Cuádruple crimen: el karateca negó que controlara a su novia aunque le molestaba la amiga
En una carta enviada a su abogado Julio Beley y difundida a la prensa, Martínez analizó los puntos principales de la prisión preventiva dictada en su contra por el juez Guillermo Atencio y sostuvo que le parecía una "ridiculez".
El joven está acusado de ser partícipe necesario del homicidio de su novia, Bárbara Santos (29); la madre de ésta, Susana de Barttole (62); su hija, Micaela Gaelle (11), y su amiga, Marisol Pereyra (35).
Sobre los celos que según el fiscal lo llevaron a matar a Bárbara, afirmó que "es verdad" que no le gustaba mucho que su novia saliera con una amiga llamada Sofía porque cuando una vez fueron a bailar, esa joven "se apretó a tres o cuatro hombres distintos estando de novia".
"Yo pregunto, ¿eso es buena influencia?. No hay que ser hipócrita, ¿a qué hombre le gustaría que su novia salga con esta chica?", aseguró el karateca en la carta y negó haber llamado alguna vez "trola" a Bárbara.
Respecto de su obsesión con la joven, dijo que "por supuesto" que no la dejaba sola y que él la llevaba al trabajo porque ella entraba a las 6. "Yo no la dejaba porque la cuidaba y la amaba, no por otra cosa", remarcó.
"Hablan como si yo la seguía como un detective. No te olvides que trabajaba y estudiaba y los fines de semana iba a ver a mi familia en Berisso. ¿Acaso acosarla es ir a la noche a la casa de ella?. Era el único momento que tenía", afirmó.
"Todo me parece una locura Julio (Beley, su abogado)", resume Martínez y dedica varias páginas a desmentir a las amigas de Bárbara que cuestionaron sus actitudes.
El imputado afirma que el fiscal "no busca la verdad sino la comodidad" y que también notó "parcialidad en el juez".
"Si supuestamente una segunda persona mató a todas por mi y yo me quedé de campana, por qué el juez escribe que la muerte de Micaela, Susana y Marisol se atribuye a que no me reconozcan", se preguntó el acusado.
En base a un informe de empresas de celulares, a Martínez se le atribuye haber estado a las 22.15 de la noche del crimen cerca de la casa de Bárbara, pero él asegura que estaba en la suya, la llamó desde allí y que la explicación técnica es la antena que capta su vivienda estaba saturada y pasó a otra.
"Propongo que una persona llame desde mi casa, en el patio, hasta lo de Barby en el mismo día y horario (sábado 22.15) a ver qué antena toma esa llamada", dice Martínez.
Respecto de uno de los vecinos que más lo compromete, Oscar Paniagua, dijo que "no lee lo que firma" en alusión a sus dichos sobre que la madrugada del homicidio lo vio llegar en auto a su casa y golpear en forma violenta el portón, cuando él -asegura- estaba durmiendo.
También cuestionó al remisero Marcelo Tagliaferro, que lo reconoció en rueda de presos como quien recibió a Marisol en la casa, y dijo que lo vio en el diario y en todos los canales.
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