Cuatro miradas jóvenes acerca de ?El organito?
Todos estudian teatro en la Facultad de Arte. Con una amplia trayectoria para la edad que tienen, hoy se animan a poner en su piel a los complejos personajes de los hermanos Discépolo.
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-¿Qué desafíos se plantean al momento de interpretar los personajes de Discépolo?
Pilar: -En primer lugar hay que destacar que son personajes complejos, que a primera vista parecen simples, a mi entender, se van construyendo desde lo externo, hacia dentro, en un tránsito bastante complicado, de emociones muy distintas entre sí, que van desde la angustia a la risa.
Gastón: -Es así, fue el mayor desafío que enfrenté… que enfrentamos –dice sonriendo-, llevar a cabo un personaje exaltando su particularidad pero haciéndolo a la vez creíble para el espectador, sin agotar sus posibilidades, a la vez de encontrarle aquello con lo que el público se sorprenda. Es decir, encontrar aquello que tiene el personaje (tan común y tipificado) que sorprenda al espectador.
Pilar: -En primer lugar hay que destacar que son personajes complejos, que a primera vista parecen simples, a mi entender, se van construyendo desde lo externo, hacia dentro, en un tránsito bastante complicado, de emociones muy distintas entre sí, que van desde la angustia a la risa.
Gastón: -Es así, fue el mayor desafío que enfrenté… que enfrentamos –dice sonriendo-, llevar a cabo un personaje exaltando su particularidad pero haciéndolo a la vez creíble para el espectador, sin agotar sus posibilidades, a la vez de encontrarle aquello con lo que el público se sorprenda. Es decir, encontrar aquello que tiene el personaje (tan común y tipificado) que sorprenda al espectador.
-¿Que dirían sobre sus personajes?
Iván: -Interpreto a Felipe “el hombre orquesta”: Un artista callejero enérgico y carismático, de una psicología simple, sabe lo que quiere y acepta cualquier condición para obtenerlo.
Gastón: -Con Pilar y Cristian compartimos “el lazo sanguíneo”… interpreto a Nicolás, el hijo mayor, es el que lleva adelante uno de los más grandes conflictos en la obra ya que cuestiona aquello que está viviendo y se resuelve a cambiarlo. Es un personaje seguro de lo que quiere pero con mucho miedo de dejar aquella poca seguridad que encuentra en la familia. Es a la vez sensible y fuerte, y en su interior se desarrolla una gran lucha entre lo que “debe” hacer y lo que tiene que hacer por necesidad para cambiar lo que lo rodea
Pilar: -El personaje que hago se llama Florinda, es una chica de 17 años, tosca, por momentos mimetizada con sus hermanos “con sueños de ser”, muy pegada a su mamá, y la predilecta de su papá. Entre ella y sus padres hay una constante relación de interés. Florinda es sensible, al punto de escapar, al punto de querer sacar a su mamá de esa casa y de la situación en la que vive. Pero también interesada, al punto de atender a Felipe por monedas y de contentar al padre por vestidos y zapatos. El personaje se maneja en esa dualidad, el interés que mamó de su casa, y la enseñanza de la supervivencia de la más fuerte.
Cristian: -Interpreto a Humberto, de apodo “Payasito”, si bien presenta algunas dificultades físicas y mentales, tiene en claro las reglas de la supervivencia, por lo que a veces aprovecha sus dificultades para obtener más ventajas que los otros.
Iván: -Interpreto a Felipe “el hombre orquesta”: Un artista callejero enérgico y carismático, de una psicología simple, sabe lo que quiere y acepta cualquier condición para obtenerlo.
Gastón: -Con Pilar y Cristian compartimos “el lazo sanguíneo”… interpreto a Nicolás, el hijo mayor, es el que lleva adelante uno de los más grandes conflictos en la obra ya que cuestiona aquello que está viviendo y se resuelve a cambiarlo. Es un personaje seguro de lo que quiere pero con mucho miedo de dejar aquella poca seguridad que encuentra en la familia. Es a la vez sensible y fuerte, y en su interior se desarrolla una gran lucha entre lo que “debe” hacer y lo que tiene que hacer por necesidad para cambiar lo que lo rodea
Pilar: -El personaje que hago se llama Florinda, es una chica de 17 años, tosca, por momentos mimetizada con sus hermanos “con sueños de ser”, muy pegada a su mamá, y la predilecta de su papá. Entre ella y sus padres hay una constante relación de interés. Florinda es sensible, al punto de escapar, al punto de querer sacar a su mamá de esa casa y de la situación en la que vive. Pero también interesada, al punto de atender a Felipe por monedas y de contentar al padre por vestidos y zapatos. El personaje se maneja en esa dualidad, el interés que mamó de su casa, y la enseñanza de la supervivencia de la más fuerte.
Cristian: -Interpreto a Humberto, de apodo “Payasito”, si bien presenta algunas dificultades físicas y mentales, tiene en claro las reglas de la supervivencia, por lo que a veces aprovecha sus dificultades para obtener más ventajas que los otros.
El Shakespeare argentino
-¿Que sienten al interpretar grotesco criollo?
Gastón: -Al trabajar el género noté que como actor debo poner mucha energía en juego. Me sucede que siento estar en otra época pero tratando un tema que hoy es moneda corriente en nuestra realidad. Son muchas las emociones que me atraviesan porque el personaje oscila entre el odio, la desolación, la bronca, la compasión, y todo dentro de un marco donde las emociones están a flor de piel
Cristian: -Particularmente, Discépolo me fascina, me encanta su dramaturgia. Es un autor que sigue siendo contemporáneo “es el Shakespeare argentino” pero con un poder de síntesis que pasa en pocas palabras de una situación a otra, de hacerte reír, a hacerte llorar, de conflicto en conflicto, que te atrapa. Su escritura tiene un poder de síntesis increíble, no escribe una palabra de más. Y siempre te muestra lo que no queremos ver pero que en realidad vemos todo el tiempo en nuestra sociedad. Por eso será siempre un clásico. Es popular y es fabuloso que sea argentino.
-¿Que sienten al interpretar grotesco criollo?
Gastón: -Al trabajar el género noté que como actor debo poner mucha energía en juego. Me sucede que siento estar en otra época pero tratando un tema que hoy es moneda corriente en nuestra realidad. Son muchas las emociones que me atraviesan porque el personaje oscila entre el odio, la desolación, la bronca, la compasión, y todo dentro de un marco donde las emociones están a flor de piel
Cristian: -Particularmente, Discépolo me fascina, me encanta su dramaturgia. Es un autor que sigue siendo contemporáneo “es el Shakespeare argentino” pero con un poder de síntesis que pasa en pocas palabras de una situación a otra, de hacerte reír, a hacerte llorar, de conflicto en conflicto, que te atrapa. Su escritura tiene un poder de síntesis increíble, no escribe una palabra de más. Y siempre te muestra lo que no queremos ver pero que en realidad vemos todo el tiempo en nuestra sociedad. Por eso será siempre un clásico. Es popular y es fabuloso que sea argentino.
-¿Cómo fueron convocados para esta puesta en escena?
Iván: -Había hecho el protagónico de la obra “Juegos a la hora de la siesta”, con Cero Grupo Teatro, quedé super contento con los resultados. Por otro lado, seguí todo el proceso de “Stéfano”, haciendo montaje escenográfico, y ésta fue la oportunidad de poner en práctica toda la teoría que aprendimos en la Facu sobre Discépolo.
Cristian: Para interpretar el personaje de Humberto me convocó Marcelo. Me llamó para integrar el elenco y acepté de una, sin siquiera leer el texto, porque siempre quise hacer alguna obra de Discépolo, como también sueño algún día con hacer alguna de Shakespeare. Además, las puestas de Marcelo son muy interesantes y hace tiempo que tenía ganas de laburar un grotesco, ya que era un estilo o poética que nunca había transitado, sólo la tenía estudiada teóricamente, así que ni bien me llamó le dije que sí sin pensarlo. Y hoy estoy más que feliz con esta obra.
Iván: -Había hecho el protagónico de la obra “Juegos a la hora de la siesta”, con Cero Grupo Teatro, quedé super contento con los resultados. Por otro lado, seguí todo el proceso de “Stéfano”, haciendo montaje escenográfico, y ésta fue la oportunidad de poner en práctica toda la teoría que aprendimos en la Facu sobre Discépolo.
Cristian: Para interpretar el personaje de Humberto me convocó Marcelo. Me llamó para integrar el elenco y acepté de una, sin siquiera leer el texto, porque siempre quise hacer alguna obra de Discépolo, como también sueño algún día con hacer alguna de Shakespeare. Además, las puestas de Marcelo son muy interesantes y hace tiempo que tenía ganas de laburar un grotesco, ya que era un estilo o poética que nunca había transitado, sólo la tenía estudiada teóricamente, así que ni bien me llamó le dije que sí sin pensarlo. Y hoy estoy más que feliz con esta obra.
-¿Que les ha aportado a su formación esta obra?
Pilar: -Primero, ganas de seguir actuando. Segundo, experiencia de trabajar con profesores de la facultad como Gabriela Pérez Cubas, que hacen que todo lo que uno aprende se vuelva en un ejemplo concreto, en el trabajo conjunto. Y por el otro lado, trabajar con actores de tanta trayectoria como Gustavo Lazarte. En lo personal, con muchas ganas de seguir formándome más en lo que tiene que ver con la puesta en escena, la escenografía, el armado de la obra, el proceso creativo, que lleva en su interior ensayos, crisis, reacomodamientos, crecimientos personales y grupales, entre otras cosas.
Gastón: -La obra me permitió, al tener que componer un personaje, poner en práctica los conocimientos que me aportó estudiar en la Facultad con respecto a lo corporal e indagar en una forma de expresarme oralmente menos cotidiana para mí. Así que creo que la obra me dejó como mejor enseñanza la noción de que efectivamente existe un espacio donde puedo transformar mi cuerpo en función de un personaje de cierto momento histórico que posee expectativas externas de un director.
Pilar: -Primero, ganas de seguir actuando. Segundo, experiencia de trabajar con profesores de la facultad como Gabriela Pérez Cubas, que hacen que todo lo que uno aprende se vuelva en un ejemplo concreto, en el trabajo conjunto. Y por el otro lado, trabajar con actores de tanta trayectoria como Gustavo Lazarte. En lo personal, con muchas ganas de seguir formándome más en lo que tiene que ver con la puesta en escena, la escenografía, el armado de la obra, el proceso creativo, que lleva en su interior ensayos, crisis, reacomodamientos, crecimientos personales y grupales, entre otras cosas.
Gastón: -La obra me permitió, al tener que componer un personaje, poner en práctica los conocimientos que me aportó estudiar en la Facultad con respecto a lo corporal e indagar en una forma de expresarme oralmente menos cotidiana para mí. Así que creo que la obra me dejó como mejor enseñanza la noción de que efectivamente existe un espacio donde puedo transformar mi cuerpo en función de un personaje de cierto momento histórico que posee expectativas externas de un director.
La invitación
-¿Qué le dirían al público para motivarlos a ver la obra?
Cristian: -Que venga y disfrute de un buen espectáculo, llore, ría, se emocione y reflexione junto a nosotros y junto a un clásico.
Iván: -Que si bien es una obra que fue escrita en 1925, hoy está tan vigente que nos puede hacer reflexionar a todos de la realidad social que viven millones de argentinos y frente a la cual es preciso hacer algo. Además acercarse al teatro es siempre una actividad regocijante y nos deja algo, y creo que “El organito” cumple con eso, con darle al espectador más que una hora de espectáculo, sino brindarle un momento de reflexión y entretenimiento.
-¿Qué le dirían al público para motivarlos a ver la obra?
Cristian: -Que venga y disfrute de un buen espectáculo, llore, ría, se emocione y reflexione junto a nosotros y junto a un clásico.
Iván: -Que si bien es una obra que fue escrita en 1925, hoy está tan vigente que nos puede hacer reflexionar a todos de la realidad social que viven millones de argentinos y frente a la cual es preciso hacer algo. Además acercarse al teatro es siempre una actividad regocijante y nos deja algo, y creo que “El organito” cumple con eso, con darle al espectador más que una hora de espectáculo, sino brindarle un momento de reflexión y entretenimiento.
Para agendar
Funciones de hoy y mañana, a las 21, y domingo a las 20, en La Fábrica, Pinto 367. Entradas anticipadas con descuento en Yrigoyen 560, hasta el sábado al mediodía.
Más de 143 años escribiendo la historia de Tandil
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