Confirmaron que dos jóvenes desparecidos desde hace dos meses murieron tras asaltar a un policía
Dos jóvenes cuyas familias denunciaron en julio último que estaban desaparecidos fueron identificados por la Justicia como dos delincuentes que murieron baleados tras asaltar a un policía en el barrio porteño de Parque Chacabuco.
Fuentes judiciales y policiales informaron a Télam que se trata de Ezequiel Blanco (25) y Johnatan “Kiki” Lezcano (17), quienes tras más de dos meses de desconocerse su paradero ayer fueron entregados a sus familias y esta tarde eran velados.
Voceros policiales aseguraron a Télam que el 8 de julio, un efectivo de la División Conductas Delictivas en Espectáculos Deportivos de la Policía Federal salía con su auto de su casa, ubicada en Pasaje El Zonda y Castañares de Parque Chacabuco, y fue interceptado por dos jóvenes.
Los delincuentes lo amenazaron con un arma cada uno, el policía se identificó como tal, dio la voz de alto, pero como los ladrones le continuaban apuntando, les pegó dos tiros al mayor y uno al menor, por lo que murieron en el acto.
Según las mismas fuentes, el hecho fue presenciado por varios vecinos que llamaron al 911 cuando advirtieron el asalto y que corroboraron la versión del efectivo, quien primero fue detenido, pero luego fue liberado porque se determinó que había actuado en “legítima defensa”.
La causa quedó a cargo del juez de instrucción porteño Facundo Cubas, quien no logró identificar a los delincuentes porque ninguno llevaba documentos encima.
De esta forma, los cuerpos de ambos jóvenes quedaron alojados en la morgue judicial como NN a la espera de que alguien reclamara por ellos o de que se efectuara una identificación a través de huellas digitales.
Al día siguiente del hecho, la familia de los muchachos denunció su desaparición en la comisaría 52 y el caso quedó en manos del fiscal Pablo Recchini, quien ordenó diferentes medidas para tratar de ubicarlos.
Luego de intercambiar información con el juzgado de Cubas, se determinó que los jóvenes buscados eran los que habían muerto en el asalto al policía pero, según las fuentes, la identificación se demoró porque el mayor utilizaba varios nombres ya que tenía antecedentes por robo.
Del menor trascendió que era adicto al paco y que su familia lo sometió a diferentes tratamientos, pero no logró recuperarlo de la adicción.
Debido a que el delito más grave estaba bajo investigación de Cubas, el fiscal Recchini le pidió al juez Jorge López -que intervenía en la desaparición- que se declare incompetente.
Los dos jóvenes fueron vistos por última vez el 8 de julio a las 19 cuando tomaron un remís en Lugano y fueron dejados a tres cuadras del Hospital Piñeyro, contó a Télam Manuel Lezcano, padre de Johnatan.
El remisero dijo que los muchachos le dijeron que lo volverían a llamar en una hora para que fuera a buscarlos, pero nunca recibió esa llamada y desde entonces se inició una búsqueda a través de afiches, cadenas de mails y en el caso de Johnatan, por Missing Children.
“En el juzgado, no nos dan una explicación de por qué no pudieron identificar a mi hijo desde julio. Recién ayer me llamaron y tuve que ir al cementerio de Chacarita”, relató Lezcano.
Según el padre de Johnatan, su hijo “está golpeado y tiene marcas de esposas en las muñecas”, lo cual no coincide con la versión que la Policía da de los hechos.
“¿Si el policía lo mató, por qué le pusieron esposas? Además, hay otras cosas muy raras porque en un papel que me dieron en la morgue dice que estuvo internado en el Hospital Piñeyro”, agregó.
Ese centro de salud del Bajo Flores queda aproximadamente a 10 cuadras de la casa del policía asaltado.
Lezcano dijo que tomó fotografías del cuerpo de su hijo para presentar en la causa y que se advierte que el adolescente tiene un balazo en el cuello y varios golpes, mientras que Blanco presenta dos tiros: uno en la frente y otro en el ojo.
Por su parte, el abogado José Vera, que asiste a las dos familias, dijo a Télam que “no cierra” que los cuerpos no hayan sido identificados en dos meses cuando se realizaron numerosas presentaciones.
Al respecto, recordó que la madre de Johnatan, María Angélica Urquiza, “denunció la desaparición, presentó un hábeas corpus, logró la intervención de la defensora del Pueblo Alicia Pierini y se entrevistó con el jefe de la Policía Federal, Néstor Valleca”.
“Todos estaban anoticiados desde el 8 de julio de que había dos jóvenes desaparecidos, no puede ser que no hayan sido llamados a la morgue”, agregó. (Télam)
Recibí las noticias en tu email
Accedé a las últimas noticias desde tu emailMás de 143 años escribiendo la historia de Tandil
Este contenido no está abierto a comentarios