Del fuego al agua, dos flagelos para una familia en una semana
Las llamas, que comenzaron en una habitación, arrasaron con todas sus pertenencias y quedaron desamparados.
La Secretaría de Desarrollo Social les ofreció pasar la noche en una pensión y hacia allí se dirigieron los tres chicos, mientras que el matrimonio decidió quedarse a dormir en la vivienda destruida para cuidar lo poco que pudieron salvar.
Al mismo tiempo, la comunidad de Tandil comenzó a hacer manifiesta la solidaridad que la caracteriza, y distintas personas les fueron acercando los elementos y enseres necesarios para poder ?empezar de nuevo?, como dijo Cintia.
Anoche, casi sin voz producto de los nervios, Cintia Juárez volvió a pedir ayuda urgente, nuevamente dominada por la desesperación. Resulta que la tormenta que se desató ayer por la tarde comenzó a mojarle las cosas que habían logrado reunir.
Si bien Desarrollo Social se había comprometido a conseguirle un lugar para guardar los muebles, ropa y comida ante el pronóstico de lluvia, los truenos ya sonaban y la solución aún no había llegado.
Cintia Juárez, completamente mojada y sin teléfono, corrió hasta un locutorio para, como último recurso, pedir ayuda a los medios.
Así, en una misma semana y con sólo tres días de diferencia, el fuego y el agua causaron serios trastornos a una familia, acentuando la sensación de desamparo, angustia y desesperanza. *
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