De vacaciones, los chicos de La Tribu disfrutaron ayer de una entretenida jornada a pleno bowling
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En la segunda semana de vacaciones de invierno, alrededor de treinta chicos del centro de referencia La Tribu, ubicado en el barrio Villa Aguirre, pasaron ayer una mañana muy especial en el bowling Palotes, ubicado en el complejo Carrefour, de avenida Del Valle 344, en el marco de las actividades que se están desarrollando desde el centro para que los chicos disfruten a pura risa y aprendizaje.
Mientras los más pequeños seguían jugando en compañía de adolescentes, los referentes del Taller de Expresión Cultural Silvana Cetrone y Juan Zarini (también se desempeña como operador de calle), compartieron con este Diario los detalles y contaron cómo vienen desarrollando los trabajos en el centro de referencia.
“Esta actividad forma parte de las programadas en vacaciones, donde tratamos de hacer salidas recreativas o actividades distintas de las que hacemos todo el año, y la idea de venir al bowling en realidad surgió porque Juliana -la dueña de acá de Palotes- siempre nos ha prestado el lugar, siempre contamos con su apoyo, así que hicimos el contacto con ellos y vinimos”, explicó Silvana Cetrone.
Por su parte, Juan Zarini contó que participaron alrededor de 30 chicos de distintas edades y detalló que “la idea era que los adolescentes empiecen a tomar también responsabilidades, en base a cuidar los grupos y estar en la gestión de las salidas en conjunto con nosotros”.
“El objetivo era salir del barrio y que conocieran otros lugares, disfrutar y pasarla bien”, indicó Cetrone, mientras que su compañero contó que la respuesta de los chicos fue “muy buena, están bastante entretenidos con el juego, les gusta”.
Dentro de las demás actividades, detallaron que “el viernes hicimos una salida que consistió en un paseo por el Parque del Bicentenario, hicimos una caminata por las sierras y terminamos en el Dique con los juegos. Después, el martes hicimos una especie de cine en La Tribu, miramos una película, y este viernes vamos a hacer un karaoke”.
El trabajo
en el centro
Consultados sobre cómo se viene desarrollando el trabajo en La Tribu en términos generales, Zarini contó que “viene bien, hay bastantes chicos yendo a los talleres y a la vez, lo que queremos es generar en los chicos esta relación entre los distintos talleres”.
No obstante, el operador de calle advirtió que “se hace difícil a veces con el tema de las becas y subsidios que no bajan, se dificulta mantener y sostener los espacios. A veces la falta de recursos complica un poco lo cotidiano del taller, sabiendo que con ellos podríamos hacer mayor cantidad de cosas”.
Resaltó que la intención es “un poco también hacer carne a los chicos del proyecto, ellos tienen más ganas de nosotros que llegue el bombo con platillos en el caso de la murga más que nada”.
Mientras tanto, su compañera señaló que “en esta salida tratamos de integrar a todos los talleres y hoy vinieron alrededor de 25 chicos, pero en realidad en La Tribu hay alrededor de 50 a 60 chicos que vienen constantemente a los talleres que estamos teniendo. Es un buen número, en relación a lo que dice Juan en el tema beca y recursos, también se hace difícil”.
Lo que falta
Ambos situaron como primordial que se regularice el pago de las becas. “Eso sería lo primordial. Después obviamente me parece que los recursos, cualquier cosa será bienvenida”, señaló Zarini.
“Para los distintos talleres siempre hay algo necesario y fundamental, por ejemplo, en el taller de expresión cultural -donde trabajamos con la murga- necesitaríamos instrumentos, tenemos algunos pero la cantidad de chicos que van al taller sobrepasa lo que tenemos”. También contó que “hay chicas que van al taller de acrobacia en telas y se necesita trapecio, colchonetas y demás”.
Por otro lado, informaron que están llevando adelante una campaña solidaria para recaudar libros para un nuevo espacio de literatura que se abrirá en el centro.
Por último, en cuanto a la panificadora del centro, contaron que “viene trabajando bien, se ha acercado un par de madres, está creciendo y es la que nos abastece la merienda de los chicos”.*
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