Cuando la cuenta no cuenta
A Sergio ?Maravilla? Martínez se le presentó uno de los combates, por lo menos en lo previo, más difíciles de los que tuvo sostener, salvo, claro está, su enfrentamiento con Antonio Margarito, cuando aún era un novato para semejante boxeador.
Además de tener que soportar enfrente a un tremendo aporreador como es Kermit Cintron, también ponía en juego su título interno del Consejo Mundial de Boxeo, lo que significaba que de perder el combate también resignaría la chance con Vernon Forrest para poder consagrarse campeón regular, aun cuando el norteamericano le viene esquivando en forma llamativa.
Los dos primeros rounds fueron de Cintron, después vino su desesperación porque a partir del tercero no supo más que hacer con ese juego enmarañado de un zurdo que lo desafiaba con las manos a la altura de las rodillas y que sacaba las manos, partiendo indistintamente con izquierda o con derecha sorprendiéndolo siempre. El retador entró en el baldío de ideas. Solamente pudo demostrar su impotencia llamando a Martínez a pelear. El argentino siguió bailoteando a su alrededor ganando todos los rounds hasta el séptimo, en el que lo conectó con un directo en plena barbilla y Cintron se derrumbó aduciendo, sin ninguna vergüenza, un cabezazo que nunca existió. La cuenta llegó a diez y así se escuchó perfectamente en la televisión, aun cuando había sonado una antirreglamentaria campana a los siete segundos. Allí pareció terminar todo pues Martínez se encaramó con gesto triunfal en las cuerdas de un rincón neutral y los segundos de ambos boxeadores empezaron a pasearse por el ring. Al mismo tiempo Cintron, con una seria cortadura sobre su ojo izquierdo, producto de la derecha del argentino y un hematoma en el pómulo derecho, seguía pretendiendo que su caída fuera producto de un cabezazo. Vino la sorpresa luego de algunos minutos de vacilación. La pelea continuaba porque dieron por válido el campanazo que detuvo la cuenta. Maravilla se anotó el octavo, el once y el doce, round en el que el parcialísimo referí Frank Santore Jr. le descontó un punto, sin saberse por qué. La Lederman Card, que es una tarjeta no oficial le daba seis puntos de ventaja al argentino, sin el descuento. En los guarismos oficiales dos jurados (o algo parecido) dieron 113-113 y el único honesto, Tom Kaczamarek, 116-110 a favor del campeón. Por suerte la diferencia que estableció Martínez en el ring fue muy amplia, evitando así un robo alevoso.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailSergio Escobar
El 12 de febrero en un lugar de la provincia de Buenos Aires que no se dio a conocer, el tandilense Sergio Escobar le ganó por puntos en cuatro rounds a Marco Antonio Soraire. Ahora, está programado para el día 19 de este mes, es decir para mañana, en la ciudad de Chacabuco, a 10 rounds frente a Nazareno Gastón Ruiz, ex campeón argentino, reciente perdedor por estrecho margen de puntos frente al campeón Aldo Nazareno Ríos y que cuenta en su haber con 38 peleas. Lo de la falta de equivalencias sería lo de menos, pasa todos los días en todo el país, el otro detalle es que no median los doce días que marca el reglamento entre pelea y pelea. Nos quedan pocas dudas de quién es el mentor de esta pelea y no es de Tandil. Hagamos la salvedad.
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