Damnificados por un segundo robo en 15 días convocan a las víctimas a denunciar los casos
Tal como sucediera dos semanas atrás, Pedro y Angélica de Barbieri sufrieron los efectos de un robo ocurrido en Talleres Vial, la empresa familiar ubicada en la Ruta Nacional 226, entre La Blanqueada y el barrio Arco Iris.
Las víctimas comentaron a Multimedios El Eco que, si bien pudieron recuperar por sus medios los elementos robados, es necesario que los vecinos realicen las denuncias, ya que ?no hay quinta en la zona en la que no haya habido robos?.
Angélica de Barbieri explicó que el último viernes, al llegar a la empresa, ?nos encontramos con que habían violentado una chapa del galpón y habían cortado todos los cables de las máquinas de soldar. Se llevaron cuanto cable había, al igual que baterías del tractor, su cargador y cubiertas, así como la chatarra que había adentro de latas de 20 litros?.
Añadió que ?como 15 días antes nos habían entrado y robado, lo que era medianamente importante lo empezamos a poner adentro del galpón?.
La mujer dijo que en forma inmediata avisaron a la policía, ?que en este caso vino enseguida y no como la otra vez, en que tardó dos días y medio en llegar. En aquel momento vino luego de que salió la nota en los diarios?, cuestionó.
Esta vez fue diferente, ya que ?se hizo todo, con la exposición y los croquis del perito?.
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La víctima dijo que posteriormente ?un vecino nos avisó que en un predio lindero abandonado, de carrocerías Rodríguez, tenían escondido todo. Se conoce que lo dejaron para ir llevándoselo con tranquilidad?, acotó y aclaró que ?no lo encontró la policía, sino nosotros?.
Para dar una idea de la magnitud de los efectos robados, Angélica de Barbieri dijo que ?llenamos la caja de la camioneta con las cosas que nosotros mismos recuperamos?, aclarando que del robo anterior nada fue hallado.
Pedro Barbieri comentó que ?el viernes, cuando llegué a las 7.45, los perros estaban en la parte de afuera, por lo que automáticamente pensé que levantaron una chapa y entraron?.
Analizó que los ladrones ?actuaron con toda la tranquilidad del mundo, ya que dejaron las tuerquitas de la batería en la parte de arriba y luego sacaron los cables de cobre y bronce. De eso no recuperamos nada. Son cosas muy caras, pero habrá que tirar para adelante?, dijo resignado.
Tierra de nadie
Angélica de Barbieri enfatizó que ?lo triste de todo lo vi el sábado, porque después de haber atendido a la policía, que vino dos veces, y seguir con el trabajo normal, empecé a buscar a un cliente nuestro que me dijo que en una semana le entraron dos veces. Lo buscaba para que hagamos algo juntos, pero la casa quinta en la que entraba para ver dónde vivía, a todos le habían robado?, sentenció.
Cuestionó que ?la gente se queda tranquila. En la zona no hay uno al que no le hayan robado. Incluso a un chico le balearon el perro, pero no denunció. Si la policía no se entera tampoco va a investigar?, planteó.
Posteriormente advirtió que ?esto se está convirtiendo en tierra de nadie? y añadió que tras el nuevo robo ?venimos a la madrugada cada dos o tres horas. Pero así no se puede vivir?.
Por otra parte reconoció que, ?por comentarios de clientes y amigos, el móvil de la policía pasa por acá. Pero ahora los ladrones entran por atrás, luego de cortar alambres. Hay una impunidad total y no le tienen miedo a nada?.
La indignada víctima acotó que pidió en la Seccional Tercera que se inspeccionen ?lugares donde compran todo lo que funden y que pregunten a quién se lo compraron. No debe ser tan difícil averiguar lo que pasa?.
?Uno labura para tener un estándar de vida medianamente normal, no para que venga un Juan de los Palotes y te saque lo que tenés?, finalizó. *
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