Cristina recibió a 200 comensales en la Casa Rosada
Las 23 mesas en las que se ubicaron los comensales fueron distribuidas en el Salón Blanco y los contiguos Salón Norte y Salón Sur, en una comida en la que el plato principal consistió en cordero patagónico.
La principal, que ocupó Cristina, de espaldas al busto de la República que preside el recinto, junto con otras 11 mesas, se colocaron en el Salón Blanco. En los adyacentes Salón Norte, se ubicaron 6 mesas, y en Salón Sur otras 5, todas ellas con capacidad para entre 10 y 11 comensales.
Algunas de ellas estaban decoradas con centros de mesa consistentes en candelabros de cristal de Baccarat con caireles, y otras con un arreglo floral.
Cada una de las mesas llevó el nombre de una batalla o de un hecho trascendente para la libertad o la independencia de América Latina.
La mesa principal que ocuparon Cristina y los presidentes extranjeros, fue denominada ?Batalla de Vertierres?, librada en Haití en 1803, en la cual el líder emancipador, Jean Jacques Dessalines, venció a las tropas francesas y posibilitó declarar la independencia de ese país en 1804.
Acompañaron a la Presidenta su par de Venezuela, Hugo Chávez; el secretario general de la OEA, José Miguel Insulza; el ex presidente argentino Néstor Kirchner; y el titular de las Cumbres Iberoamericanas, Enrique Iglesias, entre otros.
El menú, elaborado por los chefs Bruno Guillot y Olivier Hancok, consistió en hojas verdes con papas aplastadas, con pesto, cordero patagónico, ojo de bife y de postre, una mousse de maracuyá.
Los platos fueron acompañados con vinos tintos y blancos de la variedad malbec y chardonnay, de una cotizada bodega argentina, y agua mineral, en tanto que el brindis se realizó con champagne de marca francesa, pero producido en la Argentina, de la variedad extra brut.
Al iniciarse la cena de gala, el cuarteto de cuerdas ?Gianneo? interpretó el himno nacional, que fue cantado por un cuarteto perteneciente al elenco estable del Teatro Colón, integrado por la soprano Susana Romero; la mezzosoprano Alejandra Malvino; el tenor Gabriel Centeno, y el barítono Luciano Garay.
La velada fue amenizada por el cuarteto de cuerdas, que interpretó obras de música clásica de compositores argentinos, entre ellos Boero, Napolitano, Pedro Esnaola, Gianneo, y además, de Astor Piazzola. Luego de un breve discurso, la Presidenta argentina ofreció un brindis, en el que hizo votos ?por la patria, por el pueblo y por que cada uno de nosotros, en el lugar que nos toque desempeñar la tarea, lo hagamos con lealtad a la patria y al pueblo?.
En las dos escaleras, revestidas de mármol de Carrara, que llevan desde la planta baja hasta el primer piso, donde se encuentra el Salón Blanco, se ubicó una guardia de honor de efectivos del Regimiento de Granaderos a Caballo.
El hall donde desembocan ambas escaleras, denominadas ?Italia? y ?San Martín?, respectivamente, fue engalanado con dos enormes arreglos florales, compuestos con rosas traídas especialmente de Colombia, frutos verdes de Bariloche y lilium, una especie de grandes flores blancas y muy perfumadas.
La última vez que se realizó un encuentro de las mismas características en el Salón Blanco fue durante la gestión del ex presidente Arturo Illia, en oportunidad de recibir al ex primer mandatario de Francia, Charles De Gaulle.
La organización del encuentro estuvo a cargo de la empresa ?Eat Catering?, cuyo titular, Martín Roig, comentó a Télam que mantuvo ?dos reuniones previas con la Presidenta, quien definió los detalles y aportó ideas, pero nos dejó con mucha libertad para presentar esta reunión que es histórica, por la fecha y por el lugar?.
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