Crimen de Tigre: separan a los dos policías que debían custodiar la zona durante el homicidio
El gobernador bonaerense Daniel Scioli se comunicó hoy con la madre de la víctima para decirle que ya tienen identificados a los asesinos y ofrecerle el compromiso de su gobierno para “esclarecer el accionar de estas bestias”.
Por su parte, Julia Rapazzini, la madre de Santiago, dijo hoy que el fiscal del caso ya le confirmó que el presunto asesino no es menor de edad, por lo que ella le pidió que sea detenido y que quede preso porque, de lo contrario, ella misma lo va a matar.
“Me voy a estudiar tiro, me voy a comprar un arma y si salen los voy a matar yo, aunque tenga que ir a presa el resto de mi vida”, dijo la mujer a la prensa.
Fuentes policiales informaron a Télam que son dos hermanos que están acusados de haber participado del crimen de Urbani los que ya eran buscados por dos robos en la zona norte del conurbano.
Unos diez días antes del homicidio, efectivos de Zárate-Campana habían allanado la casa de los sospechosos pero no los hallaron.
“Asaltaron un corralón de materiales en Campana y en esa causa hubo allanamientos donde se encontraron armas y vehículos, pero no pudieron ser detenidos”, dijo a Télam un jefe policial.
La misma fuente contó que esos hermanos, de 23 y 24 años, “están mencionados como partícipes en un robo en un country del partido de Pilar y en esa causa están reconocidos por fotografías, pero sus detenciones estaban demoradas porque habían presentado en la Justicia una eximición de prisión”.
Además de los hermanos, los investigadores, encabezados por el fiscal Cosme Iribarren de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) 1 de Tigre, buscan a otros dos cómplices: un tercer hombre que entró a la casa y un cuarto que se quedó afuera de campana.
Los sospechosos están identificados por tareas de inteligencia y por las imágenes de las cámaras de seguridad, no sólo las del municipio de Tigre que captaron el recorrido que hicieron al llegar y al escapar, sino también la de una estación de servicio ubicada en Henry Ford y Panamericana, de General Pacheco.
Un jefe policial explicó que en esa estación de servicio la banda paró antes de ir a robar a la casa de los Urbani a bordo de un Renault 18 que habían robado en Garín y que luego abandonaron a pocas cuadras del domicilio de la familia asaltada.
La Policía Científica levantó 14 huellas de la casa y de ese auto, de las cuáles ocho “son aptas para cotejo”, según explicó a Télam otra fuente de la investigación. Los investigadores también tienen la certeza de que el arma empleada para ejecutar a Santiago de un tiro en la cabeza fue un pistolón que los delincuentes dejaron abandonado en el Renault 18.
En tanto, los pesquisas continuaron esta tarde con más diligencias y encontraron incendiado el auto Chevrolet Corsa de Urbina, a bordo del cuál los asesinos huyeron tras el crimen. Poco antes del hallazgo del vehículo, el intendente de Tigre, Sergio Massa, estuvo en la casa de la familia Urbina, donde se reunió con la madre del chico.
“Es una situación que nos da bronca, nos indigna, nos conmueve”, expresó el intendente tras ese encuentro de una hora.
Massa también sostuvo que “de acuerdo al sistema de información satelital que tiene el municipio, el móvil que tenía la responsabilidad de esta cuadrícula, entre las dos y cincuenta y seis y las cuatro y media de la mañana, estuvo detenido, con lo cuál suponemos que estaban durmiendo”.
Respecto de esa situación, el comisario general Juan Carlos Paggi, jefe de la policía provincial, dijo que “si este personal hubiese estado recorriendo la jurisdicción, quizás, hubiese desalentado el robo o el crimen”.
Ante esta situación, el ministro de Seguridad, Carlos Stornelli, resolvió desafectar de sus funciones a dos efectivos de la comisaría 1ra. de Tigre que tenían a cargo patrullar la cuadrícula 1 de ese medio, donde está ubicada la casa de los Urbina.
Además, el titular de la cartera resolvió iniciar una pesquisa administrativa para investigar si en la comisaría de Garín no tomaron la denuncia del robo del Renault 18 que sustrajeron los delincuentes antes de ir a cometer el crimen del Santiago.
El hecho ocurrió la madrugada de sábado pasado, cuando Urbani (18), un estudiante de musicoterapia, llegó a su vivienda ubicada en Liniers al 1988, de Tigre, en su auto y fue amenazado por tres ladrones que le exigieron entrar a la casa.
Una vez el interior, el joven entregó varios objetos electrónicos, entre ellos un DVD y una cámara de fotos digital. Una vecina de la familia dijo que, al momento del hecho, dentro de la vivienda dormían la madre y una hermana del adolescente.
Por su parte, la madre de la víctima, explicó que los delincuentes dejaron “inconsciente” a su hijo “durante una hora y media” y que luego de “robar todo”, lo llevaron a otra habitación, lo “fusilaron” de un balazo en la cabeza y huyeron.
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