Decepción ciudadana
Señor Director:
Entre 1913 y 1917 se remodeló la Plaza Independencia por orden del señor intendente don Antonio Santamarina Alduncin.
Para ese proyecto fueron ordenadas a Francia bellísimas piezas de arte de inmobiliario público que instaladas, deleitaron a los habitantes del pueblo de aquel entonces.
En la actualidad varias de esas piezas, hoy irrecuperables, las hemos perdido por diversos motivos que no hemos descifrado ni defendido: robos, destrucción, desmantelamiento? de las cuales hoy, algunas conservamos, otras no, me refiero ciertamente a las farolas francesas, obras del escultor francés, diseñador, fundidor, don Val d\’one, artista reconocido hoy y siempre como un artesano del mundo.
Hace aproximadamente un año hice público mi reclamo de porqué el despojo y por orden de quién fueron retiradas las farolas francesas mencionadas, sin autorización pública de su lugar original, nuestra Plaza Independencia.
Como cosa común, los problemas no se enfrentan y por ende no se solucionan, ni como ciudadano, ni como hijo de Tandil, no fui ?anoticiado? o recibí respuesta alguna de las autoridades o profesionales o responsables que ejecutaron esta obra. Por seguimiento personal del caso, las encuentro (para mi decepción) instaladas (muy mala idea), detrás del Parque Independencia, siguiendo la línea a algo que se parece a escalones de granito que bajan hasta cercanías del Lago, algunas se encontraban conectadas entre sí por cables aéreos, pero hoy ya no están, los han cortado y robado… ¿Cómo es posible que profesionales o dirigentes de ideas urbanísticas brillantes, que han tenido y tienen en sus manos libros, que les hablan, les enseñan de cómo se deben hacer las cosas, ponen en medio de la nada obras de arte al alcance de predadores? ¿Quién o quiénes son responsables? ¿Los que las instalaron allí un lugar totalmente inadecuado o el que arroja una piedra y las destruye?
Reclamé por los medios que las farolas estaban y están en peligro de destrucción constante. Como todos sabemos, las farolas contienen una columna de fundición labrada que sostiene un bello cabezal de 8 caras de cristal enmarcadas con delicadas molduras de fundición de formatos de ángulo decadente siendo la parte superior más grande, acentuando su belleza. Las instalaciones sobre el agreste terreno han sido realizadas sin una base adecuada, si se les apoya las manos se mueven hacia los lados, están conectadas con cuatro bulones al suelo que se observan cuatro tuercas expuestas de la misma medida? digo con estos detalles que vas con una sola llave en la soledad del paraje y ¡te llevas la farola completa! Los cabezales se encuentran semidestruidos, torcidos de golpes de piedras recibidos, y lo más grave que sucede hoy es que faltan dos cabezales, sólo quedaron (por ahora) las columnas desnudas. Invito a todos aquellos que aman a Tandil, que cuiden el patrimonio de la ciudad que es de todos nosotros a que se detengan un momento y observen con sus propios ojos lo que estamos perdiendo, pido, reclamo, como tandilense de médula, acción inmediata a quien corresponda tomar acciones positivas para la conservación de nuestros monumentos, de nuestra historia.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailElías Estanislao Peuscovich
Más de 143 años escribiendo la historia de Tandil
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