Continúan los delitos en un sector comercial de la Ruta Nacional 226
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Uno de los casos fue denunciado el lunes por Angélica Satostegui, una de las responsables de Talleres Vial, lugar que ya había sido blanco de varios robos hace algún tiempo.
De acuerdo al parte oficial, delincuentes intentaron sin éxito forzar varios puntos para acceder a la empresa y no se consumó el robo, por lo que el hecho quedó caratulado como “Tentativa de robo”.
Sin embargo, la damnificada señaló a El Eco Multimedios que constató importantes destrozos en costosos elementos que integraban el sistema de seguridad del lugar y se mostró desbordada por la situación, ya que “sólo quedaría poner un regimiento con ametralladoras”, según sus dichos.
Un segundo caso fue denunciado por Leonardo Collova (24), quien el martes constató que habían sido violentada una puerta y las rejas posteriores de las instalaciones de la empresa en la que se desempeña, ubicada a pocos metros de Talleres Vial.
El damnificado indicó que los autores del atraco ingresaron y sustrajeron diverso mobiliario y herramientas, por lo que se inició una causa penal por “Robo”.
Sistemas desbordados
Angélica Satostegui de Barbieri explicó que el sistema de seguridad montado en el predio de la Ruta Nacional 226 cuenta con un dispositivo de cámaras, por lo que “desde casa veo lo que pasa en el perímetro del predio, ya que no es la primera vez que nos roban”.
El domingo por la mañana constató desde su vivienda que “las cámaras no andaban, por lo que vinimos y nos encontramos con que se habían robado las cuatro cámaras y dañado los sensores de movimiento, además de forzar la puerta y romper los vidrios”.
La empresaria acotó que “gracias a Dios no pudieron entrar, porque sonó la alarma, pero nos encontramos con un desastre. Nos encontramos con hierros, escaleras y elementos que había buscado en el fondo para romper, además de verjas forzadas… En mi oficina sacó un vidrio pero no pudo entrar por ahí”.
Añadió que el autor del delito “además de romper las cámaras -que salen un montón de plata, en dólares- arrancó los tableros de luz para trabajar con más comodidad, en la oscuridad”.
“Como si fuera papel”
Angélica Satostegui comentó que el hecho del fin de semana fue el segundo robo en pocas horas, ya que “del jueves a la noche al viernes a la mañana nos habían robado dos baterías de camión y de tractor, además del radiador, el burro de arranque y el alternador. Calculamos que ha sido el mismo”.
La mujer dijo que la denuncia “está radicada en la Tercera e incluso en la Fiscalía. Están las pruebas de lo que quedó roto, los candados los habían destrozado como si fueran de papel. Vino el perito y sacó huellas, esperemos que la policía tenga suerte, que actúe y lo encuentre. Así no se puede vivir”, exclamó.
Recordó que “hace tres años nos habían tomado de hijo y nos habían robado dos veces en 15 días. Luego habían parado, pero ahora empezaron e vuelta”.
Es que “después de esos robos había mucha presencia policial. Ahora no la veo, pero me voy al atardecer”, sostuvo y agregó que “me doy una vuelta a las 21 o pasa mi hijo, pero no lo podemos hacer todos los días, ya que trabajamos 12 horas por día y no podemos estar dando vueltas por el negocio para ver si la policía está o si pasa algo”.
Por otra parte, se indicó que en la zona hubo otros robos.
Finalmente la mujer planteó que siente “toda la impotencia. Uno tiene que cumplir con todo el mundo y si se atrasa -por ejemplo con la AFIP- a las 48 horas tiene el reclamo. Uno paga impuestos, pero traducido a seguridad, no ve nada. Con el Intendente estoy reconforme, pero a nivel nacional y provincial, la seguridad es un desastre, porque no pasa nada”.
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