Crítica por una suspensión
Señor Director:
Desde hace varios años concurro con mis sobrinos al Palacio Municipal a las 0 del 25 de mayo a cantar el Himno Nacional para recibir y celebrar el día de la patria.
Para quienes nunca asistieron, comento que es un momento muy emocionante, ya que allí nos convocamos cada año más vecinos que acompañados por la banda del Regimiento entonamos las estrofas de nuestra canción patria.
En mi familia siempre ha sido muy importante valorar las costumbres y tradiciones. A mi parecer ésta es una muy bonita y valorable costumbre que se estaba instalando en nuestra ciudad. Por esta razón siempre he llevado a mis sobrinos, para transmitirles no sólo una costumbre de Tandil sino también para fortalecer el amor a los símbolos patrios. Este año incluso llevé a mi abuela de 88 años para que viviera tan grato momento.
Anoche nos abrigamos y nos dirigimos a la Municipalidad. Mi sorpresa comenzó cuando una cuadra antes de llegar vimos la plaza casi sin iluminación, no estaba el tránsito cortado como en otras oportunidades, pero sí veíamos un gran número de gente en la vereda de la Municipalidad. Al llegar al lugar vimos que la Banda no estaba y tampoco estaba la “tradicional cocina” del regimiento que sirve chocolate caliente a los vecinos luego de cantar el Himno. Sólo había un montón de personas, entre ellos decenas de niños ilusionados de vivir aquel momento.
Todos nos preguntábamos qué pasaba, por qué no estaba la banda, y si escucharíamos los anunciados 21 cañonazos. Desde mi celular llamé a Radio Tandil para ver si ellos sabían qué estaba pasando y me dijeron que no tenían ninguna información.
Faltando cuatro minutos para las 0 pasó una persona caminando (quien daba a entender ser un funcionario municipal) y sin detener su marcha nos advirtió: – “¡se suspendió, eh!” y agregó que a las 21 desde el regimiento y ante la “probabilidad” de lluvia se había suspendido el acto.
Casi inmediatamente comenzaron a sonar las campanas de la Iglesia del centro anunciando el nuevo día. Al finalizar, todos los presentes de manera espontánea comenzamos a cantar el Himno sin banda pero sí acompañados de las bocinas de los autos que por allí pasaban. No dejó de ser un momento muy emotivo.
Me pregunto: El 25 de mayo de 1810 ¿no era un día lluvioso? (así al menos lo cuenta la historia y las imágenes del pueblo aquel día frente al Cabildo de Buenos Aires). La “probabilidad” de un chaparrón ¿puede impedir que se celebre un día patrio cuando ni un partido de fútbol se suspende así esté diluviando?
Acepto que puedan suspenderse los cuadros de baile folclórico que saben hacer miembros de la Peña El Cielito y del grupo La Portada por los equipos electrónicos que requieren, pero me da mucha pena que menospreciemos este momento y que ni la banda del Regimiento (que está preparada y formada para tocar bajo cualquier circunstancia climática) haya estado ausente un 25 de Mayo ya que sus miembros y sus instrumentos no corren peligro de mojarse pues se pueden ubicar debajo del balcón del Palacio Municipal. También me pregunto, ¿lo suspendió el Municipio o el Ejército?, de todas maneras fue una decisión de alguna de nuestras instituciones, aquellas que deben velar y fomentar el amor y respeto a la patria.
De más está decir que no cayó ni una gota y que lamento muchísimo lo ocurrido, fue muy grande la desilusión que nos llevamos todos los que estábamos presentes pero lo volveremos a intentar el 25 de mayo del año que viene (si no llueve).
¡Feliz Día de la Patria!
Eugenia Zubeldia
D.N.I. 22.671.404
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