Daños y pintadas en Martín Rodríguez
La directora del Instituto Brigadier General Martín Rodríguez denunció en la Seccional Tercera que desconocidos habían colocado cadenas con candados en los portones de acceso al establecimiento, además de encontrar pintadas con aerosol en diversas paredes.
Ante lo ocurrido en el local escolar lindero a la parroquia Nuestra Señora de Begoña, en la dependencia policial se inició una causa por “Daño”.
El párroco Héctor Baiza explicó a El Eco Multimedios que “cuando vinieron los alumnos se encontraron con todos los portones cerrados y con candados, por lo que hubo que esperar que venga la directora y que abriera. Un vecino que atiende la guardería vino con un martillo, rompió el candado y se pudo abrir”.
En conclusión “en lugar de entrar a las 7.30, los chicos ingresaron como a las 8”.
El sacerdote consideró “lamentable” el caso debido a que “estamos perdiendo responsabilidad, valores humanos y -en la parte educativa- se está viniendo todo abajo”.
Sobre los responsables del hecho, dijo: “No sé si son muchachones o muchachitos, si es un desquite de escuela a escuela ya que a fin de mes está la Farándula y a lo mejor vienen para provocarlos. Pero es una lástima porque pintan, echan a perder los portones, etc.”.
El cura recordó que hace unos meses “pusieron cemento en la cerradura y no se podría abrir, en tanto que en la Iglesia hubo pintadas esta semana”.
Recibí las noticias en tu email
Accedé a las últimas noticias desde tu emailAcotó que “las dos veces lo solucionamos rápido y el Instituto dio clase toda la mañana”.
Admitió “la clara preocupación porque estamos a diez días de la Farándula” y destacó que “tuvimos la visita de la inspectora, a la que enseguida le avisé, y tuve todo el respaldo que podíamos tener”.
La directiva dijo que “nuestros chicos están muy preocupados y hasta en algún punto se sentían culpables porque decían que los otros cursos (que no participan de la Farándula) quedaban afuera”.
En otro momento de la nota con el programa “Vení mañana” (Tandil FM 104.1), la educadora señaló que una de las inscripciones de las pintadas era “Epoca de guerra” y aclaró que “no tenemos guerra entre colegios porque los chicos del Instituto tienen muy buena relación con todos”.
Denunció que sufrió “un lockout, por traducción literal del inglés, ya que quedé encerrada del lado de afuera”.*
Más de 143 años escribiendo la historia de Tandil
Este contenido no está abierto a comentarios