Continúa en estado “crítico” la chica con quemaduras en 88 por ciento del cuerpo
Fátima, de 24 años, fue esta noche trasladada desde el hospital Evita de la localidad bonaerense de Lanús donde había sido internada, al Hospital del Quemado de La Plata.
Los médicos tomaron esa decisión al evaluar que la joven “tiene riesgo de muerte”.
Así se advirtió en un parte médico emitido en horas de la tarde donde se señaló que “continúa en estado crítico” con asistencia respiratoria mecánica y en coma inducido.
Por otra parte, la policía informó que el agresor se encuentra “a disposición de la justicia”.
Se trata de la pareja de la mujer, Martín Santillán, señalado por los padres de la víctima como el agresor.
“Fue él. La quiso matar”, dijo esta mañana Elsa, la madre de la joven, en referencia a la ex pareja de la chica, quien este mediodía se entregó a las autoridades policiales.
El joven, conocido como “Chaco”, había dejado ayer a su ex pareja en la guardia del Hospital Evita de Lanús, donde quedó internada e incluso fue atendido allí por algunas quemaduras, aunque luego “escapó con la ayuda de un hermano”.
Sin embargo, al mediodía de hoy se informó que la ex pareja de la chica se entregó en dependencias policiales de Lanús y que nunca se había profugado.
La directora ejecutiva del hospital de Lanús, María del Carmen Vivera, dijo esta mañana que la chica se encuentra en “estado crítico” y con mal pronóstico, debido a que presenta quemaduras en el “88 por ciento del cuerpo”.
A excepción de algunos sectores del rostro, la joven presenta quemaduras de distinto grado en casi todo el cuerpo y también lesiones en las vías respiratorias, por lo cual se encuentra asistida con respiración mecánica.
“Según relató la madre, esta chica estaba amenazada por su pareja”, dijo la directora del centro asistencial en declaraciones a la prensa.
El episodio fue emparentado con el que derivó en la muerte de Wanda Taddei, la mujer del baterista de la banda Callejeros, quien falleció bajo circunstancias similares.
En referencia al acusado de ser el agresor, el padre de la joven, llamado Jesús, dijo esta mañana a la prensa en la puerta del centro asistencial: “Cuando yo fui a buscarlo, me dijeron que se había ido”.
Antes de que se supiera que el joven se había entregado, el hombre afirmó: “en la Policía me dijeron que hasta que mi hija no hable, no lo pueden detener. No entiendo nada”.
Por su parte, Elsa Gerez, la madre de la joven, detalló: “Dejó a Fátima en el hospital, en la guardia, y se quería ir, pero como tenía quemaduras en una mano y una pierna también lo internaron. Pero con ayuda de sus hermanos se fugó”.
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