Dejaron sin luz al barrio Smata, y los ocupantes denunciaron agresiones y marcharon al Municipio
La crisis habitacional de la ciudad tuvo ayer un nuevo capítulo, cuando los ocupas del barrio Smata tomaron el hall de la Municipalidad y amenazaron con acampar hasta que llegue el intendente Miguel Lunghi, debido a que efectivos policiales y personal de la Usina dejaron sin luz a todas las viviendas.
La situación tuvo correlato con la presentación que el abogado de las 50 familias, Diego Araujo, motorizará en la Justicia para que se proceda a la conexión de los servicios esenciales en el predio.
Cerca de las 20.30, los primeros ocupantes del barrio, que se iniciara décadas atrás desde el gremio de los mecánicos, comenzaron a instalarse en el ingreso al palacio municipal y a reclamar una respuesta de las autoridades comunales.
Al mismo tiempo, el secretario de Desarrollo Social, Oscar Teruggi, y el presidente de la Usina, Oscar Maggiori, (piezas con injerencia sobre el conflicto), abandonaban Belgrano al 400.
A pesar de la demanda, la puja ya tenía de antemano un final: el Ejecutivo y, en este caso, la Usina, no pueden avalar la conexión de los servicios por las consecuencias legales que puede traer aparejada. Sin respuestas, las familias se retiraron cerca de las 22.
Los reclamantes permanecieron cerca de media hora en la sede de gobierno, haciendo sonar sus bombos y con cánticos. En ese lapso, mientras aguardaban la recepción de representantes del Gabinete del intendente Lunghi (que ayer no se encontraba en la ciudad), denunciaron a la prensa que recibieron maltratos por parte del personal policial que se hizo presente en el barrio para cortar las conexiones ilegales.
?A una chica, una menor de 15 años, la empujaron y le pegaron un codazo?, señalaban los vecinos, que mostraban disconformidad ante la situación.
?No negamos que estamos robando la luz, pero lo que les dijimos es que lo hacemos porque ellos no nos quieren dar el servicio?, agregaban.
El tenso episodio desató discusiones y conatos de agresión entre los ocupantes y los uniformados y empleados de la Usina.
Recibí las noticias en tu email
Accedé a las últimas noticias desde tu emailEl encuentro
El secretario de Gobierno, Matías Civale, y el secretario de Salud, Luciano Grasso, recibieron a un grupo de los vecinos, que pedía por la presencia del jefe comunal.
?El Intendente está en Buenos Aires; si hubiera estado en el Municipio, los habría recibido?, les aclaró previamente Civale.
El funcionario, en diálogo con este Diario, reiteró el argumento que dio la comuna desde el inicio del conflicto que detonaron las ocupaciones: ?El Ejecutivo no puede avalar la ilegalidad?, sostuvo.
Civale dijo que inquirió a los ocupantes sobre la presunta presentación de un recurso de amparo en la Justicia para que los provean de los servicios básicos, pero no pudieron darle detalles, al igual que no tenían forma de comunicarlo con el defensor oficial, Diego Araujo.
?La parte que representa al Municipio en la Usina acatará lo que diga la Justicia?, argumentó, ante una posible resolución en las próximas horas.
Las familias residentes en el barrio se presentarán hoy a primera hora en la Fiscalía para radicar una denuncia por agresiones y conocer cuál es el estado burocrático de la presentación. *
Más de 143 años escribiendo la historia de Tandil
Este contenido no está abierto a comentarios