Condenaron a un policía que coimeó a un automovilista en un control de tránsito
En efecto, desde el Juzgado Correccional se condenó al policía Luciano Figueroa a la pena de un año y seis meses de prisión, de ejecución condicional, e inhabilitación especial por dos años para ejercer cargos públicos, por resultar coautor penalmente responsable de “Concusión” (delito que comete un funcionario público cuando hace un cobro indebido en provecho propio).
Recibí las noticias en tu email
Accedé a las últimas noticias desde tu emailEl juez Carlos Pocorena dio por probado que cerca de las 10.55 del 14de julio de 2011, en oportunidad de realizarse por personal de la Policía Motorizada del Destacamento de Seguridad Vial de Tandil un procedimiento de control vehicular en las inmediaciones de la rotonda integrada por las rutas Nacional 226 y Provincial 30, el acusado, que poseía la jerarquía de sargento de la policía, detuvo la marcha del automóvil marca Renault 9, dominio SBV–938 que transitaba por su correcto carril en dirección Azul a Tandil, conducido por Paulo Roberto Arias, a quien luego de requerirle exhiba la documentación habilitante para poder circular, se le hizo saber que poseía la verificación técnica del automotor vencida, por lo que se debía hacer la multa, secuestrar la cédula de identificación del automóvil y remitirla al Juzgado de Faltas de Dolores, donde se le cobraría una multa de 750 pesos.
En dicha circunstancia, luego de quejarse, el conductor preguntó al agente cómo se podía solucionar dicho inconveniente. Allí el funcionario policial exigió de manera indebida la entrega de 50 pesos, con el propósito de hacerse del mismo y no llevar a cabo el acto propio de su función.
Según se detalla en la sentencia, el policía reiteró su petición ante el reclamo de Arias acerca de la estrecha situación económica que atravesaba, desembolso que finalmente realizó al sentirse obligado a ello, no labrando el referido funcionario el acta respectiva.
Pruebas
El magistrado aclaró que la prueba principal de la acreditación del hecho en juzgamiento como también los extremos de la acusación se basó en los dichos del denunciante, sobre lo que sostuvo que “han sido mantenidos con firmeza y aún cierta vehemencia durante el debate, incluso en aquellos aspectos que pudieran perjudicarlo -lo que resulta demostrativo de su total espontaneidad- remarcando la realidad del suceso, tanto del inicio, como con las diferentes etapas posteriores, afirmando claramente cuál fuera el concreto accionar del imputado, sin que lograra ser desacreditado su poder convictivo por elemento alguno”.
Asimismo, Pocorena consideró que “resulta ser una circunstancia secundaria, si la documentación presuntamente vencida que sería objeto de retención y luego de multa, se trataba de la verificación técnica vehicular como relatara en el debate o de la cédula de identificación del automotor, puesto que tanto una como lo otra resultan necesarias para la circulación en la vía pública, no siéndole exigible que Arias conozca en cuál de los dos casos procedería la retención y remisión a la autoridad administrativa pertinente”.
La versión del denunciante
Pocorena en primer término consideró la declaración testimonial de Paulo Roberto Arias, quien durante el debate señaló que “…ese día llego a la rotonda y el Parque Industrial, tomo al rotonda de vuelta a Tandil, veo dos muchachos que estaban parando, encaro en el auto, sigo, el que estaba al costado se tira al medio de la calle, se frena en la ruta y me mira, me hace señas y me dice ´buen día, carnet, cédula verde, VTV, y seguro´ y me dice ´tenés al VTV vencida´, y como yo sabía que tenía dos meses más le dije ´no flaco´ y me dice ´tenés que ir a Dolores´, y le digo ´flaco no, me quebré el dedo, si me sacás el carnet no tengo cómo trabajar´. Estaba con la billetera, saco la billetera, la tarjeta verde, el carnet y me dice ´tenés la VTV vencida´, me hizo una seña y me dijo: ´Podemos llegar a un arreglo´, y le digo ´no entendí´, y me dijo que le diera esos 50 pesos que tenía ahí, y cuando le di la plata seguí y me di cuenta, pensé, éste me cag… y me quedaban dos meses veinte días de VTV. El caradura me sacó la única plata que tenía. Me fui a la ´caminera´. Golpeo, no me atienden y les explico, me atiende un policía gordo, le digo que vengo de la ruta y les cuento lo que me pasó y me dice ´vos sos un jodido, seguro te falta algo´, y le digo ´no, tengo todo en regla… si querés hacerme una multa hacémela, pero este señor me sacó 50 pesos que es lo único que tengo´ y el tipo me prepotea. Le dije que haga lo que quiera y que yo sabía lo que tenía que hacer (…). Lo van a buscar, cuando lo veo me enojo, lo quiero agarrar a trompadas, me frenan y el señor con total impunidad delante del comisario saca la plata y le dice ´Jefe acá esta la plata del muchacho´. Le dije ‘de acá me voy a Fiscalía’ (…). Yo no le ofrecí a él arreglar la situación de este modo. Si me hubiera dicho mira flaco dame algo arreglemos, me hubiera ahorrado mil pesos, pero no fue así. El me dijo ´dame esos cincuenta pesos que tenés ahí´. Me dijo que la multa salía mil y pico de pesos y que el carnet lo debería ir a buscar no sé a qué ciudad”.
Siguiendo con su relato sobre lo vivido, el denunciante recordó que “el encargado de la caminera me atendió bien”, y añadió que “El -el denunciado- me quería dar la plata afuera y le dije no, vos la plata me la das delante del jefe. Después yo no la quise sacar, yo lo quería agarrar a trompadas por sinvergüenza y caradura. Se vinieron todos a defenderlo a él”. También reseñó que le quisieron tomar una denuncia “pero no quise firmar nada. Me dijeron: ´Flaco, no me hagás denuncia que nos metés en un quilombo bárbaro a todos los del Destacamento´, y le dije que tenía que hacer las cosas bien, que él no me iba a creer a mí, sino a su empleado. Yo estaba re nervioso, nunca me pasó una cosa así. Sentía impotencia, hubiera preferido que me vengan a robar dos chorros y no un uniformado”.
Luego respondió que la denuncia la hizo porque “tengo un laburo en negro, ellos tienen un laburo en blanco con obra social, aguinaldo. No deben hacer eso, si es para el comisario esa plata o para ellos no me importa, pero lo deben hacer bien”.
A preguntas de la defensa manifestó que el policía le sacó la plata “cuando me ve la billetera me sacó la plata, me arrebató. Que si el policía me hubiera pedido la plata se la hubiera dado”.
Los dichos del policía
Ya analizando la versión del policía acusado, el juez indicó en su fallo que Figueroa “pretende desligarse del suceso acaecido, negando u omitiendo todas aquellas circunstancias que podrían perjudicarlo, argumentando infantilmente que no recuerda la cara del denunciante por cuanto ha realizado muchos controles vehiculares, pero por la inmediatez entre el operativo realizado ese día y la acusación que le fuera endilgada momentos más tarde en la sede del destacamento, considero que con la misma sólo pretende –sin éxito– mejorar su situación procesal”.
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