Consideran que el cupo en intensiva ?está al límite? y piden abrir terapia intermedia
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Bracciale, médico de profesión y concejal, se sumó así al debate luego de que el fin de semana fuera necesario trasladar a un joven accidentado al Hospital Interzonal de Mar del Plata, porque no había lugar en ninguna de las tres unidades intensivas de la ciudad.
El edil expuso también que desde la comuna se debe trabajar en prevención de accidentología, lo que reduciría la cantidad de casos.
“En esto quiero ser coincidente con Vito Mezzina: Tandil tiene picos de déficit de cama, como dice él. En primavera y verano, tenemos todo lo que es accidentología vial; y en otoño e invierno, todo lo que es enfermedades respiratorias y cardiovasculares. Podemos decir que durante todo el año tenemos pico”, marcó.
Al referirse a las declaraciones del secretario de Salud, Bracciale indicó que “si bien dice que la cantidad de camas está acorde con la ciudad, estoy totalmente de acuerdo con que en el transcurso del año se agreguen dos camas al sector: creo que ahí está reconociendo que hay una necesidad”.
Prevención
El concejal subrayó que “nos hemos acostumbrado a ver todos los días un accidente”. Recordó que “el sábado, hubo tres jóvenes accidentados en Darragueira y Newton y no llevaban casco; en Lunghi y Pujol, otros dos jóvenes a los que se les reventó un neumático y ninguno de los dos estaba utilizando el casco; y otros dos accidentes más. Y el domingo, un motociclista chocó con un patrullero y los presentes en el hecho dijeron que lo salvó el casco”.
Marcó la carencia, desde el Estado comunal, de “un programa de prevención comunitaria de accidentes de tránsito, de seguridad y de educación vial”.
La importancia de una iniciativa de este tipo la fundamentó con estadísticas: “El uso del casco reduce un 73 por ciento el riesgo de muerte y un 85 por ciento la posibilidad de tener lesiones graves”, destacó.
Pidió, entonces, que desde el Municipio se trabaje en pos de un “observatorio de seguridad vial, que tendría que contar con un diagnóstico sobre lo que está pasando, cómo va evolucionando la siniestralidad y los índices de mortalidad, y trabajar con un fuerte programa de concientización y educación, masiva y focalizada, con respecto a lo que es la seguridad en el tiempo”.
“Hay que tener una mirada preventiva. Sí sanciones y control, pero no con una finalidad solamente recaudatoria, como se está haciendo ahora, sino educativa”, indicó.
El ex candidato a intendente por el PJ ejemplificó con lo realizado por el Municipio de Laprida: “Lanzó en 2007 un programa que se llama ‘Laprida, ciudad con conducta vial’. Hicieron un observatorio de seguridad vial. Pasaron de 174 ingresados al hospital por accidentes viales en 2008 a 51 en 2010. Además, 9 de cada 10 motociclistas usa casco, el 45 por ciento de los conductores de autos usa el cinturón de seguridad (el aspecto que más les cuesta) y el 100 por ciento de los chicos van en el asiento trasero”.
“Hay mucho que hacer también en la prevención de las enfermedades respiratorias y cardiovasculares –añadió–. La gente en el mundo se muere por tres cosas: en primer lugar, enfermedades cardiovasculares; en segundo lugar, por cáncer; y en tercer lugar, por traumatismos, que es el primer causal en los jóvenes, fundamentalmente ocasionados por los accidentes viales”.
Intermedia
El concejal fundamentó luego el pedido por una terapia intermedia: “Aquellos pacientes que tengan una patología crítica y estable en terapia intensiva, cuando se estabilicen aún más pueden pasar a esa área. Podrían asignarse 3 o 4 camas”, dijo.
Con respecto a los cupos de internación, recordó que cuando Tandil tenía la mitad de la población estaba el Policlínico Ferroviario abierto y la Clínica Vandor. “Estas dos instituciones hoy no están y subió potencialmente la cantidad de habitantes”, acotó.
Para Bracciale, la ciudad tendría que tener “arriba de 400 camas de internación” y agregó que “hasta en los privados, a veces, vemos dificultades para tener un quirófano y poder operar”.
“Se prevé que de 400 camas de internación, entre un 4 y un 10 por ciento debieran ser de cuidados intensivos, o sea entre 16 y 40 camas. Si hablamos que hay cerca de 20 camas en Tandil, estamos muy sobre el límite, se necesitan más camas de terapia intensiva y lo que tendría que ser una terapia intermedia”, aseveró.
Por último, se refirió a la complejidad para convocar personal para el sector, otro de los aspectos que marcó Mezzina como una dificultad: “Hay que darles mejores condiciones, que tienen que ver con los modos de asistencia y la remuneración; prever que el personal se agota en el área crítica y darle una salida hacia un futuro laboral. Esto estimularía a que otros quieran trabajar en intensiva”, cerró.
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