Crónica de un argentino en México en plena pandemia
Asiduo lector del Diario, accedió a acercarnos una mirada más ?argentina? sobre la situación que se vivió en las zonas afectadas de México.
?Lo más importante es que cuando aparecieron los primeros enfermos se tomaron medidas (que en su momento parecieron exageradas), pero con el tiempo demostraron estar acertados, por ejemplo el ?consejo? de no salir de sus casas?, dijo Ricardo Biscali, apoyando ?sin querer- las recomendaciones que hizo el intendente Lunghi.
Por más que esté en contra de nuestras costumbres más arraigadas, otra recomendación que destacó fue ?no saludarse dándose besos o la mano?, pero también las menos populares: ?Que cierren los restaurantes, escuelas, shoppings, estadios de fútbol, etc. El Distrito Federal se convirtió en una ciudad fantasma, teniendo un perjuicio importantísimo, especialmente por el turismo que ya no llegó a México?.
La suspensión de las clases fue otro puntal, pero además ?apoyaron a los comercios con rebajas en los impuestos, pues al no poder abrir y no recaudar no podían pagar; prohibieron a las embarazadas ir a trabajar y otras medidas más?.
En cuanto a la reacción de la población, comentó que ?la gente (en todos los niveles sociales) acató todas las indicaciones que le dieron y eso hizo que la cosa no fuera tan grave como se pronosticaba?.
Para nuestro corresponsal, lo positivo que dejó la Gripe A fue que ?a partir de ese momento se formó la cultura de lavarse muy bien las manos con agua y jabón varias veces al día, usar gel antibacterial luego del lavado y a cada rato, en cada escritorio de las oficinas, en cada repartición pública, en los comercios, en los supermercados, en casi todos lados hay de esos geles y la gente los usa, eso ha perdurado en el tiempo y ya es una muy buena costumbre?.
Y el cierre fue una frase esperanzadora: ?Ya no existe el miedo por la Gripe A, la gente se acostumbró y ya es un recuerdo pero, los cuidados continúan y eso es lo bueno?.*
Recibí las noticias en tu email
Accedé a las últimas noticias desde tu emailMás de 143 años escribiendo la historia de Tandil
Este contenido no está abierto a comentarios