Cristina saludó en La Pampa a productores enojados, pero no se detuvo a hablar con ellos
De ese particular modo, la jefa de Estado mantuvo su primer encuentro cara a cara en el interior del país con productores rurales, en la búsqueda de plasmar un cambio de estilo que puso en marcha luego del conflicto agrario.
De visita a Santa Rosa para encabezar un acto de entrega de viviendas, la Presidenta debió pasar junto a una manifestación de ruralistas, que sin éxito la invitaron a compartir un asado. En los cinco años del kirchnerismo en el poder, tanto Cristina como Néstor Kirchner evitaban pasar cerca de las manifestaciones. En esta oportunidad se trataba de una protesta organizada por ruralistas autoconvocados de Santa Rosa, quienes prepararon un asado popular para cuestionar la política agropecuaria nacional.
“Cris, vení, comé y charlamos”, decía un enorme pasacalle a modo de invitación, pero la Presidenta se limitó a saludar a los manifestantes con la mano derecha, y prefirió almorzar en la residencia del gobernador Oscar Mario Jorge.
Ya en el acto, desarrollado en el Club Estudiantes de Santa Rosa, la jefa de Estado subrayó que no son buenas “las divisiones o los enfrentamientos”, en lo que se interpretó como un reclamo directo al campo. “Hay deseo de transformar y ayudar al otro, al que le falta, al que no pudo, a todos también, a la industria, al campo, a los trabajadores, a los educadores, a los estudiantes, a los intelectuales, a todos, porque todos somos necesarios”, dijo la Presidenta. A la vez, resaltó la “necesidad de contar con mucha unidad para seguir construyendo una sociedad justa, equitativa y democrática”, y afirmó: “La Argentina la construimos entre todos, que no convenzan a nadie acerca de que es bueno las divisiones o los enfrentamientos”.
La primera mandataria contrastó su gestión con épocas anteriores, y señaló que “todos los días se veía que un comerciante debía cerrar las persianas del negocio; todos los días se veía cuando los productores del campo no tenían qué producir porque le embargaban los campos”. En el desarrollo de esa idea, Cristina Kirchner aseguró que los argentinos aprendieron “la necesidad de la presencia del Estado”, tras sufrir las consecuencias de “la idea de que todo se solucionaba con el mercado”.
De inmediato, indicó que “lo importante es la articulación” entre las cuestiones estatales y las de los mercados, y consideró clave el rol del Estado frente al “sector más vulnerable de la sociedad”.
Acompañada por los ministros de Planificación Federal, Julio de Vido, y del Interior, Florencio Randazzo, aseguró que conoce el “sentimiento” que “recorre a los provincianos” cuando todo se remite a la ciudad puerto, donde se experimenta una “sensación de abandono”.
“Esta sensación de abandono es la deuda que todavía tenemos que pagar a todos y cada una de todas las provincias”, enfatizó Cristina, al encabezar la entrega de 448 viviendas.
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