Decretaron la detención del acusado de matricidio al aguardo de definiciones médicas sobre su imputabilidad
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Juan Facundo Fernández (31), quien le puso fin a la vida de su madre, Silvia Alejandra Ordóñez (54) en su casa de la calle Basílico 1450 el martes 13, permanece internado en Salud Mental, bajo custodia policial, al aguardo de definiciones que hacen a su futuro procesal.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailDe hecho, ayer se confirmó que a pedido del fiscal Gustavo Morey, desde la Justicia de Garantías se decretó la detención del acusado del homicidio, mientras que aún no se le ha podido tomar declaración indagatoria frente a su estado de salud mental.
En efecto, ayer el señalado fue trasladado a la ciudad de Azul, donde peritos psiquiatras mantuvieron la primera entrevista, dejando sentado que Fernández no está en condiciones se someterse a una audiencia para prestar declaración.
Bajo este escenario, se pautó una nueva cita para el lunes con los mismos profesionales, quienes allí determinarán qué pasos seguir para con el paciente detenido, principalmente en lo que concierne a su tratamiento psiquiátrico de cara a poder establecer qué figura penal optar, o si se está frente a un hombre que no comprendió la criminalidad del acto y debe ser declarado inimputable.
A la par de las diligencias optadas para con el señalado, comienza a especularse como hipótesis a trabajar, la posibilidad concreta de que de mantenerse bajo ese estado mental, podría optarse por medidas preventivas de seguridad y salud para con el detenido. A saber, cabría la posibilidad de que hasta tanto los especialistas resuelvan un diagnóstico sobre el estado de salud, se resuelva una medida de seguridad preventivamente, en algún instituto cerrado para que el detenido se atenga a un tratamiento compulsivamente, ya que voluntariamente no lo hizo, según consta en su historia plasmada en el expediente.
De todas maneras, aclararon desde la pesquisa, tampoco hay muchos reductos de esas características que ofrezca el Servicio Penitenciario, por lo que la situación resulta compleja de resolver.
Más testigos
En paralelo, la instrucción incorporó más testimonios que hacen al entorno de la víctima y victimario, redundando en lo que ya se conoció sobre la conflictiva relación a partir del cuadro psicótico que padecía el acusado.
Añadiéndose al respecto, que los episodios de violencia contra su madre se habían acrecentado en cuanto al tenor de los mismos en el último tiempo, como así el temor que evidenciaba la madre para con las reacciones de su hijo.
El caso
Como se detalló en ediciones pasadas, la causa caratulada “Homicidio agravado por el vínculo” la instruye el fiscal Gustavo Morey, mientras que el aprehendido fue sorprendido por la policía en la escena, minutos después del crimen. Según la investigación, llamó a un amigo y le confesó: “Maté a mi mamá”. Ante esa tremenda declaración, a las 11.35, el testigo se comunicó al 101 de emergencias y dio aviso de lo sucedido.
Cuando los efectivos de la Seccional Cuarta y de la Policía Local arribaron a la vivienda de Basílico 1450, el amigo de Juan Facundo Fernández ya estaba en el lugar y les entregó las llaves del domicilio. Había mantenido un breve contacto con el homicida y lo había encerrado en el interior del domicilio por temor a que pudiera atacarlo.
Entonces, la policía abrió la puerta principal, encontró a Fernández y lo puso a resguardo, además de evitar cualquier reacción con la que pudiera agredir a otras personas. Sin embargo, trascendió que estaba tranquilo y que no opuso mayor resistencia.
De inmediato, una comisión policial recorrió los ambientes de la casa, atravesó un galpón y dio con una tercera dependencia, donde encontró el cadáver de Silvia Ordóñez. La mujer yacía sobre el piso, de costado y estaba tapada con una manta.
Tras preservar la escena del asesinato, el comisario de la Seccional Cuarta Darío Fresco y el jefe Distrital Rubén Frassi convocaron al fiscal Morey, quien coordinó la investigación desde el principio. En tanto, cerca de las 13, los peritos de la Policía Científica comenzaron a levantar rastros y secuestraron gran cantidad de elementos importantes para la causa.
Por la tarde, se informó que la operación de autopsia estableció que la muerte se produjo por un paro cardiorrespiratorio por asfixia mecánica, a raíz de un estrangulamiento a lazo. Además, el cuerpo presentaba algunos traumatismos por golpes.
Se confirmó también que Fernández utilizó un rollo de alambre -que podría haber tomado del mismo galpón- para terminar con la vida de su madre. Es que en ese espacio de la casa funcionaba un taller, en una construcción de material y techada, donde había distintos tipos de herramientas. Incluso, trascendió que el imputado era artesano y vendía su producción de collares y pulseras por las calles de la ciudad.
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