Condenaron a una pareja que salía a robar casas con sus hijos
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En un reciente juicio abreviado, las partes sellaron la suerte procesal de tres acusados de perpetrar una seguidilla de atracos domiciliarios, con el aditamento de que los sindicados forman parte de una familia, la cual para cometer los ilícitos también llevaba a menores de edad.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailSe trata de “viejos conocidos” en el ardid delictivo, quienes quedaron apresados a partir de testimonios que los identificaron en rueda de reconocimiento de personas, una vez que fueron aprehendidos tras un allanamiento en su casa donde se halló parte del botín que habían sustraído.
Un dato nada menor para lo que fue la pesquisa que derivó en aquellas diligencias procesales. Al menos dos de los involucrados fueron identificados a partir de que una vecina de una de las viviendas siniestradas los logró reconocer por Facebook, ya que su hija le había comentado sobre personas del barrio donde reside que se dedicaban a robar en propiedades.
Sobre los sentenciados, se trató de Luis Carlos “Canguro” Bigliante, quien recibió la pena de cuatro años y diez meses de prisión como coautor penalmente responsable del delito de “Robo doblemente agravado por ser cometido con efracción y en despoblado”.
En tanto que la esposa, Laura Viviana Soledad Iñarra, alias “Laly”, recibió la condena de tres años de prisión de ejecución condicional (tiene a cargo hijos), como coautora de los citados delitos. El reincidente Damián Emanuel “Piky” Leonardi, por su parte, también fue sentenciado a la pena de cuatro años de prisión por uno de los tres delitos ventilados.
Los hechos
Al decir del fallo, se acreditó que entre las 9 y las 20 del 13 de marzo de 2016, el matrimonio Bigliante e Iñarra, que se movilizaban en un automóvil color gris claro, previo violentar la cadena de la tranquera de acceso del establecimiento rural denominado El Recuerdo sito en el Cuartel III, del partido de Tandil, una vez allí y en ausencia de sus moradores, se apoderaron de una pistola calibre 9 milímetros con cargador completo; un televisor LCD, un microondas, un DVD, un teléfono celular, una playstation III completa, una linterna marca Werke, un GPS marca Garmin de 7 pulgadas, prendas de vestir varias, un reloj pulsera, una minipimer, una batidora; una plancha, cafetera, diez kilos de carne y una heladera conservadora de color rojo que se encontraban en el depósito.
El testimonio clave
Para esclarecer el hecho en cuestión, resultó clave el comparendo de una vecina de la propiedad violentada por los malvivientes, quien declaró en la investigación que ella observó aquel día un auto desconocido en que circulaban al menos la pareja en cuestión (luego los reconocería en rueda de personas) quienes le dijeron que buscaban El Caracol, ya que se habían “perdido” y sólo sabían que estaba para el lado de Fulton, a lo que la testigo les indicó por dónde circular para ir a Fulton, pero refiriéndoles que desconocía dónde quedaba dicho campo.
Así las cosas y antes de retirarse del lugar, la mujer del auto le refirió a la testigo que habían ingresado al campo porque la tranquera de acceso estaba abierta, a lo que la deponente les contestó que le parecía raro. Al respecto la testigo manifestó en la instrucción que la tranquera de ingreso al campo donde vive y trabaja la testigo al momento en que estos sujetos ingresaron, estaba cerrada con cadena y dos candados, pudiendo constatar más tarde el faltante de dicha cadena y un eslabón de la misma tirado en el piso, lo que demostraba que dicho elemento había sido violentado.
Continuando con su declaración manifestó que más tarde salieron junto a su nieta y su esposo, regresando al campo a aproximadamente a las 18, pasando para ello por la estancia El Recuerdo y pudiendo constatar que la tranquera de ingreso a dicha estancia se encontraba abierta. Asimismo refiere que luego tomó conocimiento de que al vecino de la estancia El Recuerdo, le habían ingresado a robar, haciéndose este presente el día lunes siguiente en la casa de la testigo a los fines de saber si la misma había visto o escuchado algo raro el día del hecho, y manifestándole que a su campo habían ingresado a robar con un auto, ya que lo había podido comprobar por el rodado, por lo que le preguntó a la dicente si había visto el auto en el que circulaban las personas que habían ido a La Montonera, contestando la testigo que no. Manifestó que luego de lo sucedido, y habiéndole comentado a su hija lo que había vivido, ésta le refirió que en su barrio (Maggiori), se “rumoreaba” que personas del barrio La Movediza, más precisamente Laura Iñarra y su novio de sobrenombre “El Canguro”, se dedicaban al robo en campos, por lo que buscó en la red social Facebook para ver su foto de perfil (en la cual aparece ésta junto a un masculino) y copió ésta y otras fotos más para enviárselas a la testigo por teléfono, pudiendo reconocer quien declara a ambas personas que aparecen en dichas fotos como las dos personas que se hicieron presentes en el campo aquel día y que circulaban en un auto color gris claro.
El testimonio detallado se complementó con los reconocimientos que en rueda de personas efectuó más luego la vecina. Más tarde, la policía realizó un allanamiento en el domicilio y encontró parte del botín, más precisamente la heladera conservadora junto a otra cantidad de efectos. u
Otras causas
Ya abordando otras causas que involucraban el trío de sospechosos, en el veredicto se dejó sentado que fue acreditado que entre las 19.45 y las 20 del 24 de abril de 2016, Bigliante e Iñarra, en aquel auto ya descripto, se apoderaron ilegítimamente de objetos de valor de una vivienda de la calle Israel 1561, pero allí fueron sorprendidos con el imprevisto regreso del propietario, a quien el masculino aludido atemorizó con expresiones que les permitió darse a la fuga, sin lograr el propósito ilícito perseguido.
Una más
Ya abordando la restante causa, se dio por acreditado que el 3 de mayo de 2016, siendo aproximadamente las 19.50, la pareja junto a Leonardi se hicieron de bienes ajenos de una vivienda de calle la Godoy Cruz 265.
Lo expuesto quedó reflejado por el acta de procedimiento, aprehensión que realizaron los policías de prevención local Mario Montero, Mariela Pechia y Dafne Larzabal Montoya, quienes alertados por una persona que escuchó la alarma de la vivienda que era violentada arribaron al lugar y con la colaboración de otros compañeros de la fuerza lograron interceptar al auto con los sospechosos.
Al ordenárseles que los ocupantes descendieran del auto, Bigliante, Leonardi e Iñarra fueron identificados, junto a un menor de edad de dos o tres años de edad.
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