Cristina se suma, con receta compartida, al debate del G-20 por la crisis internacional
Luego de alcanzar un acuerdo tácito con Gran Bretaña y Estados Unidos sobre los objetivos de cara a la reunión del G-20, la presidenta Cristina Kirchner participará esta semana de las deliberaciones de la máxima cumbre internacional para impulsar soluciones a la crisis económico-financiera.
La reunión se realizará el próximo jueves en Londres y entre los puntos de la receta que Cristina comparte con las dos potencias y varios países de la región se encuentran la reforma de los organismos internacionales de crédito, la necesidad de promover el aumento de la demanda global, la regulación de los mercados financieros y el apoyo al desarrollo de bancos regionales (como el BID).
De todos modos, si bien los referentes del G-20 buscan una postura común para salir de la crisis, cada uno de ellos tiene sus prioridades: Estados Unidos apuesta al estímulo económico, Europa exige mayor regulación financiera y los países emergentes reclaman
ayuda a los más pobres, por lo que las coincidencias previas constituyen solo ideas de base ante los ambiciosos retos que afronta el Grupo de los 20.
Por caso, la situación internacional en la que más pretende influir la Argentina es la reforma del FMI: la Casa Rosada viene reclamando desde la cancelación de la deuda una reforma profunda del fondo, con mayor incidencia de los países emergentes y “sin
los condicionamientos” a los que han estado atados los países, que permita explicar su regreso para financiamiento externo luego de tantas críticas.
Sin embargo, los países del G-7 sólo proponen incrementar los medios financieros del FMI a fin de fortalecer la institución y mejorar su capacidad de intervenir con mayor rapidez y eficacia en países con dificultades económicas, sin que se modifiquen las condiciones para otorgar los créditos.
Estas condiciones, que incluye el cumplimiento de pautas de política económica y el visto bueno del organismo sobre la situación macroeconómica de los países asistidos, es rechazado en la Argentina, por lo que en ese caso quedaría afuera de los planes de asistencia.
La participación de la presidenta en la cumbre internacional coincidirá con el inicio de la campaña electoral en la Argentina tras el adelantamiento de las legislativas a junio próximo, una decisión tomada por la Casa Rosada a sabiendas de un temor que comparten todos los líderes mundiales: que la crisis económica puede convertirse fácilmente en una crisis política.
La visita de Cristina Kirchner a Londres tiene además una significativa importancia dado que la reunión coincide con el 2 de abril, fecha en la que se recuerda a los soldados caídos argentinos durante la guerra de 1982 por las Islas Malvinas entre Argentina y el Reino Unido.
Si bien la jefa de Estado volvió a plantearle el tema al primer ministro de Gran Bretaña, Gordon Brown, durante un encuentro que mantuvieron este fin de semana en Viña del Mar, es posible que utilice la cumbre del G-20 para dejar sentado su reclamo para que el Reino Unido cumpla con los reiterados pedidos para la apertura del diálogo por la soberanía del archipiélago.
El G-20 está compuesto por Argentina, Brasil, México, India, China, Sudáfrica, Rusia, Australia, Canadá, Francia, Alemania, Indonesia, Italia, Japón, Arabia Saudita, Corea del Sur, Turquía, Reino Unido, Estados Unidos y la Zona Euro. (NA)
Recibí las noticias en tu email
Accedé a las últimas noticias desde tu emailMás de 143 años escribiendo la historia de Tandil
Este contenido no está abierto a comentarios