la casa contra la voluntad de su moradora, donde fue sorprendido por el personal policial alertado al efecto.
Ya en el mismo año, pero a mediados de octubre (el 24), aproximadamente a la 1.30, Sánchez volvió a irrumpir en la casa de su ex mujer, haciéndolo a través de un ventiluz ubicado en la habitación de la vivienda. Una vez dentro, tomó uno de los platos de cocina que había y lo arrojó intencionalmente al piso provocando su destrucción.
Asimismo se dio por acreditado que a las 18.20 del 31 del mismo mes, en la esquina de calles Juncal y Paso de los Andes, el nombrado circulaba como pasajero en el asiento posterior de un remís de la empresa Serrano, guiado por Roberto Luis Fernández, a quien le exigió la entrega del dinero que poseía manifestándole “…la billetera, dame la plata…”, a la vez que le apoyaba un objeto duro y frío sobre la nuca, simulando el uso de un arma; por lo que el chofer hizo entrega de una billetera conteniendo la suma de 300 pesos.
En diciembre
Transitando el mes de diciembre, el 6 a las 19, Sánchez se apoderó de un celular, arrebatándolo de las manos a Francisco Serrano en momentos en que éste se hallaba caminando por calle Las Heras casi 9 de Julio.
Llegando el 19 a las 12, el mismo acusado ingresó a la peluquería de calle Gaucho Rivero 190, de donde se apoderó de una cartera de mano de mujer que contenía en su interior entre otros efectos, una billetera que poseía documentación personal, como así también de la suma de 400 pesos, propiedad de la damnificada, huyendo del lugar y siendo interceptado en la esquina de calles Cheverrier y Juramento por un policía, quien le impartió la orden de detención a la voz de “alto policía”, aunque Sánchez se resistió y extrajo de entre sus prendas una pistola, con la que efectuó al menos dos disparos a fines de intimidar la acción del uniformado, continuando a partir de allí con su huida hasta el piso 2, departamento 2, del edificio de avenida Perón 1654, donde fue finalmente aprehendido.
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