De cada 30 alumnos tandilenses, cinco son disléxicos sin diagnóstico

Hoy de 8.30 a 12.30 en el Centro Cultural Universitario, en Yrigoyen 662, se dictará una charla sobre dislexia, organizada por el grupo Dislexia Tandil y la Facultad de Exactas de la Unicén. La misma será de entrada libre y gratuita y no requiere inscripción. Dos psicopedagogas especializadas en la problemática serán las encargadas de la exposición.

Patricia Aparicio, del grupo Dislexia Tandil, explicó que “se va a hablar de dislexia, y las dificultades asociadas” y recordó que se trata de  “una dificultad específica del aprendizaje que especialmente afecta leer con fluidez, y eso les complica la comprensión lectora”.

“Estamos hablando de un porcentaje muy alto en todas las aulas de las escuelas. En un grupo de 30 alumnos tenemos siete con dificultades de aprendizaje, de los cuales cinco son disléxicos sin diagnóstico”, expuso. Y consideró que eso se debe a “desconocimiento en general de los docentes y las familias, es un tema que no está muy difundido, por eso nos hemos unido para hacerlo”.

 

Signos de alarma

 

“El diagnóstico lo deben hacer las psicopedagogas pero los docentes pueden conocer los signos de alarmas. Por ejemplo, es el chico que generalmente le cuesta leer, escribir, omite sílabas o las invierte o separa mal las sílabas”, indicó.

Y explicó que “la dislexia no es una enfermedad, por lo tanto no tiene cura. El niño será disléxico toda su vida, puede mejorar, pero la problemática lo va a acompañar durante toda la vida. En salita de cinco siguen dibujando igual que en salita de tres, generalmente no les interesa aprender las letras, en primaria se empieza a ver una gran diferencia con sus compañeros. Tienen dificultad para contar dinero, para aprender la hora con agujas”.

“Hay que hacer adecuaciones en las escuelas para que ellos puedan mostrar por otro camino que realmente han aprendido lo que les han enseñado”, sostuvo.

En tanto, Graciela Santos aclaró que “hay estrategias y las tecnologías ayudan mucho a compensar estas dificultades. Por ejemplo, hay programas en los que los chicos pueden dictar a la computadora y de esa manera escriben más fácilmente. Por eso, desde la Facultad de Exactas nos interesa que nuestros alumnos del profesorado puedan formarse en este tipo de dificultades de aprendizaje”.

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